En días recientes, a raíz de la reunión
de jefes de estado en Mar del Plata, Argentina en la cual se
pretendía acordar el establecimiento de un Tratado de
Libre Comercio entre todas las naciones de América Latina,
como se sabe, dicho acuerdo no se llevó a cabo, por la
oposición de cinco países de nuestro continente
que hasta ahora han considerado incorrecto el llegar a firmar
éste convenio entre los diferentes países y menos
con Estados Unidos, una vez ocurrido lo anterior y en el mismo
proceso de no acuerdo, las discusiones sobre la conveniencia
o no de hacer estos acuerdos económicos, llevó
a la confrontación de varios jefes de Estado, polarizando
las fuerzas en el sentido de estar o no de acuerdo con al famoso
Acuerdo de libre Comercio para América Latina ( ALCA).
Para tal efecto el Licenciado Vicente Fox presidente de los
estados unidos Mexicanos, nuestro presidente que como todos
sabemos en los cinco años y medio que lleva de su mandato,
ha mostrado sus grandísimas cualidades de diplomático
prudente, juicioso e inteligente, entró en confrontación
con el presidente de Venezuela Hugo Chávez. Esto dio
pie a que de ambas partes se acusara a los contrincantes ideológicos
de diferentes calificativos, cuya razón se ha pretendido
inclinar a favor de cada uno de ellos. Puede ser por incapacidad
mental, por ignorancia de los argumentos o por otra razón
personal pero no comparto los supuestos ataques personales,
que no los encuentro en ninguna parte, hacia nuestro presidente
de la república, supuestamente lanzados por el presidente
de Venezuela. Probablemente porque no fueron públicos,
en los medios de comunicación. Lo más grave que
alcance a escuchar fue el hecho de llamarle al licenciado Vicente
Fox “Cachorro del imperio”, lo cual, cuando se quiere
hacer el asunto grande pudiera tomarse como lacayo de Estados
Unidos, pero, en caso de que así fuera, lo que habría
que demostrar es que este calificativo no es cierto.
Sin embargo a raíz de lo anterior se ha planteado hasta
la ruptura de relaciones diplomáticas con Venezuela.
Pero lo que definitivamente no comparto, es el hecho de que
se quiera derivar los supuestos insultos o señalamientos
al gobierno de México, como un insulto a todos los mexicanos,
cuestión que en caso de haber sido cierta si sería
una verdadera imprudencia política pero que no encuentro
por ninguna parte cuando y en que forma se insultó a
todos los mexicanos, para que se quiera y se deba tomar como
base para romper todo los vínculos que entre naciones
han existido y existen. Pienso que una mente sensata no puede
dejarse llevar por fobias tan pueriles o poco significativas,
sin que medie una verdadera ofensa u actos en contra de mexicanos
en ese país o de los intereses de México en cualquier
parte que Venezuela pudiera afectarnos, además de los
insultos que pudiera hacernos, pero mientras esto así
no ocurra no se puede plantar que tenemos que friccionar nuestras
relaciones con ese país o con los venezolanos. En pocas
palabras los errores de la diplomacia mexicana lo son por el
hecho de no medir propiamente las palabras expresadas sabiendo
perfectamente el papel fundamental que se juega en esos niveles
de gobierno, pero una vez que se presentan no se pueden hacer
mas graves como lo ha hecho la presidencia de la república,
es absolutamente necesario tratar de ver todas las cosas en
su justo término, para evitar que las relaciones, tratados
económicos y comerciales, turismo u otro tipo de actividades
sufran consecuencias que no tienen porque darse, solamente por
una cuestión de mal-interpretación de las declaraciones
o por falta de cordura para sopesar los alcances de lo dicho,
sobre todo, si el gobierno de la república puede probar
que efectivamente no es el defensor de los intereses de Estados
Unidos. Es decir que no tiene cola que le pisen.
Por último debo decir que ha sido doloroso y frustrante
saber que a pesar del Tratado de Libre Comercio entre Estados
unidos y Canadá. El primero de estos países nos
ha bloqueado la entrada del Aguacate y atún mexicano,
arguyendo pretextos francamente insultantes, así como
de otros productos que no le convienen a Estados Unidos, lo
digo para pensar que efectivamente en los Tratados de Libre
Comercio entre países pobres y ricos, llevan las de perder
éstos últimos.