En varios estados de la República, el próximo 4 de julio se realizarán elecciones para elegir gobernadores, diputados locales y presidentes municipales, entre los que se encuentra Puebla.
La cantidad de recursos empleados en propaganda para dar a conocer sus propuestas de gobierno es enorme, un verdadero derroche de dinero, lo que constituye una ofensa para el pueblo, que en estos días sufre no sólo los efectos de una política implementada por el gobierno federal, totalmente contraria a sus intereses, como los aumentos al gas doméstico, al costo de la energía eléctrica para consumo familiar y a la gasolina entre otros, sino también los efectos de una crisis económica más prolongada que, según datos oficiales, ha provocado que seis millones de mexicanos más ingresen al grupo inmensamente mayoritario de pobres en México.
Por eso, aunque uno no quiera, somos víctimas de dicha propaganda y al fin nos vemos obligados a reflexionar un poco como una respuesta a los intentos manipulatorios de los partidos. Sobre las propuestas y programas de gobierno de los candidatos, nos vemos obligados a usar nuestro apoyo, poco poder de discernimiento para buscar qué candidato, tomando como base a sus promesas, tiene alguna posibilidad de cumplirlas o se atiene única y exclusivamente a la propaganda y al olvido que los candidatos creen, sufren las masas, inmediatamente después la pasada la euforia electorera.
Un candidato es Rafael Moreno Valle, por la Alianza PAN-PRD, cuyo lema de campaña es “Compromiso por Puebla”. Se compromete, según su propaganda a proporcionar una computadora a cada estudiante, dar 500 pesos a todos los adultos mayores, dar un moto-tractor a los agricultores que tengan 10 hectáreas, acabar con la corrupción, terminar con la pobreza que nos tiene en un deshonroso cuarto lugar y a elevar el nivel educativo de nuestras escuelas; por último, se compromete a renunciar, en caso de llegar al poder, si no cumple con lo ofrecido.
Creo no cometer una imprudencia si afirmo que la corrupción, el bajo nivel educativo y la pobreza, son problemas estructurales, que no podrá resolver un gobernador, por muy buenas intenciones que tenga, mientras sigamos viviendo en un sistema económico como el actual.
Creo también que aunque la propuesta de proporcionar un tractor a todos los campesinos propietarios de 10 hectáreas no suena mal, no ataca el problema de la verdadera crisis en el campo, que es la falta de inversión para hacerlo productivo. Y por ultimo me parece que proponer 500 pesos a adultos mayores es aprovecharse de la pobreza ciudadana para plantearlo como solución a sus problemas de indigencia; es seguir haciendo de la limosna pública, un engaño que provocó que los poblanos seamos un pueblo indigno, un pueblo de limosneros y no un pueblo trabajador y digno. Para realizar este programa, se necesita hacer del pueblo al eje central de la política gubernamental y esto sólo lo puede hacer quien nace del pueblo mismo. “No se piensa igual en un palacio que en una choza”. Y éste es el caso de Moreno Valle. “Si abrimos los ojos”, como reza uno de sus spots radiofónicos, entonces veremos que podrá no cumplir sus promesas de campaña.
El candidato de la alianza PRI-PVEM es Javier López Zavala, cuyo lema de campaña, es “Puebla Avanza”. Se compromete a crear una nueva Ciudad Universitaria, desaparecer la tenencia vehicular, crear la banca de la mujer, a modificar los códigos penales, a comunicar mejor al estado con la construcción de nuevas carreteras y mejorar las ya existentes.
Creo que este programa de gobierno tiene, como única y fundamental razón, buscar por esa vía el mejoramiento real de los pobres, incluida la educación, pobreza y superación de la corrupción en todos los niveles de gobierno. Este programa, indudablemente contará con el apoyo de los empresarios poblanos de avanzada (pues a ellos los beneficia directamente), por lo tanto tendrá muchas posibilidades de cumplirse.
Así pues creo que nuestro voto debe ser para Javier López Zavala. Pudiera pensarse por las arzones esgrimidas líneas arriba y por el origen humilde del candidato, que entonces nuestros problemas están resueltos y echarse a dormir el sueño de los justos; desde ahora aclaro, es una probabilidad la que manejo, pero no olvido que la real y verdadera salida al problema del atraso y la marginación del pueblo pobre es la organización y la lucha.
Por eso, sea quien fuere el candidato ganador, la ciudadanía debe organizarse para que, de no cumplir con lo prometido, se lo exijamos en masa y públicamente.
* Colaboraciones anteriores