El servicio que todos los medios de comunicación prestan a la sociedad es fundamental. A través de ellos nos enteramos de infinitud de hechos que han ocurrido o están ocurriendo, gracias, precisamente, a los medios de información casi en el tiempo real en que suceden. Esto es posible a los adelantos científicos y tecnológicos de nuestra época, así como de toda una red de comunicaciones existentes. En la actualidad casi no hay suceso en el mundo, transcendentes o sin ninguna relevancia del que no nos podamos enterar con relativa facilidad.
Los periódicos nos informan por escrito de los acontecimientos del día anterior y, lo que se ha denominado “prensa digital”, está subiendo información a la Internet minuto a minuto, de esta manera, quien quiera estar enterado y no tenga otra cosa que hacer o ese sea su oficio, puede saber en cada momento lo que esta ocurriendo en el mundo. La radio también, en sus noticieros normales, y cuando le conviene en forma extraordinaria, nos informa sobre las noticias mas relevantes. Y qué decir de los canales de televisión que también en horarios fijos de noticias o en forma también extraordinaria transmiten imágenes reales, todas desde el lugar de los hechos, si así les conviene.
Es cierto que cada uno de estos medios de comunicación está dirigido a un determinado sector de la población cuyo “status“ económico es muy diverso. Por ejemplo, la información de la Internet está dirigida a un sector de la población que tiene solvencia económica para acceder a una computadora; en cambio la radio tiene una mayor penetración en la inmensa mayoría del pueblo que posee un radio de AM o FM.
Son pues, los medios de comunicación, un potentísimo instrumento para influir, concientizar o educar y por el contrario también pueden servir, y sirven de hecho, para enajenarlo, idiotizarlo o deformar su conciencia.
En realidad lo que ocurre es esto último y muy poco de lo primero.
La mayoría de los medios, entre ellos la televisión, usan y abusan de cualquier nota periodística que consideran que les conviene o le pueden sacar “jugo”.
Observe usted como se genera el hecho y se convierte noticia, a partir de ese momento usted se vera bombardeado por todos los detalles, hasta los más insignificantes sobre el fenómeno que se trata: videos de los protagonistas, entrevistas a los afectados, testigos, familiares, etc., a personajes que se dicen expertos, a las victimas y a sus victimarios; comparación con hechos anteriores o similares; posición de las autoridades judiciales, administrativas y oficiales, de los partidos políticos y hasta del presidente de la república. En fin, una gran cantidad de información, la mayoría de ella intranscendente porque de nada le sirve a quien la recibe.
Los casos más recientes: la influenza en México, las autoridades estatales y municipales de Michoacán ligadas con el narco, el niño que se robaron en el hospital reforma, la mosca que mató Barack Obama. Notas en que hasta los más nimios detalles se nos informan hasta el cansancio.
En realidad de lo que se trata es de explotar al máximo la noticia amarillista, exacerbando el morbo, la curiosidad o las pasiones más bajas del ser humano con el objetivo de “jalar” auditorio y mantenerlo embobado o atento con problemas que aun cuando son explicados al máximo detalle y precisamente por eso, no les sirven de nada.
A las noticias les hace falta objetividad, madurez, análisis científico de las causas que generaron el problema y soluciones realistas a dichas dificultades.
La televisión, la Internet, el radio y todos los medios de comunicación pueden jugar un papel profundo y fundamental para educar política, cultural y científicamente al pueblo, claro está si ese fuera el objetivo. Cuánta cultura, ciencia, y conocimientos se nos podrían dar a través de estos medios y, sin embargo, solamente se nos da hasta el hartazgo información y detalles totalmente inservibles. Por ejemplo, ¿de qué le sirve a usted, o a un campesino o a un obrero el hecho de saber que Barack Obama mató a una mosca y tantas noticias más por el estilo?
No acepto que medios de comunicación tan importantes y de cobertura nacional usen toda su capacidad y poder para informarnos de cosas totalmente intranscendentes.
Estoy claro que mi opinión es un grito en el desierto pero, de algo puede servir.
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