La universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca
entró en huelga a partir de éste miércoles
1 de febrero a las 12:00, y ahí se mantiene, durante
quien sabe cuanto tiempo hasta en tanto no se logre un acuerdo
que satisfaga la solicitud de incremento salarial y demás
prestaciones que el STEUABJO solicita, o bien que se acerque
a una solución condensada para todas las partes.
Estamos observando el hecho, varias veces repetido, de que
una minoría afecte a una mayoría absoluta.
Que lástima que se presente una situación de éste
tipo.
La Universidad es una comunidad formada por tres sectores claramente
diferenciados; el personal académico, de cuyas filas
normalmente y de acuerdo a la antigüedad, escalafón,
astucia o falta de Escrúpulos o bien la pertenencia a
tal o cual partido de ahí pueden surgir los integrantes
de los órganos de dirección de las facultades
o de la rectoría misma, el sindicato de trabadores administrativos,
conserjes o manuales que realizan el trabajo más (talachero)
y los alumnos que forman la inmensa mayoría de dicha
comunidad.
De éstos tres sectores los dos primeros son, una minoría
muy pequeña. (Valga la redundancia), y los estudiantes
proporcionalmente son los mayoritarios integrantes de éste
sector educativo, teóricamente las tres partes debieran
tener intereses comunes e incidir por todas las vía posibles,
para evitar que los intereses de unos no afecten los de otros.
Sin embargo esto no es así, en la práctica cada
una de las partes de la universidad, se concibe, actúa
y lucha prácticamente en defensa de sus agremiados, importándole
muy poco lo que pueda ocurrirle a los demás, se han creado
aunque sea duro reconocerlo sectores que más bien parecen
mafias y que no se plantean el entregar a la sociedad verdaderos
científicos humanistas.
Los maestros, la inmensa mayoría, quizás no
todos, son transmisores o retransmisores de conocimientos adquiridos,
en el tiempo que realizaron su carrera, complementados con algo
de estudio individual, y pocos seguramente muy pocos son verdaderos
pensadores genuinos, generadores de ideas científicas,
revolucionarias y revolucionando las que aplicadas al proceso
de producción incrementen la productividad y el rendimiento,
haciendo con ello una ciudad, un estado, o un país mucho
más competitivo con el mundo globalizado. Se dedican
a repetir ideas, conceptos y conocimientos, sin importar realmente
cual es el resultado último e integral de los conocimientos
que transmiten. Si algún maestro universitario me lee
y no cae dentro de ésta concepción, lo felicito
y seguramente ha de ser un hombre diferente, cabal e integro.
Si no es así sería buena la sugerencia de revisar
nuestra forma, métodos y objetivo final de los conocimientos
que enseñamos.
Los trabajadores por su parte poco interés tiene en
cuanto a los resultados de la educación y les interesa
solamente mantener su status logrado, escalar, hasta donde sea
posible en los puestos sindicales e incrementar sus percepciones
económicas y sociales, aspectos totalmente válidos
pero que podrían o deberían de consensarse con
los estudiantes, con los maestros y con toda la población
universitaria para que por la vía del conocimiento y
la necesidad de éste mejoramiento, los estudiantes mismos
apoyaran para que se lograra más rápidamente la
solución de las carencias sufridas. Los estudiantes por
su parte se dedican a asimilar lo poco que pueden de sus maestros
y algo ilógico, hasta lo menos que puede es decir, lo
que menos implique esfuerzo intelectual y trabajo mental, creen
que con lo mínimo que aprendan tendrán lo suficiente
para ganarse la vida o hasta enriquecerse, no tienen hambre
de conocimientos profundos, científicos, trascendentes
y sobre todo aplicables a la producción, que como ya
dije, incremente su rendimiento, no tienen interés por
la problemática de los trabajadores universitarios con
los cuales conviven y les permiten el uso de las instalaciones
en buen estado y que realizan el trabajo administrativo y el
papeleo en sus calificaciones y documentos y por lo tanto no
sienten y no entienden la problemática de los trabajadores
universitarios. Tienen nexos y relaciones con sus maestros pero,
solamente las estrictamente necesarias para pasar su materia
cuando le toca en tal o cual semestre, pero tampoco conocen
su problemática ni participan de ella. No son cuestionadotes
ni críticos ni impugnadores de los conocimientos o la
moral de sus maestros y quieren a toda costa posible salir de
la universidad, hasta en el menor tiempo posible, para ser copia
de esos maestros con los que convivieron.
La rectoría o los órganos de dirección
lo único que quieren es mantenerse en sus puestos el
mayor tiempo posible, utilizándolos para sacar el mayor
provecho sin importar los métodos y las formas que para
ello tengan que utilizar incluidas evidentemente la violencia.
¿y el hombre íntegro, educado, sensible, fraterno
con sus semejantes, científico, generador de ideas y
de conocimientos profundos preocupado por el mejoramiento de
su sociedad y el futuro? ¿Dónde queda?
Lo que se observa en la universidad es un atropellamiento
de los intereses ajenos sin importar el resultado final que
deberían de ser profesionistas capaces de competir con
cualquier profesionista de otra universidad, comprometidos con
la sociedad, y solidarios verdaderos de las clases más
desprotegidas de nuestro país.