En el ámbito nacional el IFE ha determinado que los
candidatos a la Presidencia de la República deben permanecer
sin realizar proselitismo político, es decir, sin ninguna
actividad de carácter electoral para, dicen ellos, contribuir
a un ambiente de tranquilidad y paz en estos días de
navidad, días en que, se supone, la mayoría de
la población procura estar en armonía con su familia,
con sus amigos, que es época de dar, según la
propaganda que nos recetan todos los días (obviamente
para que el poco dinero que tenga la gente lo gaste inmediatamente
y le llene los bolsillos a los grandes comerciantes). En fin,
es época donde la ciudad se llena de luces y de colores,
donde se considera que el ambiente es propicio para que todos
nos volvamos más sensibles, más humanos y dispuestos
a ayudar al prójimo, como lo hizo Cristo.
Así que creo que la tregua navideña impulsada
por el IFE es correcta; permite incluso a los mismos candidatos
y a sus familias tomar un respiro en su actividad, y a la ciudadanía
se le deja descansar de tanta propaganda y de todos los sobresaltos
que a raíz de las elecciones internas de los candidatos
a la presidencia de México ha vivido durante los últimos
meses; seguramente, en un ambiente menos cargado podrá
la población recibir con mayor serenidad las propuestas
y las propias campañas de los diferentes partidos políticos.
En el caso de Hidalgo, siento decir que el gobierno del estado
mantiene su agresividad para con los habitantes más humildes.
Tal insensibilidad y poca preocupación hará que
cientos de familias festejemos la navidad y el año nuevo
en la Plaza Juárez, esperando que en lugar de ataques
y calumnias la gente organizada en el Movimiento Antorchista
reciba respuestas satisfactorias a sus demandas. De nueva cuenta
se nos obliga a los antorchistas a sacrificar familia y descanso;
se nos obliga a permanecer en la Plaza Juárez en plantón
para que miles de familias puedan tener acceso a la salud, a
la educación y a una vivienda digna; para que los vecinos
de las colonias Unión Antorchista, Pirules y Ampliación
Mártires de Pachuca puedan tener electricidad en sus
casas, así como los habitantes de Ahuehuetitla, Ampliación
Napateco y Ampliación Rojo Gómez en Tulancingo;
para que las comunidades de Temango, Pueblo Hidalgo, Santa Lucía,
Quimixtla, Pahuayo, en Tlanchinol, puedan ver concluida su obra
de agua potable, que inició el gobierno desde hace más
de un año y “aún no puede terminar”.
Misma situación viven los habitantes de la colonia Felipe
Ángeles del municipio de Santiago Tulantepec. Decenas
de colonias están esperando que el gobierno cumpla la
promesa de escrituración, entre ellas Ramos Arizpe, Mariano
Otero, “Mártires 18 de Agosto”, Unión
Antorchista, La loma, La Palma y Rincones de San Antonio, del
municipio de Pachuca. De la misma manera las colonias Ahuehuetitla,
2 de agosto y Ampliación Rojo Gómez de Tulancingo,
y El Cerrito y Estación Tepa, de Zempoala. Éstos
son algunos de los problemas que el gobierno se niega a resolver.
Decía renglones arriba que de nueva cuenta se nos obliga
a permanecer en plantón en época navideña,
como sucedió en la navidad de 2001, siendo Secretario
General de Gobierno en ese año el Lic. Miguel Ángel
Osorio Chong. Y también de nueva cuenta, porque las demandas
son justas y legítimas, el Movimiento Antorchista insistirá
una y otra vez en su solución y para ello, buscando de
nueva cuenta llamar la atención del Sr. Gobernador, los
antorchistas hidalguenses están preparando una importante
concentración para los próximos días de
enero. La navidad es esperanza y los antorchistas la tenemos
basada en la justeza de nuestras peticiones y en la comprensión
y sensibilidad de los mexicanos.