Es indudable que nuestro país, como el mundo entero, está en crisis e, incluso, se aceptó por el gobierno federal que estamos en recesión. También resulta claro que por efecto de las crisis y de la influenza, el presupuesto que el gobierno federal asigna a los estados se ha reducido y seguramente se va a intentar reducir más. Dicho argumento es usado por funcionarios del gobierno del estado de Oaxaca, para responder a las peticiones de obra social por parte de los pueblos o colonias.
Se argumenta: “no hay dinero”, el gobierno federal “nos redujo” tales o cuales programas y nosotros también tenemos que reducir la cantidad de obras que podemos realizar.
Se pretende, con lo anterior, convencer a las autoridades municipales, a los lideres sociales y/o a cualquier peticionario de que entiendan que no deben pedir recursos económicos para su obra social.
El planteamiento parece razonable, pero quien esto escribe, no lo comparte. Durante tres sexenios, en Oaxaca, y otros dos en diferentes partes del país, he ido de la seca a la meca, casi con todos los niveles de gobierno y durante todo este tiempo, y en todos los lugares donde he gestionado recursos para las colonias, comunidades o grupos marginados, no ha habido gran diferencia en cuanto a la argumentación, de por qué no se atienden las necesidades de la gente más humilde de este país. En síntesis, el argumento siempre es el mismo, “no hay dinero”. Las justificaciones son varias: “tenemos crisis”, “nos pegó la influenza”, “se cayó el precio del petróleo”, “hubo gastos en siniestros no contemplados”, “tembló en China”, “voló la mosca”, etcétera, etcétera. Lo cierto es que recursos, cuando menos que atiendan mínimamente las carencias de vivienda, salud, educación o de obra social, no existen, y lograr que el gobierno federal, estatal o municipal gaste, seria y honradamente, en estos rubros, se convierte en una tarea casi imposible.
Esto es algo que conocemos los antorchistas desde hace mucho tiempo y entendidos que por pura buena voluntad nunca vamos a resolver la situación, estamos intentando que los pobres, los necesitados, los progresistas se organicen y se fortalezcan cada vez más con su número, para que, haciendo valer esta fuerza, logren en la medida de lo posible, la atención a sus demandas.
Los antorchistas de Oaxaca venimos gestionando y luchando desde hace muchos años ante las instancias señaladas, por la resolución de nuestros problemas. Los resultados de cada año de gestión son regularmente positivos. Sin embargo, el año pasado, por razones diversas a las actuales, el gobierno del estado tampoco cumplió con los compromisos de atender diversos problemas de las colonias y pueblos antorchistas. Ante este incumplimiento y la protesta de nuestra organización, el compromiso fue abordar la problemática atrasada en el primer trimestre del año 2009.
Estamos a mediados del año y dichos acuerdos no se han ejecutado ni en un 5%. Las visitas a los funcionarios, la solicitud respetuosa del cumplimiento de lo pactado, lo frecuente de las visitas y lo numeroso de los contingentes, planteando soluciones a las demandas, ha sido en vano. Por lo anterior, los antorchistas solicitamos respetuosamente el cumplimiento cabal de los acuerdos anteriores y, puesto que sabemos que solicitando solamente las cosas, los problemas nunca se resuelven, anunciamos que para fines del presente mes concentraremos contingentes de antorchistas de todo el estado para protestar públicamente y para establecer un plantón indefinido.
No pretendemos causarle problemas a nadie, simplemente no tenemos otra alternativa que la que vamos a ejecutar. Que conste.
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