Cuando se trata de justificar la aprobación de la reforma
hacendaria por parte de los diferentes partidos o a nivel particular
de los diputados de las diferentes entidades federativas, resulta
hasta grosero, una falta de respeto a la población en
general, al decir y responder cuando se les inquiere sobre los
efectos que traerá consigo la reforma, que “ellos
están dispuestos a asumir los costos políticos”
por haber votado para que se impusieran nuevos impuestos, y
por lo tanto, se cargue, de nueva cuenta, por parte de la población
más vulnerable (ahora se les llama así a los pobres
para volver el término menos descarnado y que suene menos
feo, como si de esa manera se les quitara su estado de pobreza)
con la penosa tarea de ser por enésima ocasión
la que ha de pagar el pato.
....Está bien, los señores
diputados y senadores pagaran el “costo político”,
entendiéndose por esto que están dispuestos a
perder algunos votos (que, por lo que dan entender es lo único
que les interesa) para próximas elecciones, pero la población
más golpeada por el actual sistema de producción,
por el reparto tan inequitativo de la riqueza, por un campo
atrasado e improductivo, será nuevamente, la que tenga
que pagar el verdadero costo del aumento en todos los productos
y fundamentalmente de aquellos que componen la canasta básica,
debido principalmente al aumento en las gasolinas y diesel.
Aumentos que ya empezamos a sufrir, gracias a la enorme capacidad
especuladora que tienen la inmensa mayoría de los comerciantes
mexicanos; para hoy ya aumentó la leche, el bolillo,
las tortillas, el huevo, el azúcar, la carne y las verduras,
y en otros rubros, en varias ciudades empezó, aun sin
autorización oficial, a incrementarse el costo del transporte
público.
....Así que resulta ofensivo
y demostrando una enorme insensibilidad todos los personajes
que han respondido de esta manera a la nueva agresión
que se está cometiendo con la inmensa mayoría
de los mexicanos. Hay quienes también han respondido
que votaron a favor de la reforma porque traerá grandes
beneficios para los diferentes estados, y hablan de millones
y millones que, según dicen, llegarán a las arcas
estatales y ello redundará en beneficios para las zonas
o comunidades más marginadas, es decir, más redes
de aguas potables, más escuelas, más comunidades
o colonias con luz eléctrica, más caminos, más
clínicas, etc., etc., etc. Lo cierto es que esto suena
muy bonito, y casi siempre que se quiere justificar el cargar
al pueblo con mayores impuestos para salvar a los que más
tienen, y por lo tanto, los que deberían de pagar más
impuestos, y que no lo hacen porque son especialistas en evasión
fiscal y no pasa nada.
....Y hoy, esos, los grandes empresarios,
fueron los primeros en rebelarse ante la propuesta inicial del
Presidente de la República de cargar con una contribución
empresarial a tasa única (CETU) impuesto que llegaría
hasta el 19% en su etapa final, con la cual se lograría
obligar a los evasores de impuestos a calcular correctamente
el valor del impuesto sobre la renta (ISR) correspondiente y
así evitar pagar el alto porcentaje de la CETU. Pero
gracias a las protestas de los afectados (los empresarios) y
de sus defensores en los medios y de los cuidadores de sus intereses
en las distintas esferas del poder público, lograron
que se rebajara el monto de la tarifa, ahora a los que los legisladores
llaman Impuesto Empresarial a Tasa Única (IETU) poco
o nada servirá en realidad para que los grandes empresarios
paguen realmente lo que deben de pagar de ISR, pues les dará
lo mismo pagar el IETU que seguir burlando al fisco evadiendo
el pago total del ISR.
....Decía suenan bien los
argumentos esgrimidos en defensa de los nuevos impuestos, pero
al paso del tiempo, cuando se supone que ya estarían
recibiendo los estados los grandes beneficios, vamos seguir
viendo a cientos de comunidades exigiendo esos servicios y dando
las autoridades estatales las mismas respuestas para negar la
solución tal o cual petición por muy justificada
que sea: “no hay recursos” que es la respuesta más
recurrente de todo funcionario público o gobernante a
lo largo y ancho del territorio nacional. Me consta.
....Por otro lado resulta indignante
toda esa campaña mediática que trata de convencernos
de todos esos supuestos beneficios que traerá la aprobación
de la reforma hacendaria para los que menos tienen, que está
hecha, nos dicen, con el propósito de que paguen más
los que más tienen, pero como señale líneas
arriba, las consecuencias ya se sienten en cada hogar de la
mayoría de los mexicanos, pero también se vuelve
grotesco que haya verdaderos píndaros de los propios
“representantes populares” que tratan de adornar
y minimizar las consecuencias de dicho impuesto. No olvidemos
que todo impuesto es una contribución, que como su nombre
lo indica, impuesta, obligada y ello junto con la miseria que
día a día persigue a la población y carcome
su vida, puede poner en peligro la paz social y la gobernabilidad.