Ciertamente, los abusos cometidos en contra de los migrantes
que regresan a México en la temporada de invierno para
pasar algunos meses en México y posteriormente regresar
a Estados Unidos para trabajar, son abundantes, injustos y se
han venido cometiendo en contra de ellos desde hace mucho tiempo.
Estas arbitrariedades se pretende paliarlas supuestamente con
medidas, que si bien es cierto se deben instrumentar, por la
forma en que se plantean son claramente demagógicas,
ilógicas y propagandístico-electoreras. Por ejemplo,
en un spot televisivo observado por la gran mayoría de
los mexicanos, aparece el Presidente de la República,
diciendo que en esta temporada de vacaciones él “personalmente”
va estar vigilando que no se cometan extorsiones en contra de
los migrantes que regresan a nuestro país con regalos
y recursos para sus familias; si quienes manejan la imagen del
señor Presidente no lo pensaron así o el mismo
señor presidente de la República no lo ha razonado
bien, realmente se está mintiendo a la opinión
pública. ¿Cómo puede una persona, sea presidente
o no, estar presente en todos y cada uno de los lugares por
donde regresan los miles de mexicanos a nuestro país?
¿Cómo puede hacerlo durante todos los días
que ocurre este fenómeno? ¿Cómo puede hacerlo
de día y de noche sin ningún descanso? ¿Podrá
contestar todos los teléfonos? Lo cierto es que nuestros
paisanos regresan en líneas aéreas que aterrizan
en diferentes aeropuertos de nuestro país y ahí
son revisados y extorsionados, ¿estará aquí
el Presidente Fox?; pasan por muchos puntos fronterizos como
Tijuana, Ciudad Juárez, Nuevo Laredo, etc. ¿también
aquí estará el Presidente Fox?; transitan de día
y de noche por miles de kilómetros de carreteras y son
detenidos en muchos puntos de revisión por la PFP o el
Ejército Mexicano en diferentes lugares de nuestro territorio
nacional, ¿también aquí hará presencia
Vicente Fox? Está claro que eso resulta verdaderamente
imposible, no sólo para el Presidente de la República
sino para cualquier ser humano. Queda pues solamente pensar
que el mencionado spot televisivo no tiene la intención
verdadera de cumplir con lo dicho, sino simplemente de engañarnos.
En ese sentido, cabe hacer la solicitud respetuosa de que la
propaganda para proyectar la imagen del señor Presidente
sea lógica y racional. De otra forma, el asunto se presta
a tomarlo con muy poca seriedad y a colocar dicha propaganda
como una forma demagógica para engañar a los mexicanos,
haciéndoles creer que el Presidente de la República
va estar en todos los lugares para que no se les despoje de
lo que con tanto sacrificio han ganado y con tanta ilusión
y cariño traen a su familia y a sus paisanos.
Quizá la intención y el objetivo del anuncio sean
correctos, pero la forma de planteárnoslo no. Espero
con toda sinceridad que las llamadas para quejarse de los abusos,
en los números que la Presidencia de la República
ha asignado, sean atendidas verdaderamente y que se actúe
ayudando a nuestros paisanos que con gran amor por su patria
y su familia regresan a su lugar de origen. Deseo mínimamente
que el índice de corrupción en este aspecto disminuya
aunque sólo sea en un pequeño porcentaje, de otra
manera de nada servirá tanta propaganda y todo quedará
en meras buenas intenciones. Es cierto que las arbitrariedades
cometidas contra nuestros paisanos son incuantificables y responden
a una corrupción existente en muchos de los ámbitos
de nuestra burocracia, pero no van a disminuir porque el Presidente
dice, en forma poco seria, que él va vigilar todo, sino
reeducando a todos los servidores públicos que participan
en este tipo de actos o sancionando con severidad a quien incurra
en ellos, y la verdad es que aunque los panistas se llenen la
boca acusando a los priístas de ser los campeones en
solapar la corrupción, lo cierto es que en los casi cinco
años que llevan los panistas gobernando, la corrupción
se sigue presentando y en forma por demás escandalosa,
basta citar el caso más reciente, de Maria del Carmen
Segura, ex coordinadora general de Protección Civil,
inhabilitada por desvío de recursos. Es bueno querer
acabar con la corrupción, pero no engañar al pueblo
haciéndole creer que se tiene el don de la ubicuidad.