La realidad no depende de nosotros, ésta tiene sus propias
leyes y su propia dinámica. Para quien entienda las cosas
de esta manera, lo que tiene que hacer es ubicarse con toda
serenidad, conocimiento e inteligencia y actuar conforme a las
leyes que rigen dicha realidad. Hacerlo de otra manera implica
desfasarse e imaginar que las cosas no son como son, sino que
dependen de lo que nosotros concibamos o creamos que pueden
ser. Ciertamente que la inteligencia, cuando se usa para actuar
bien, permite tener una noción más o menos clara
y exacta de la realidad, pero dicha noción no implica
que la realidad se ajuste al pensamiento del hombre, sino todo
lo contrario.
....Coincidir en lo anterior tiene
repercusiones prácticas que implican hasta la misma sobrevivencia
del individuo pues pensar, como algunos mencionan que “todo
depende del cristal con que se mira” nos puede llevar
al fracaso o a la muerte según la gravedad de la situación
de que se trate.
....Los razonamientos anteriores
se deben a que en el año próximo pasado un sector
significativo de la sociedad oaxaqueña, identificado
con los maestros organizados en la sección 22 del SNTE
y un grupo de ciudadanos autodenominados Asamblea Popular de
los Pueblos de Oaxaca, (APPO), plantearon que como grandes visionarios
y hombres con probadísima capacidad e inteligencia, tenían
la mas absoluta de las razones para interpretar y actuar conforme
a la visión que tenían de la realidad Oaxaqueña.
....Plantearon que era necesario
boicotear e impedir la Guelaguetza, ( la organizada por el gobierno
del estado) y que como todos sabemos es una de las mas amplias,
aceptadas y queridas de las expresiones culturales del pueblo
oaxaqueño. La cúpula del magisterio y los dirigentes
de la APPO, expresaron que la guelaguetza no se debería
realizar por razones que pueden resumirse en lo siguiente: A
dicho evento no podía acudir, ni acudía, el verdadero
pueblo oaxaqueño puesto que es un evento pagado; que
con la guelaguetza se beneficiaba solo el gobierno del estado
o los grandes hoteleros y restauranteros; que la guelaguetza
era organizada solo por el gobierno del estado así como
otra serie de argumentos.
....El resultado del conflicto
magisterial y de la APPO fue la suspensión de dicha fiesta
y destrucción de parte de la infraestructura del auditorio
del cerro del Fortín y cuantiosos daños en lo
económico, político y social.
....Pienso que haber boicoteado
la Guelaguetza y pretender boicotearla otra vez no es acertado
ni es correcto por lo siguiente: primero porque no es cierto
que el gobierno, los hoteleros y restauranteros sean los únicos
beneficiados de una fiesta como la señalada. Aun cuando
un sector, seguramente el mas pudiente, se lleva la parte mas
importante de los beneficios, lo cierto es que la sociedad es
un gran entramado social y al realizarse la guelaguetza también
se benefician artesanos, taxistas, campesinos, empleados de
hoteles y restaurantes etc., por eso resulta necesario y positivo
el hecho de que como cada año se realice esta fiesta
tan ansiada y querida no solamente por los oaxaqueños
sino por muchos mexicanos y hasta por extranjeros.
....La disyuntiva no es, no puede
ser, en este momento: “como los beneficiados son los ricos,
los pobres no tienen nada que perder”. Como lo vimos el
año anterior al boicotearse esta fiesta del folclor oaxaqueño
la economía de la ciudad y de los pueblos aledaños
se vio grave, gravísimamente afectada. Si los pobres
de por sí están mal, afectando el aspecto económico
estos resultan todavía más perjudicados y así
se vio el año anterior.
....Segundo: en una fiesta de la
magnitud como la guelaguetza no solamente participan: autoridades
municipales y de diferente tipo, sufragando gastos y acompañando
a sus delegados en los días que dura la guelaguetza;
participan también bailarines hijos del pueblo trabajador
y una gran cantidad de ciudadanos nobles, limpios y trabajadores
que poco tienen que ver con el gobierno del estado.
....Tercero: todos sabemos que
al auditorio del cerro de El Fortín tiene una capacidad
para quince mil espectadores y que si bien es cierto en las
primeras filas los boletos tienen un costo, también es
verdad que la absoluta mayoría de las gradas es totalmente
gratuita y que una parte del pueblo oaxaqueño puede acudir
libremente a presenciar el espectáculo. Si este fuera
el argumento principal lo mas a lo que se podría llegar
es a pelear, hasta lograr, que el evento fuera total y absolutamente
gratuito, pero nunca al boicot y a la suspensión de la
guelaguetza.
....Concluyendo, quienes quieren
hacer aparecer la realidad a como la interpretan cometen un
grave error porque en lugar de afectar al gobierno, o a quienes
quieran afectar, lesionan al pueblo oaxaqueño contribuyendo
así a hacer mas miserable ya de por sí, su precaria
situación económica. Quienes así lo hacen
se desfasan, malinterpretan y actúan, no se sabe si por
incapaces o por malintencionados, en contra del pueblo a quien
dicen representar y beneficiar.