Esta XIV Espartaqueada Cultural Nacional que organiza año tras año (un año justas deportivas y otro culturales) el Movimiento Antorchista, se enmarca en un momento complicado para el país, debido a la crisis económica por la que atraviesa el mundo y, que seguramente para México traerá graves consecuencias, sobre todo para la inmensa mayoría de la población, los trabajadores, los generadores de la riqueza nacional. También en un momento complicado para Antorcha con 15 presos políticos en Querétaro, víctimas de la represión del gobierno panista de aquel estado y en vísperas de que el Movimiento Antorchista Hidalguense inicie una serie de movilizaciones para exigir al gobierno de Hidalgo cumplimiento a los acuerdos firmados desde 2007. A pesar de estos acontecimientos van las Espartaqueadas.
En otras ocasiones hemos tenido oportunidad de decir ante quienes nos quieren escuchar lo que significa la cultura para una organización política de carácter nacional como lo es el Movimiento Antorchista.
Hemos dicho o escrito en los diferentes foros que para Antorcha, la cultura no es un mero adorno, que es una necesidad fundamental para transformar al hombre y su entorno social. Que un pueblo culto y educado puede ir eliminando de raíz las causas, en parte, que originan la delincuencia, la drogadicción, etc., males sociales que llevan al hombre y a su familia a destruirse y a dejar de ser productivo y, convertirse, por tanto, en una carga para la sociedad y en las más de las veces es una verdadera lacra social.
Hemos dicho y tratado de demostrar que es preferible darle las condiciones económicas y materiales para que nuestra juventud haga deporte, practique una disciplina de las muchas que tienen el arte y con ello ir forjando al hombre nuevo, al hombre que se sienta capaz de vencer todas las vicisitudes que la vida le presente, al hombre, que por siglos ha permanecido humillado y mancillado, en un hombre con entereza, fuerza y confianza en sí mismo y en sus propias capacidades para desarrollarse y volverse pilar de una sociedad más sana y justa.
Para esto, y a sabiendas de que se trata de una tarea de ingentes esfuerzos, los antorchistas seguimos trabajando en ello y poniendo nuestro granito de arena, y como cada año, se están preparando ya las justas culturales que han de arrancar el sábado 31 de enero de 2009 y que por ocho días se estarán llevando a cabo en Tecomatlán, Puebla, cuna del antorchismo nacional. Estas justas culturales reunirán a cerca de 6 mil participantes en sus diversas categorías y disciplinas. Concursan en música (solistas, duetos, tríos, rondalla, coros) y desde hace cuatro años, también se concursa en música culta, particularmente ópera. En poesía vemos y nos dejamos llevar por los versos de grandes poetas en voces del pueblo, tanto en declamación individual como coral. Y para que nuestros orígenes y costumbres populares no se nos olviden con tanta influencia imperialista, fundamentalmente de los Estados Unidos, vemos verdaderas estampas de bailes y danzas regionales haciendo gala de su destreza disputando solamente tres lugares en cada categoría.
También la oratoria hace su parición en este concurso, donde cada participante echa mano de sus conocimientos y de sus mejores expresiones lingüísticas para convencer al público de su tesis con un discurso argumentado y apasionado.
Previo al Concurso Cultural Nacional, llamado por los antorchitas, Espartaqueadas Culturales (en honor al esclavo Espartaco), los antorchistas de cada uno de los estados de la República Mexicana seleccionan lo mejor, logrado durante años de trabajo. Aquí también entran todos los aficionados y grupos amigos de la organización, a los cuales, a través del presente, les hacemos una atenta invitación a medirse con el resto de los grupos culturales del país; los foros de Antorcha siempre están abiertos para los amantes del arte y para los dispuestos a llevar un poco de miel a nuestro sufrido pueblo. Los esperamos.
* Colaboraciones anteriores