MOVIMIENTO
ANTORCHISTA |

|
¿Los
dioses duermen de noche?
|
Gabriel Hernández García
Dirigente antorchista en el estado de Oaxaca
06 de Diciembre de 2005
|
|
No sé exactamente las razones, pueden suponerse, pero
aunque he recorrido muchas partes del país no he podido
encontrar ningún templo de oración que se encuentre
abierto por las noches. Seguramente la razón fundamental
consiste en el hecho de que muchos ciudadanos que no tienen
ningún respeto a la religión y mucha necesidad
de dinero o riquezas, se apropiarían indebidamente de
instrumentos que en los templos son utilizados para la realización
de los cultos que cada religión realiza. O quizá
porque otros malandrines, que sin tener necesidad, se apoderarían
gustosamente de muchos cuadros o joyas valiosas, por las cuales
podrían obtener jugosas ganancias en los mercados donde
vendan ese tipo de mercancías. Cosa que por cierto es
verídica y que al realizarlas les permite a los delincuentes
obtener jugosas ganancias.
Pero no tengo claro por qué no se busca la forma de
que estos lugares, que se han acondicionado para el acercamiento
más fácil o cercano con los dioses, santos íconos
u otras figuras, cuya esencia consiste precisamente en la comunicación
más expedita con los Dioses que cada quien reverencie,
permanezcan abiertos de día y de noche para que todos
los fieles puedan acudir a la hora que gusten a acercarse con
el Dios o los Dioses de su preferencia.
Es más, considero que la afluencia a estos lugares
de oración aumentaría considerablemente, pues
cada quien podría escoger la hora más conveniente
para realizar sus oraciones, seguramente hasta con mayor devoción
sin la presión de las actividades cotidianas diurnas.
No quiero pensar que haya la intención de impedírsenos
hacer esto de noche, sería un error gravísimo
de quienes controlan los templos; tampoco quiero creer que los
templos se cierran para evitar a los indigentes hacer uso de
estos santuarios para pasar la noche y protegerse de las inclemencias
del tiempo, pues esto iría en contra de la esencia de
la religión, que consiste en dar de “comer al hambriento,
de beber al sediento y de cobijar al desnudo”; aun cuando
esto ya se viene haciendo desde el momento en que se ha decidido
cerrar los templos de noche, dejando a la intemperie y expuestos
a todos los peligros a personas que no tienen donde pasar la
noche. Es más, hasta debería dárseles alimento
a todos aquellos miserables que la voluntad de los Dioses no
ha permitido conseguir alimentos en el transcurso del día.
Sería una muestra excelente de caridad divina y humana;
se recogerían infinitas bendiciones, oraciones, y agradecimientos
infinitos y verdaderos y no la indiferencia actual. Seguramente
hasta se podrían salvar, muchas, muchas almas, por ejemplo
de las mujeres galantes, de los asaltantes, de los asesinos,
etc. Es decir de aquellos que con la impunidad o tentaciones
de la noche, están dispuestos y expuestos a cometer todo
tipo de delitos o inmoralidades, todo porque no pueden penetrar
a los templos de noche y arrepentirse de sus crímenes
o de los pensamientos incorrectos e inmorales que pretendían
realizar.
Encontraríamos aquí a muchos de estos seres “perdidos”,
en lugar de hallarlos en bares, antros de vicio, esquinas oscuras
o en cualquier lugar donde se pueda cometer actos pecaminosos,
arrepentidos y rezando por la salvación de su alma. Se
contribuiría pues al mejoramiento de nuestra sociedad,
crearíamos más empleos de vigilantes, barrenderos,
cuidadores etc. de todos los templos.
Las medidas de seguridad para proteger los tesoros de los templos
son totalmente posibles con los avances tecnológicos
que ha creado la sociedad, con cámaras de televisión,
alarmas, vigilantes, o bien retirando todo los objetos valiosos
en las noches a lugares más seguros donde no hubiese
tentación de robo. Por lo demás, resulta poco
probable que los artículos de lujo u ostentosos representen
una mayor preferencia de nuestros seres superiores para estar
en tal o cual templo, según el lujo del que esté
revestido. De otra manera, puedo terminar ésta colaboración
con mi pregunta inicial ¿Los Dioses duermen de noche?
|
|