MOVIMIENTO ANTORCHISTA



La prensa y la lucha social


Guadalupe Orona Urías
Dirigente antorchista en el estado de Hidalgo
Pachuca, Hidalgo a 20 de Marzo de 2008

A diario vemos, o leemos, que un país democrático es aquél que además de elegir libremente a sus gobernantes permite, entre otros derechos, la libertad de expresión, misma que podemos ver materializada, por un lado, en el uso del derecho de manifestación, etc., pero también, y muy importante, en la libertad de expresar nuestras ideas y opiniones sobre todos los aspectos de la vida nacional, incluyendo el gobierno a todos sus niveles. Se nos dice, pues, que para hacer realidad dicho derecho sólo basta que acudamos a los diferentes medios de comunicación, escritos o electrónicos, donde se nos darán todas las facilidades para ello.

            Además, los medios masivos de comunicación nos dicen una y otra vez que están para informarnos, para darnos a conocer los sucesos internacionales, nacionales y estatales de mayor relevancia, que nos ilustrarán sobre la realidad. Incluso, desde hace ya algunas décadas se nos viene planteando, y obrando en consecuencia, que los medios de comunicación deben ser vistos y respetados como el cuarto poder. Y en la realidad han adquirido un gran poder, pues son capaces, por ejemplo, como verdaderos demiurgos, de hacer héroes de la nada, de crear y deshacer imágenes, convirtiendo en estrellas o artistas a personas sin gran mérito, pero que tienen manera de “construirse una imagen”. Pero también los medios han adquirido el poder – algo muy peligroso si se le mira desde el punto de vista de los intereses de la sociedad – de destruir y echar por tierra la imagen de personas, partidos u organizaciones, según convenga a los dueños de esos medios o a los intereses que sirven.

            Y para comprobar si es cierto lo aquí planteado, usted o yo, ciudadanos comunes, que no tenemos ningún poder, ni económico ni político, ni “palancas” ni “amigos influyentes”, podemos acudir prácticamente a cualquier medio (obviamente con sus honrosas excepciones, como lo es unomásuno, que me ha permitido expresar mis ideas sin jamás intentar censurarlas; basta, decía, con que tratemos de denunciar un hecho que afecta a la comunidad; decir que es responsabilidad de tal o cual funcionario; que se agredió brutalmente y sin razón a campesinos o colonos; que se realizó una manifestación pública en protesta por tantos engaños, mentiras, represiones, por la incapacidad o nulo interés gubernamental en resolver los problemas de los ciudadanos más desamparados, etc., para que nos demos cuenta que dicha denuncia no verá la luz, o si bien nos va, para cubrir las formas se publicarán unas cuantas líneas en las páginas menos visitadas por los lectores, o en letras tan pequeñas como de contrato. Así que, si queremos que se conozca la realidad que vivimos, sólo podemos hacer uso de ese derecho pagando un desplegado o comunicado a la opinión pública. Esto en los medios de comunicación escritos, pero trate usted de dar a conocer su denuncia a través de un noticiero de alto rating en televisión nacional y le responderán que medio minuto de “libertad de expresión” le costará arriba de medio millón de pesos. En resumen: ¿quieres libertad de prensa?, pues págala; a ello se reduce la libertad de expresión, principio totalmente antipopular y antidemocrático, pues excluye a los sectores pobres que no tienen para pagar por ese derecho, y deja a la prensa en manos de los ricos y de políticos poderosos.

            En cuanto al slogan de que los medios están para informarnos “de todo lo que sucede”, o al menos “de los acontecimientos más importantes”, en primer lugar quiero decir, que el Movimiento Antorchista es testigo de la falsedad de este planteamiento, y como ejemplo recuerdo que el pasado 11 de febrero marcharon más de 3 mil campesinos y colonos, exigiendo atención y solución del gobierno que encabeza el Lic. Miguel Ángel Osorio Chong, pero, ¡oh coincidencia!, dicha manifestación no fue recogida prácticamente por ningún medio de comunicación en el estado. Suma y sigue: a más de 45 días de plantón, el silencio en los medios continúa. Es decir, hasta hoy, la orden de mantener acallada la inconformidad de miles de hidalguenses ha sido fielmente acatada por los dueños de los medios.

            Pero en cambio, amable lector, no bien abre usted algún diario, las más de las veces no ve más que una serie, aburridísima por cierto, de boletines del gobierno y loas a funcionarios heroicos y justos que nos gobiernan con gran sabiduría y están llevando progreso y felicidad a todos los hidalguenses; otros, no hay necesidad de abrirlos, porque la nota roja cubre prácticamente todas las planas.

            Quiero, como señalaba antes, subrayar que la parcialidad de los medios no es absoluta, y que existen algunas respetables excepciones que se quitan la mordaza que se les impone desde el gobierno estatal. Lo cierto es también que, de otra parte, las ventas de periódicos y noticieros electrónicos dependen de su credibilidad, y que pretender ocultar que existe un movimiento social de inconformidad, de grandes dimensiones, en Hidalgo, es tratar de tapar el sol con un dedo. La sociedad se da cuenta, porque ve que ahí están los peticionarios, sufriendo las inclemencias del tiempo, y como la gente sí piensa, concluye que existe parcialidad en la prensa. Esperemos para ver cómo se comportará esa prensa que ignora la lucha social, cuando el próximo 1 de abril se concentren en Pachuca diez mil manifestantes para exigir atención y solución al gobierno de Hidalgo. Quizá se destaque que perturbaron el tráfico o dejaron basura, si bien les va.

 

"Si requiere mayor información sobre nuestras actividades no dude en contactarnos", "Visite nuestra seccion de Articulos para mayor información"

INICIO | DIRECTORIO | ARTICULOS | EVENTOS | PUBLICACIONES | COMUNICADOS | CONFERENCIAS
FOTOGALERIAS
| ESPARTAQUEADAS | AVISO LEGAL | MAPA DEL SITIO
Powered By:
webdesign.net.mx
Movimiento Antorchista de México - Copyright © 2000 -
antorcha@antorchacampesina.org.mx