En primer lugar usted tiene que aceptar que en éste
momento y en este país no hay ninguna posibilidad de
que pueda excluirse de los ciudadanos que nunca han sido ni
van a ser atracados. Como siguiente punto tiene usted que saber
de que el abuso o el despojo de sus muchas o pocas pertenencias
pueden darse en la calle, en su casa, o en cualquier otro lugar.
Si no quiere ser asaltado en su casa, entonces abandónela
pero si se va a la calle, entonces le puede ir peor. Pero como
seguramente no está dispuesto a dejar su hogar, entonces
resígnese a esperar a los asaltantes para que en la medida
en que ellos lo deseen puedan llevarse lo que gusten y dése
por bien servido en que usted no esté presente cuando
ellos lleguen por sus bienes o bien que no lo vayan a maltratar
o herir si usted se quiere oponer. Evidentemente nadie se va
a quedar para siempre en su casa y entonces tiene que salir
a realizar sus actividades por pequeñas, o grandes que
deban ser, y en ese sentido tiene usted que prepararse mentalmente
para cuando vaya a salir, sabiendo que, en la esquina, en el
camión, a la entrada de su trabajo, de la escuela o cualquier
otro lugar le pueden quitar lo que los asaltantes quieran. Debe
usted ser lo suficientemente precavido para que si no quiere
que lo golpeen lo hieran o lo maten, debe de cargar suficiente
dinero para pagarle al asaltante, cuando éste o éstos
lo hayan sorprendido con navajas, cuchillos, o armas de fuego,
circunstancia en la que seguramente tendrá que entregar
todo sin quedarse sin un solo centavo, a riesgo de que al ocultar
cierta cantidad de dinero a los asaltantes éstos lo consideren
deshonesto y crean pertinente infringirle un castigo por su
deshonestidad al no entregar todo lo que trae. También
absténgase al salir de la casa, de cargar cualquier arma
de cualquier tipo pues corre el riesgo de que la policía
lo confunda con un delincuente y entonces también tendrá
que pagar ante el ministerio público o la justicia en
general, una buena cantidad de dinero para poder salir, después
de haber entregado también su dinero y el arma decomisada.
Pero la abstención principal debe hacerse porque si usted
al ser asaltado, tiene la posibilidad de defenderse y golpea,
hiere, maltrata, o mata al asaltante, entonces le va a salir
mil veces más caro enfrentar la justicia y los gastos
que ocasionen la curación o el sepelio de el o los asaltantes,
lo más barato que le puede salir es que vaya a la cárcel
y que tenga que enfrentar a la justicia y a la Comisión
Estatal de Derechos Humanos o a la CNDH que obviamente no van
a estar de su parte sino de la violación de los derechos
humanos del asaltante herido o maltratado, pues usted se atrevió
a violar su integridad física lesionándolo. Cuando
usted esté siendo asaltado mentalícese para cooperar
con toda la buena voluntad del mundo en todo aquello que los
delincuentes deseen y una vez que éstos estén
dispuestos a soltarlo agradézcales con toda sinceridad
el que solamente le hayan quitado su dinero u otras pertenencias
sin que haya pasado a mayores. Después póngase
a rezar porque salio bien de esa y prepárese ya con esa
buena experiencia recibida a afrontar la próxima que
como usted entenderá no sabe si será en la próxima
esquina, en el siguiente camión, mañana o en el
mes siguiente, de lo que si debe estar seguro es de que va a
ocurrir tarde o temprano como tan segura es la muerte. Después
puede brincar, patalear, reír o llorar o darle gracias
al cielo porque está vivo y porque puede seguir trabajando
para tener dinero y entregárselo a los próximos
individuos que tengan necesidad de vivir de su trabajo. En última
instancia usted debe de saber que tanto le cuesta a usted ganar
su dinero como también al asaltante quitárselo
a usted y si usted considera que esto es una burla o una intención
de figurarse la realidad debe saber que en una encuesta realizada
por parte del Centro de Estudios Económicos y Sociales
AC. Realizada en el mes de septiembre del presente año,
a nivel nacional, el 27 por ciento de los encuestados consideró
que el principal problema en México es Justamente el
problema de la inseguridad, poniendo, como se entiende como
primordial el atacar éste problema, pues casi nadie en
éste país se ha escapado de ser víctima
de algún tipo de delito en su agravio. De manera que
podemos terminar esta colaboración diciendo que cualquier
parecido con la realidad no es mera coincidencia sino una realidad
total y absoluta.