MOVIMIENTO ANTORCHISTA


Las filias del poder poblano

Una vez más, la oficina de comunicación del gobierno de Puebla se convirtió en un surtidor de ataques mediáticos en contra de Antorcha Campesina, organización popular que, como se sabe, desde hace tres meses decidió instalarse en plantón y escalar cada vez más su protesta, nacionalmente si es necesario, hasta lograr que el gobernador cumpla con su obligación legal y moral de resolver las graves carencias que tiene la gente pobre de Puebla, entre la que se cuentan los propios antorchistas hoy vilmente atacados.

En efecto, a unos cuantos días de que éstos realicen una gran manifestación, anunciada para el 18 de agosto, el gobierno estatal montó un operativo mediático para desacreditarlos. Al efecto, convirtió a un tipo (que cobra como alcalde de Jopala y es acusado formalmente, por sus paisanos y la mayoría del cabildo, de no realizar obras y robarse el erario de ese municipio) en el airoso protagonista de las notas principales de un buen número de medios poblanos. De un plumazo, un individuo al que su pueblo quiere ver fuera del poder municipal, desde donde lo engañó, lo robó y burló sus aspiraciones de mejorar sus condiciones de vida, se convirtió en acusador de los antorchistas (a quienes acusa, sin prueba alguna, sin dar siquiera un solo nombre completo y verificable, de exigirle dinero para sostener el plantón antorchista), afirmación calumniosa a la que se le garantizó espacios privilegiados en los medios de comunicación, y al cuestionado alcalde la automática protección de las autoridades estatales, que debieran investigar y sancionar las acusaciones que pesan contra tal funcionario.

Sólo la combinación de malos asesores y una soberbia descomunal, puede explicar que un gobernante se comporte como lo están haciendo los funcionarios marinistas ante el reclamo de los marginados del estado que gobiernan, es decir, ante los problemas de la gran mayoría de los poblanos. Esos funcionarios, y quienes les aconsejan que respondan con calumnias en los medios, en vez de mostrarse como políticos sensibles y con altura de estadistas preocupados por el bienestar de sus gobernados, deben saber que el  problema que tienen en las manos no lo creó Antorcha, sino la pobreza verdaderamente preocupante y explosiva que se padece en todo el estado.

Puebla está socialmente muy mal, como lo demuestran datos duros, proporcionados oficialmente, que hablan de más de tres millones de poblanos, o sea casi el 60 por ciento del total, que se encuentran en la miseria, además de ser uno de los estados con más bajos ingresos familiares, analfabetismo y hacinamiento en viviendas, entre otras muchas calamidades que sería largo enumerar, pero que existen y  no son invención de ninguna mente enemiga del gobernador. Por si esto fuera poco, según el Instituto Mexicano para la Competitividad, Puebla es el estado con menor calificación en el índice de imparcialidad de los jueces, y el estado con menor calidad institucional de la justicia.

 Y no sólo eso, mientras la miseria literalmente llama a su puerta, el gobierno gasta el presupuesto en multitudinarios besamanos, con comida y tragos incluidos; en elegantes bulevares absolutamente prescindibles, en enormes centrales de logística comercial y fiscal, y otras obras de relumbrón para la élite poblana, todas sumamente onerosas para las finanzas de Puebla, estado que ocupa el nada honroso cuarto lugar en alta marginación de todo el país. Pobreza extrema, injusticia, prepotencia y dispendio gubernamental: he ahí el coctel explosivo que infructuosamente quieren acabar, mediante periodicazos en contra de quienes se organizan para protestar y acabar con esos males.
           
Pero no lo van a lograr. Nadie en la historia ha podido acabar de esa forma con los pobres y sus reclamos. Antorcha es la organización del pueblo pobre mexicano; como tal, no está para desafiar a nadie; no tiene enemigos personales de ninguna especie y tamaño, ni está hecha para apoyar o contrarrestar planes electorales de coyuntura, algo que quizá sea increíble para quienes de eso viven. El antorchismo es una organización madura que no va a dejar de luchar contra todas las manifestaciones de la injusta distribución de la riqueza nacional. Por eso, no vamos a decaer en nuestra lucha en Puebla, tenemos razones muy profundas para seguir adelante y necesidades inmediatas que el gobierno estatal está obligado, por ley, a resolver.
           
Varios nos han confiado su opinión de que la apuesta gubernamental es dejarnos indefinidamente en plantón, hasta que nos cansemos. No sé si eso es lo que ha expresado el gobernador Marín, pero por si acaso, es bueno aclarar que la indiferencia gubernamental es siempre el primer escenario para el que nos preparamos cuando nos plantamos. Así es como hemos aguantado meses, y hasta años, plantados en Sonora, en Baja California, en Zacatecas y en Querétaro, entre otros muchos lugares, donde nos hemos visto obligados a protestar de esta manera. El tiempo que duremos no depende sólo de nosotros, sino principalmente de los políticos, de sus coyunturas y sus aspiraciones.
 
Tal vez el plantón de Puebla tenga que durar muchos meses, o años, no lo sabemos; pero de una cosa deben estar seguros quienes nos agreden desde el poder: por cansancio no nos van a derrotar y tampoco vamos a caer en provocaciones. Si no hay respuestas positivas y una actitud negociadora del gobierno de Puebla, seguiremos plantados, marcharemos cada vez que lo creamos conveniente, y cada vez en mayor número, tratando al mismo tiempo que más gente escuche, en Puebla y en todo el país, las razones verdaderas de nuestras movilizaciones y la sinrazón gubernamental.
           
En cuanto al repudiado alcalde de Jopala, es probable que mientras le sirva a los operadores gubernamentales para intentar desacreditar al antorchismo, no se haga nada para investigar el desfalco del que es acusado, y lo sigan usando para atacarnos. Si esto ocurre, sólo me quedaría una duda: ¿será que la gente del poder en Puebla ya razona, respecto a éste y otros individuos de su especie, que se alquilan para atacarnos, como alguna vez lo hizo un presidente norteamericano, quien se refirió así al dictador Somoza?: “sí, es un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta…”. Aclaren, por favor.


* Colaboraciones anteriores


"Si requiere mayor información sobre nuestras actividades no dude en contactarnos", "Visite nuestra seccion de Articulos para mayor información"
INICIO | DIRECTORIO | ARTICULOS | EVENTOS | PUBLICACIONES | COMUNICADOS | CONFERENCIAS
FOTOGALERIAS
| ESPARTAQUEADAS | AVISO LEGAL | MAPA DEL SITIO
Powered By:
webdesign.net.mx
Movimiento Antorchista de México - Copyright © 2000 -
antorcha@antorchacampesina.org.mx