Considero mi obligación mantener informada a la opinión
pública, que por muchos meses brindó su apoyo
solidario al plantón antorchista, plantón éste,
como se sabe, por la solución de demandas prioritarias
a diversas comunidades de diferentes municipios hidalguenses.
Pues bien, a casi tres meses de llegado a un acuerdo con el
gobierno del estado, a través de la secretaría
de gobierno, ciertamente y en honor a la verdad diremos que
existen algunos avances, que hay obras que se han iniciado o
continuado su ejecución; en total de las 30 obras que
debieron dar inicio en este periodo, se ha avanzado en los trabajos
del sistema de agua potable en la colonia Felipe Ángeles,
del municipio de Santiago Tulantepec; la construcción
de la casa de la cultura de Cerro Colorado, en Atotonilco el
Grande; el equipamiento (con mobiliario, aún faltan los
libros) de la biblioteca de la comunidad de Motobatha, Mixquiahuala;
la entrega de letrinas en Chapulhuacán. También
acaba de iniciar la introducción del drenaje en la colonia
Luz del Carmen, Pachuca, y se está avanzando para que
los solicitantes de vivienda, del municipio de Pachuca, por
fin, puedan tener un lote propio donde construir su casa. Estos
son los avances, es decir de 30 obras que se debieron iniciar
y en algunos casos concluir, se han atendido siete.
Y precisamente de aquí surge nuestra preocupación,
pues el acuerdo es que arrancando este primer paquete vendría
el inicio del resto de las obras comprometidas, y entonces,
a este ritmo ¿cuándo empezarán las de la
segunda y tercera etapas?; pero además existen obras
que por su transcendencia e importancia y por la desesperación
de los habitantes de las comunidades puede generar un clima
de tensión y conflicto social. Muy en particular me refiero
a la construcción del sistema de agua potable “El
Rosario- Temango” en el municipio de Tlanchinol, que de
concluirse vendría a beneficiar a más de cinco
mil habitantes de dicho municipio, que hoy hacen ingentes esfuerzos
para conseguir una cubeta de agua y que, esperanzados en la
promesa del gobierno, creyeron que antes de que concluyera el
mes de abril podrían ya contar con el tan preciado líquido
en su casa.
Pero los meses han pasado y la obra se encuentra parada, cuando
a decir de los propios funcionarios, desde hace meses, sólo
falta un 10% para concluirla. Entonces, ¿por qué
no se termina? ¿Por qué, si está casi terminada,
se deja abandonada? ¿Acaso el gobierno piensa, que dejando
pasar el tiempo, los antorchistas de Tlanchinol perderán
la confianza en su organización y se alejarán
de ella por cansancio, como se lo han venido proponiendo insistentemente
a través de las autoridades municipales?
Lo cierto, es que los habitantes de estas comunidades están
concientes de todas estas maniobras, y que su preocupación
e insistencia para que se dé cumplimiento al acuerdo
con Antorcha se mantendrá y lo reclamarán de seguir
así las cosas. Por otro lado, también esperan
con sumo interés los habitantes de diferentes comunidades
de Huehuetla, San Bartolo, Pisaflores, Tepehuacán de
Guerrero, Tulancingo, Valle del Mezquital, Pachuca, etc., que
hoy el gobierno del Estado, honre su palabra y cumpla los acuerdos;
que no obligue a sus gobernados a tener que salir a la calle
nuevamente a reclamar su cumplimiento. Porque mejorará
el bienestar de los hidalguenses; por el progreso del estado
y porque los ciudadanos necesitan la confianza en su gobierno,
es necesario que se cumplan los acuerdos y lleguen las obras,
aun a los rincones más apartados, pero, ¿pensarán
igual los funcionarios del gobierno estatal?