Hace apenas 15 días daba a conocer por qué Antorcha
Campesina había dejado la Plaza Juárez. Refería
que se nos había ofrecido un diálogo resolutivo
en voz del Lic. Manuel Sánchez Olvera, Subsecretario
de gobierno, y que en un acto de buena fe y corriendo el riesgo
de vernos nuevamente burlados, aceptamos hacer un impasse, porque
lo que nos interesa a los antorchistas es la solución
a las demandas planteadas al gobierno estatal.
Pero, desgraciadamente, el tiempo fue corriendo y la posibilidad
seria de soluciones se fue difuminando, y hoy nos encontramos
como al principio, ante un gobierno incapaz de entender las
necesidades de sus gobernados; insensible ante las carencias
básicas de su población y presto a sofocar con
macanas y cárcel cualquier manifestación ciudadana
de inconformidad.
Ciertamente, construir pequeñas obras para gente humilde,
sobre todo si están en regiones apartadas, no da brillo
y a los funcionarios les parece cosa menor. Así se valora
seguramente las obras pequeñas, como un sistema de agua
potable en una comunidad alejada de la Huasteca, o electrificar
la comunidad de Santa Inés en Huehuetla o las colonias
Ahuehuetitla y Ampliación Rojo Gómez, en Tulancingo;
construir el camino que va a la comunidad de Amola, en Tepehuacán
de Guerrero o las aulas de la escuela primaria en la colonia
Ramos Arizpe de Pachuca; dotar de agua potable a colonias como
la Unión Antorchista, Ampliación Mártires,
La loma o Valles de Pachuca, de este último municipio;
escriturar colonias populares en Tulancingo, Pachuca y Zempoala,
o terminar la obra de agua potable que beneficiará a
10 comunidades del municipio de Tlanchinol (donde desde hace
un año sólo falta un 10 por ciento para concluir).
Los gobernantes consideran seguramente que todas estas obras
modestas y para gente modesta no dan “prestigio”
y lucimiento como construir un vistoso bulevar con un costo
de 400, 600 o más millones de pesos en la capital del
estado, obra que podrán contemplar y admirar miles de
ciudadanos. Consideran que en las obras pequeñas, como
las que solicita Antorcha para las comunidades indígenas
y colonias populares lodosas, no llegan los reflectores ni el
brillo del oropel; solamente, quizá, el agradecimiento
silencioso y humilde de los beneficiados.
Esta es, posiblemente, una de las razones que tenga el Gobierno
del Lic. Miguel Ángel Osorio Chong para no dar cumplimiento
a los acuerdos firmados con Antorcha; otra puede ser que, precisamente
los recursos no estén pensados para atender a las grandes
mayorías, y finalmente, se considere que resolverle a
Antorcha Campesina signifique acrecentar su prestigio o que,
sería lo peor, devolver a los pobres de Hidalgo la confianza
en sus propias fuerzas, cuando éstos se unen en un solo
ideal y como un solo hombre.
Pero sean cuales fueren las razones para negar la solución
a las demandas, ninguna de ellas puede ser legítima ni
verdadera, cuando palpamos diariamente las ingentes necesidades
de la población; cuando la ley nos dice que tenemos derecho
a una vida digna y, cuando, como en cualquier parte del mundo,
las riquezas de la nación las producen los descamisados.
Por todo lo anterior, y porque se abusa de la paciencia de los
humildes, negándoles en redondo el derecho de petición
y solución a sus demandas, el próximo primero
de abril, día en que el Gobernador del Estado, Lic. Miguel
Ángel Osorio Chong, rinda su primer informe, 10 mil antorchistas
acudirán al recinto oficial de ese evento, para solicitarle,
nuevamente, atienda las peticiones de los antorchistas.
Sobra decir que la manifestación será pacífica,
como todas las que realiza el Movimiento Antorchista, y haciendo
uso del derecho de manifestación que nos otorga nuestra
Carta Magna. Esperamos de la autoridad el completo respeto a
dicho derecho. De la ciudadanía, sabemos de antemano
que contamos con su comprensión y apoyo, como ha sido
patente en el prolongado plantón de la Plaza Juárez.