Nadie puede desear lo que desconoce, nadie puede querer aquello
cuya existencia ignora. Dicha afirmación viene al caso
porque en nuestro país y por lo tanto también
en Oaxaca, la absoluta mayoría de la población
no sabe de la existencia de muchos, muchísimos satisfactores
que la sociedad ha creado y que hacen la existencia del hombre
más placentera, cómoda y fácil. El descubrimiento,
desarrollo y producción en el terreno de la vivienda,
alimentación, salud, vestido, arte y cultura solo por
mencionar algunos, son asombrosos, pero repito, una inmensa
mayoría de la población mexicana los ignora, y
no tiene la mínima noción ni siquiera de su existencia
y si esto se presenta en el terreno de las actividades mas elementales
del hombre como el comer, vestir o la vivienda, es mucho, mucho
mas grave el desconocimiento en el aspecto artístico
y cultural.
La mayoría de los obreros, colonos y campesinos, desconocen
las creaciones más importantes del hombre en la arquitectura,
escultura, música, literatura baile, etc. Y, al desconocerlos
no aprecian, ni saben apreciar la armonía, timbre, ritmo,
cuadratura y grado de dificultad de la música. Por ejemplo
de la música clásica. No aprecian la profundidad,
ingenio, capacidad educativa y trascendencia de una obra literaria.
No les gusta, porque no están acostumbrados, el sabor
y la exquisitez de una buena comida, sea mexicana o extranjera.
Es mas, en este punto la absoluta mayoría cree que comer
bien consiste en comer mucho de poco, cuando en realidad comer
bien implica comer poco de mucho.
Los pobres y marginados, de México y del mundo, desconocen
lo más elemental de la pintura, y no pueden, por lo tanto,
interpretar el contenido ideológico y/o filosófico
de los grandes pintores. No saben distinguir las diferencias
entre la danza y el baile y por lo tanto les da lo mismo observar
y opinar sobre unas u otras indistintamente.
Los antorchistas, sabedores e inconformes de esta situación,
y tomando en cuenta que la ignorancia de nuestro pueblo, no
es, en lo fundamental, responsabilidad ni deseos del mismo,
sino que mas bien responde a la concepción y al modelo
de sociedad, que tiene el objetivo de mantener ignorante al
pueblo, para que no desee, para que no quiera, para que no busque
y luche por obtener esos satisfactores, tan necesarios e imprescindibles
de la vida moderna.
Desafortunadamente, al pueblo no se le muestra, no se le enseña,
no se le educa, para que aprecie en la medida de su capacidad
y de sus posibilidades algunos de los conocimientos señalados
mas arriba.
Por esta razón los Antorchistas nos esforzamos para que
en cuanto y en donde se pueda les presentemos espectáculos
culturales al pueblo, le enseñemos aunque sea un poco
de política, le mostramos la belleza y sensibilidad de
la poesía y le enseñamos también aunque
sea mínimo de literatura. Esto lo saben perfectamente
bien los antorchistas.
Inscritos en este mismo objetivo realizaremos el ocho de agosto
una segunda muestra internacional de danza y baile, misma que
se llevará a cabo en el Teatro Álvaro Carrillo
de la ciudad de Oaxaca y en otros importantes foros a nivel
nacional. Hemos invitado y han aceptado acudir a nuestro segundo
encuentro grupos de danza de Grecia, Costa Rica, y el Ballet
Nacional de Antorcha Campesina quienes nos mostrarán
las danzas y bailes originarios de diferentes partes de sus
respectivos países.
Observar apreciar y valorar las danzas y bailes de México
así como de otros países harán, de quienes
asistan y por esta vía conozcan la danza y el baile,
individuos mas cultos y por lo tanto mejores seres humanos,
pues la cultura agranda, sensibiliza y hace mas integral a quien
la posee. Quien adquiere estas cualidades podrá orientarse
y ayudar mejor a sus semejantes en donde pueda y cuantas veces
quiera.
La invitación respetuosa fraterna y sincera para todos
los oaxaqueños para que nos acompañen este ocho
de agosto en el teatro Álvaro Carrillo a las 18 horas
y podamos disfrutar de un buen “platillo” cultural
que por otra vía quizás nunca podríamos
admirar. Es necesario que conozcamos nuestras raíces
culturales y la de otros países, pues como dice la Biblia,
“No solo de pan vive el hombre”.
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Colaboraciones anteriores