En fechas recientes, Huitzilan de Serdán y Tecomatlán (municipios antorchistas) han sido objeto de la actividad política de la delegación federal de la Secretaría de Desarrollo Social en el estado de Puebla. Brigadas de esa dependencia han entregado, a los representantes panistas en esos lugares, cantidades considerables de cemento del programa Pisos Firmes y despensas del programa Setenta y Más. Pasando sobre la autoridad municipal, legalmente constituida, sobre los representantes de dichos programas, dividiendo geográficamente a los municipios acorde a sus intereses y dándoles representatividad a sus incondicionales, han repartido dichos beneficios -con claros fines electorales- a los albiazules, para que sean armas de convencimiento entre la población y así aumentar y consolidar la membresía panista.
Creo, sin temor a equivocarme, que es una política que se viene implementando en todo el estado, y que busca posicionar al Partido Acción Nacional (con motivo de las próximas elecciones en que se renovará el Congreso de la Unión). Pero, no me cabe tampoco la menor duda de que esta política se está aplicando, con mayor intensidad, en los municipios mencionados, porque se está aprovechando la campaña mediática que el Gobierno del Estado, vía Fernando Cuellar y adlátares, ha desatado en ciertos medios de comunicación (que se han convertido en cajas de resonancia de todas las calumnias que se deseen publicar en contra nuestra, especialmente de los huitziltecos), coincidiendo así, ambos, en los intentos de liquidar a una organización seria y auténtica, defensora de los ciudadanos más desprotegidos, que son los pobres de México.
Como era de esperarse, pues, esta política (implementada por la delegación federal de Sedesol y propiciada por el Gobierno del Estado) invade ya todo Puebla. Y aquí viene el verdadero problema: ¿Cuántos municipios priístas podrán resistir este embate? Muy pocos. ¿Cuántos ya se pasaron al bando enemigo, con armas y bagajes? Seguramente varios. Por tanto, es necesario que el gobierno estatal intervenga, para que la dependencia ajuste su funcionamiento a las normas establecidas, evitando así violaciones a la autonomía municipal y el mal uso de los programas de beneficio social; Acción Nacional debe posicionarse con armas legítimas en el ánimo del pueblo.
Antorcha Campesina, como le hemos dicho infinidad de veces, es una organización que -mediante la unión y la educación de los más humildes- busca que el pueblo haga valer sus derechos y, por tanto, sea el auténtico y único beneficiario del retaceado e incipiente desarrollo social. Estamos convencidos de que cooperamos así con el desarrollo económico, social y material armónico de nuestro país. Creemos, por tanto, que quienes se oponen a resolver las justas demandas de los más necesitados no sólo demuestran una actitud soberbia, arrogante, prepotente y autoritaria (atributos que los invalidan para ejercer el poder político y a los que el Congreso del Estado debía desaforar), sino que, también, son el enemigo público número uno de la paz y la tranquilidad que necesita el país, en estos momentos de grave crisis y violentos que vivimos.
Este tipo de funcionarios son los que le echan gasolina al fuego. Tal es el caso de los ediles de Acatlán, Tehuitzingo y Guadalupe Santana. Estos señores, una y otra vez, se niegan a atender las demandas de sus conciudadanos, y no ha habido, hasta ahora, alguien que se atreva a llamarlos al orden. Al contrario, hay funcionarios que, a cambio de hipotéticos apoyos mutuos, les dan cuerda para que continúen con su cerrazón y prepotencia. Es urgente y necesario que el Gobierno del Estado reconvenga enérgicamente a estos “pequeños Nerones”, para que atiendan, negocien y resuelvan las demandas de sus conciudadanos. El gobierno estatal debe hacerles entender que, desde el punto de vista legal, su política es violatoria de los derechos constitucionales de los mexicanos, y que, desde el punto de vista político, su actitud desprestigia, aleja y vuelve enemigos del PRI, a los ciudadanos que -de una u otra manera- en diferentes eventos políticos han tenido simpatía por el partido. Debe ser ahora, porque mañana puede ser tarde. Esperamos respuesta.