Como es del conocimiento público, el Movimiento Antorchista en Hidalgo ha venido solicitando al gobierno estatal la realización de diversas obras y acciones sociales para diferentes comunidades y colonias populares de la entidad. Quizás se recuerde que, durante la actual administración, hemos tenido que salir a la calle, en reiteradas ocasiones, para levantar la voz y exigir que los servicios públicos lleguen a esas regiones que nadie ve y que, por lo tanto, todas las autoridades ignoran; se recordará también que, ante la ausencia total de sensibilidad social por parte del gobierno del Estado, nos hemos visto en la necesidad de permanecer por meses enteros a la intemperie en la Plaza Juárez para lograr que se realicen obras de agua potable, drenaje, electrificaciones, apertura y pavimentación de caminos, etc., etc., y que hemos sido víctimas de agresiones por el único delito de exigir que el gobierno cumpla con su deber. Después de todo ello, finalmente, el Gobierno, a través de su Secretario General, Lic. Gerardo González Espínola, aceptó firmar una minuta el pasado 11 de septiembre, donde se comprometía la realización de diferentes obras en el presente año, pero hasta hoy, ninguna se ha iniciado. El gobierno comprometió, entre otras:
1. La construcción de la Unidad Deportiva en la zona norponiente de Pachuca.
2. Construcción de un beneficio de café en Huehuetla.
3. La entrega de 13,600 acciones de mejoramiento a la vivienda para igual número de familias de los municipios de San Bartolo, Huehuetla, Tenango, Pisaflores, Chapulhuacán, La Misión, San Felipe, Xochiatipan, Yahualica, Atotonilco el Grande, Omitlán, Huasca, Tulancingo, Tizayuca, Chilcuautla, Mixquiahuala, Progreso, Francisco I. Madero, etc.
5. Vivienda para 1,200 familias de Huejutla, Omitlán, San Bartolo, Pachuca y Atotonilco el Grande.
6. Certificación de la Escuela Normal de Huehuetla.
7. Introducción de drenaje, agua potable y electrificación para diferentes comunidades de la Huasteca, Valle del Mezquital y Sierra Otomí-Tepehua.
El gobierno del Estado ha incumplido, pues con la ejecución de los acuerdos; en Tlanchinol, los antorchistas hemos sido víctimas, primero de amenazas, y luego del ataque violento y desalojo del plantón, llevado a cabo por el alcalde panista de ese municipio y sus huestes, en respuesta al reclamo social de cumplimiento a sus promesas de campaña, respeto al derecho de elegir representantes y al derecho de organización. Estas violaciones flagrantes a la ley en Tlanchinol han contado con la complicidad del gobierno del Estado, al permitir con su tolerancia que en ese municipio serrano se violen los derechos constitucionales y que el presidente municipal cometa delitos que merecerían castigo legal. Ninguna autoridad estatal ha intervenido de manera efectiva para hacer respetar el Estado de derecho, por lo que en Tlanchinol impera la ley de la selva, bajo el poderío del presidente municipal. Ante ello, desde el pasado 26 de abril se instaló un segundo plantón, éste en Plaza Juárez, pero no obstante el tiempo transcurrido y la justeza de las demandas, se siguen negando las soluciones por parte del gobierno del Estado, con el consabido argumento de que “no hay recursos”. Lo cierto, es que todas las obras están comprometidas y firmadas por altos funcionarios del gobierno desde el año pasado, y por lo tanto, debieron considerarse dentro de la programación, o bien, ¿firmaron simple y sencillamente con la aviesa intención de calmar la exigencia de los Antorchistas, pero nunca cumplir? Por estas razones y, sobre todo, porque las comunidades y colonias requieren de soluciones efectivas, marcharemos 10 mil hidalguenses el próximo miércoles 12 de mayo.
En las circunstancias por las que atraviesa nuestro país y el estado de Hidalgo, los funcionarios del Gobierno debieran considerar opiniones tan autorizadas como la del rector de la UNAM, quien, el día de ayer declaraba en una ceremonia conmemorativa del natalicio de don Miguel Hidalgo, en la ciudad de Morelia, que: “México no puede crecer sólo para una minoría, para una élite social y económica. Tampoco puede prolongar una injusticia que afecta a la mayoría de la población que sobrevive en condiciones de pobreza y exclusión inadmisibles”. Además, señalaba: “hoy, la libertad es incompleta y nuestras leyes no moderan la opulencia ni corrigen la indigencia. No hemos podido desterrar la ignorancia, la rapiña y el hurto…”; asimismo, insistió: “no hemos mejorado sustancialmente el jornal del pobre, ni se imparte justicia sin distingo”. Concluía el rector reconociendo que: la “deuda con Miguel Hidalgo y el movimiento libertario que condujo es enorme, y tenemos urgencia de saldarla, pues sus demandas permanecen sin respuesta integral y que el país demanda cambios de fondo para avanzar en la construcción de un país menos desigual y más justo”. Lo dicho por el Doctor José Narro es muy cierto y es un llamado a los gobiernos, como el de Hidalgo, a que atiendan a quienes reclaman justicia social, como es nuestro caso.
Finalmente, es necesario insistir y dejar claro que, ante las amenazas permanentes del alcalde de Tlanchinol, la seguridad e integridad física de los Antorchistas y sus dirigentes de ese municipio es responsabilidad total del gobierno del Estado, porque es precisamente éste el encargado de velar por la seguridad de todos los hidalguenses y el obligado a hacer respetar la ley. Que conste.
* Colaboraciones anteriores