Llamó mi atención una nota en un diario local
que hace referencia a una marcha de la CROC por las principales
calles de la capital del estado, en apoyo al alcalde pachuqueño
por haberles cumplido con el retiro de los comerciantes ambulantes
del centro histórico de la bella airosa. Tres son los
puntos que me llaman a reflexión de la nota periodística:
por un lado, ahora que esos comerciantes han perdido su plaza
de trabajo ¿A dónde irán con sus productos;
de dónde obtendrán los medios para solventar los
gastos de su familia? ¿Las alternativas presentadas,
y por lo que entiendo, aceptadas, realmente vendrán a
ser una opción viable para las familias de los reubicados
del centro histórico?
Si para estas interrogantes existen respuestas que satisficieron a los comerciantes, creo, sinceramente que sería razón de felicitación al Lic. Omar Fayad, presidente municipal de Pachuca, por haber logrado liberar al centro histórico de la ciudad y que los comerciantes mantuvieran el mismo ritmo de venta y de utilidades, es decir que no se hubieran visto afectados en sus ingresos para el sustento familiar, pues como sabemos, la falta de empleo bien remunerado obliga a muchos mexicanos a dedicarse al comercio informal.
El segundo punto al que me quiero referir es el comentario
de que la pequeña marcha provocó caos vial en
Pachuca. Muchas personas, articulistas, comentaristas dicen
siempre estar de acuerdo, y aparentemente reconocen, que la
protesta pública es un derecho constitucional, pero inmediatamente
se apresuran a afirmar que tal derecho se tiene que ejercer
sin afectar derechos de terceros, es decir, sin entorpecer el
libre tránsito de los demás ciudadanos, sobre
todo, de los que se mueven en automóvil particular. Pero
hasta hoy, nadie nos ha podido decir cómo hacerle para
que dos cuerpos materiales ocupen el mismo espacio al mismo
tiempo sin chocar uno con otro, por lo que resulta legítimo
concluir que, en el fondo, son enemigos enmascarados del derecho
popular a la protesta. Pero además, como ya lo ha señalado
Antorcha Campesina, la obligación de garantizar que todo
mundo pueda ejercer su derecho sin invadir ni lesionar el de
los demás, no es del ciudadano común y corriente
sino de la autoridad competente. No se puede, pues, en buena
lógica, acusar de no respetar los derechos ajenos a quien
sólo se limita, estrictamente, a ejercer el suyo, como
hacen los marchistas cuando desfilan pacíficamente. En
este sentido, debe tenerse en cuenta que el argumento de que
nadie puede lesionar los derechos de un tercero al ejercer el
propio es un juicio absolutamente reversible; es decir, si es
verdad que los manifestantes no deben entorpecer el tránsito
vehicular, es igualmente cierto que el transito vehicular no
debe ser pretexto para reprimir las libertades ciudadanas.
Me he permitido extenderme en este punto, porque como lo dice
la misma nota, las marchas están de moda y el tono sarcástico
utilizado puede ser preludio de querer en un futuro no muy lejano,
echar abajo este gran derecho, conquista de los mexicanos, porque
quizás algunos personajes, organizaciones o partidos
abusen de él, pero siempre debemos tener presente que
para tener un país en paz deben respetarse los derechos
de todos los ciudadanos, y asimismo tener presente que las marchas
y toda manifestación pública pacífica es
como la válvula de una olla express; no cerremos esa
válvula, y mejor sería la atención de los
problemas por las instancias correspondientes para que nadie
se vea obligado a tomar medidas desesperadas.
Finalmente y como tercero y último punto, creo que la realización de la marcha de la CROC en Pachuca, de debió más que a una necesidad real de manifestación a una debilidad del actual ayuntamiento ¿Quién necesita de apoyos públicos manifiestos cuando es funcionario? Pues aquel que siente que su gobierno no está contando con la aprobación de la mayoría de sus gobernados. En eso se debe poner a pensar el actual Ayuntamiento y sobre todo el Lic. Fayad, pues la realidad es que hay muchas cosas por hacer en Pachuca, y simple y sencillamente el tiempo corre y los pachuqueños necesitamos ver cumplidos los acuerdos y progresando al municipio.