En nuestro país, y prácticamente en todo el mundo,
día con día se ensalza la “democracia”,
el respeto a los “derechos humanos”; se nos dice
a través de los diferentes medios de comunicación
que estos derechos deben ser inalienables y provistos de todo
respeto tanto por las autoridades de los diferentes niveles
de gobierno, como por los propios ciudadanos. Se está
llegando incluso al extremo de querer reglamentar las marchas
en el Distrito Federal para que, según proclaman, no
violen los derechos de terceros, es decir, el derecho de los
automovilistas. Que se garantice, ¡vaya! el libre tránsito
de los cochetenientes, aunque, a los manifestantes, en toda
su existencia jamás se les haya garantizado su derecho,
por ejemplo, a la vivienda, o a contar con los servicios elementales,
cuando estos debieran ser de los primeros derechos a respetar.
....Yo estoy completamente de acuerdo
con aquellos que dicen que todas las autoridades deben respetar
los derechos de los ciudadanos y garantizar una vida completamente
democrática en nuestro país. Pero, sobre todo,
que todos estos pronunciamientos por los diferentes órganos
de gobierno, partidos políticos, organizaciones no gubernamentales,
etc., no solamente queden a nivel de pronunciamientos y campañas
mediáticas, como, para desgracia del pueblo pobre ha
venido sucediendo hasta el día de hoy. Pues el hecho
de pronunciarse e incluso hacer campañas y posicionarse
ante la opinión pública con las banderas de “democracia”
y la del “respeto irrestricto” a los “derechos
humanos” parece que les ha traído excelentes dividendos
para sus planes y objetivos políticos.
....Esto es lo que sucede a nivel
de medios, pero en los hechos las cosas son muy diferentes;
todos estos pronunciamientos no se ven materializados en la
realidad, se ve en muchos casos cómo se están
violentado dichos derechos y la actitud que se asume, aun por
aquellas autoridades que están obligadas por ley a hacer
que se respeten, es la de no veo, no oigo, no sé, es
decir, la callada y la omisión completa del hecho, pues
pronunciarse, exigir el respeto y pelear para que se garantice,
le traería como consecuencia al personaje en cuestión
“problemas” con el poderoso que lo está haciendo,
correría riesgos y se comprometería con una causa
que no es la suya, aunque un día u horas antes se llenó
la boca diciendo que daría hasta su vida por garantizar
dichos derechos.
....Y para no ir muy lejos, sólo
pondré un ejemplo: Querétaro. Desde hace más
de dos años la derecha yunquista tiene presa a la profesora
Cristina Rosas, líder de los antorchistas en ese estado,
por el delito de exigir vivienda para un grupo de queretanos
pobres. A la exigencia de su liberación que hemos venido
realizando sus compañeros en todo el país, y a
la petición de que se atiendan las demandas, tanto de
los colonos, campesinos y estudiantes de ese estado, se ha respondido
con una ola de violencia que ha llegado incluso al asesinato.
Todo derecho se ha violado, hasta el derecho más preciado
que tiene todo ser humano: el derecho a la vida y a la libertad.
....En Querétaro se han
agredidos a los colonos, se ha golpeado por parte de la policía
de Garrido Patrón, gobernador de ese estado, a jovencitos
estudiantes, se les ha desalojado de su albergue, se les ha
encarcelado por el solo hecho de exigir justicia y solución
a sus demandas; se instrumentó una campaña de
terror amenazando de muerte a los líderes del Movimiento
Antorchista y sus pequeños hijos, y se nos comprobó
que no eran amenazas solamente, sino que estaban dispuestos
a cumplirlas si no cesaba nuestra exigencia: el 1 de julio de
2006, en vísperas de las elecciones federales, fue asesinado
el joven y valiente antorchista Jorge Obispo Hernández,
en el domicilio particular del Secretario General del Movimiento
Antorchista, Ing. Aquiles Córdova Morán. Jorge
Obispo se encontraba solo en ese momento. Hasta hoy el crimen
sigue impune.
....Y nuevamente se han reanudado
la campaña de amenazas de muerte, hoy contra la señorita
Magdalena Reséndiz Jiménez, dirigente del albergue
estudiantil José María Arteaga, albergue que el
pasado 28 de junio fue allanado, a plena luz del día,
por tres sujetos y donde ratificaban en un papel escrito a mano
las amenazas de muerte, antes ya recibas en su correo electrónico
y a través de su teléfono celular.
....Como se puede ver, para todo
aquel que tenga ojos para ver, todos estos hechos gravísimos
de represión, de violación flagrante a los derechos
humanos y constitucionales más elementales y de persecución
abierta y descarada de quienes exigen justicia y que el gobierno
panista de Querétaro los atienda, son encabezados por
un gobierno elegido “democráticamente”, pero
abiertamente enemigo del pueblo. Ante estos hechos nadie prácticamente
ha dicho esta boca mía, y el propio gobierno federal,
hasta hoy, guarda también sepulcral silencio. ¿Dónde
está la aplicación de la ley? ¿Dónde
los derechos humanos? ¿Dónde queda toda la verborrea
sobre los derechos humanos? ¿Qué esperan las autoridades
federales para intervenir, acaso que se vuelvan a cumplir las
graves amenazas? La respuesta a estas interrogantes, amable
lector, se la dejo a su criterio y a su leal saber y entender.
* Colaboraciones
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