En la semana que corre, el Movimiento Antorchista está
llevando a cabo su XII espartaqueada deportiva, en Tecomatlan,
Puebla, cuna del antorchismo nacional. En esta ocasión
se han dado cita más de 5,500 deportistas, en su mayoría
jóvenes, de todos los rincones del país, luchando
por obtener uno de los primeros lugares en natación,
maratón, atletismo, pruebas de campo, futbol, básquetbol,
beisbol y voleibol.
Me interesa comentar hoy el tema de las justas deportivas del
Movimiento Antorchista, porque quiero compartir con mis escasos
lectores parte del discurso del Ing. Aquiles Córdova
Morán, líder nacional del Movimiento Antorchista,
pronunciado el pasado 28 de enero, día de la inauguración,
donde estuvo presente el Sr. Gobernador de Puebla, el Lic. Mario
Marín Torres y, dando realce al evento, el medallista
olímpico Noé Hernández.
El líder nacional de Antorcha reflexionaba, entre otras,
ante los asistentes del evento, sobre la gran necesidad del
ser humano de practicar un deporte, y del poco interés
que en general ponen los gobiernos para impulsarlo entre la
población, y la importancia de apoyarlo decididamente;
a ello, en buena medida, atribuía el éxito de
las espartaqueadas deportivas: la asistencia tan numerosa de
deportistas de todo el país, muchos de ellos antorchistas
y otros sólo amigos y amantes del deporte.
Ante la imperiosa necesidad de practicar un deporte como medio
para la formación de un hombre sano de cuerpo y mente,
el Líder de Antorcha decía en su discurso que:
“un hombre que no practica deporte, que no cultiva su
salud por este medio, tampoco cultiva su inteligencia; tampoco
acera su voluntad y no incrementa su actividad y no se vuelve
solidario con sus semejantes; es decir, un hombre que no hace
deporte, es un hombre que se desarrolla de manera parcial, y
por lo tanto es un hombre deformado, muchas veces un verdadero
monstruo, que sólo se dedica a cultivar su inteligencia
en un cuerpo enclenque, pero sobre todo en un alma egoísta,
envidiosa, falta de solidaridad y falta de creatividad, y éste
no es el tipo de hombre que necesita un país como México”
Señaló que el deporte no se debe concebir como
un negocio para llenar los bolsillos de los patrocinadores,
y que los políticos no se deben aprovechen de él
para quedar bien sólo cuando hay elecciones; al contrario,
dijo, se necesita que todas las personas que están en
el poder se percaten de que México necesita de obreros
sanos, fuertes, llenos de energía, de inteligencia y
creatividad, para incrementar la producción y la productividad
de nuestra economía. Y concluí de ahí,
que ningún país puede lograr un desarrollo con
obreros hambrientos y débiles, con campesinos que no
saben leer ni escribir; “hay que hacer otro tipo de hombres,
de trabajadores, de políticos mexicanos”, señaló.
Creo sinceramente que en este evento deportivo no sólo
se está intentando impulsar el deporte: también
se está tratando de desarrollar la sensibilidad en todos
los mexicanos, y en este sentido unos deben revisar su rol como
gobernantes, y otros debemos ver qué tanto hacemos para
impulsar y cultivar el amor por el deporte, pero la inmensa
mayoría de los mexicanos debemos autoevaluarnos para
saber en qué tipo de individuos nos colocamos: en aquéllos
que son solidarios con sus semejantes, o bien entre quienes
contribuyen a fomentar almas egoístas y envidiosas. Así,
quienes tuvimos la fortuna de acudir a ese magno evento deportivo,
pudimos enriquecer nuestro entendimiento con la claridad conceptual
y profundidad de pensamiento del Ing. Aquiles Córdova
Morán, y a la vez, disfrutar de un magno evento lleno
de entusiasmo y esplendor. Son, pues, las espartaqueadas del
Movimiento Antorchista.