MOVIMIENTO ANTORCHISTA


Señor gobernador, Quintana Roo
no es sólo la Riviera Maya

Homero Aguirre Enríquez
Vocero Nacional del Movimiento Antorchista
11 de marzo de 2010

El próximo 15 de marzo, alrededor de 2 mil campesinos mayas marcharán en Chetumal para tratar de hablar con el gobernador de Quintana Roo, Félix González Canto, quien ese día rendirá su penúltimo informe de gobierno.

Las razones de la manifestación son conocidas por el mandatario y sus funcionarios de todos los niveles, pero las reitero brevemente para informar a mis posibles lectores. Los campesinos le reclaman al gobernador algo muy sencillo y justo: que cumpla la palabra que les dio de apoyarlos con el pago total de un seguro que asciende en total a 900 pesos por hectárea y una dotación de 200 kilos de maíz para cada uno, para así recuperarse un poco de la dramática pérdida de sus cosechas, debido a que una buena parte del campo en aquella entidad sufre una de las peores sequías del último medio siglo, lo que ha provocado que la situación de los hombres del campo, de por sí difícil, ande ya muy cerca de los límites de la indigencia. Junto con eso, le solicitan al gobernador apoyo para proyectos productivos y la ejecución de algunas obras indispensables en las comunidades, nada de lo cual se ha cumplido.

Encabezados por el dirigente estatal antorchista, Dimas Romero González, los campesinos mayas tratarán de hablar con el gobernador porque a pesar de que el pago del seguro no es un capricho sino algo estrictamente necesario y justificado, que está dentro de la normatividad de la dependencia encargada de los asuntos del campo, al grado que el gobierno tiene asignada una aseguradora para tales contingencias, y que el pago es un compromiso del propio mandatario, éste no los ha atendido, ni tampoco ha ordenado a sus subordinados que resuelvan las modestas peticiones de los campesinos, a pesar de que éstos se encuentran desde hace 3 meses en plantón permanente frente al Palacio de Gobierno.


Los “gastos necesarios para mantener el empleo y generar recursos a la entidad”, mismos recursos que ahora brillan por su ausencia cuando de apoyar a los empobrecidos campesinos se trata.

Cualquiera que tenga aunque sea una vaga noción de los recursos que maneja el gobierno de Quintana Roo, podrá darse cuenta que no es falta de dinero por lo que no atienden a los plantonistas que, como ya se dijo, tienen toda la razón y están absolutamente necesitados de respaldo gubernamental. Los poco más de tres y medio millones de pesos que se necesitan para socorrerlos, son una pequeñísima cantidad si se compara con lo que gasta el gobierno en apoyar a los grupos más pudientes de esa parte de la península, que reciben todo tipo de respaldo para que sus negocios sigan viento en popa. Para demostrarlo, basta decir que cada vez que las tempestades azotan esas playas caribeñas, de inmediato se desata un frenético operativo para reponer la blanca arena arrastrada por el mar, en el que, según reportes de los medios de la entidad, se gastan alrededor de 19 millones ¡de dólares! por cada vez que lo realizan, aparte del sistemático gasto en publicidad, seguridad hotelera, descuentos fiscales, etc., para que retomen su paso los negocios ligados al turismo; todo ello justificado por los funcionarios con el argumento de que se trata de “gastos necesarios para mantener el empleo y generar recursos a la entidad”, mismos recursos que ahora brillan por su ausencia cuando de apoyar a los empobrecidos campesinos se trata.

Y si no es falta de recursos, ¿por qué no apoyan a los campesinos antorchistas en plantón? En primer lugar porque el gobierno no tiene dentro de sus prioridades a ese sector de la sociedad de Quintana Roo, descendiente de ese pueblo culto, inteligentísimo y laborioso que habitaba esas tierras, en las que ahora medran algunos vendiéndoles a los visitantes el atractivo de los restos de esa cultura, pero ninguneando a los actuales mayas. A juzgar por los hechos, el gobierno considera superfluo, o un verdadero despropósito, dar unos cuantos pesos para que no se mueran de hambre sus paisanos en desgracia.

Pero además de ese desprecio generalizado que muestra el gobierno de Quintana Roo hacia los hombres del campo, más de un funcionario ha dejado caer el mensaje de que no les resolverán a los antorchistas, precisamente porque son antorchistas y, desde la óptica de los poderosos, son parte de una organización que no está tutelada por ningún político poderoso, del estado o del país, sino que ha hecho gala de una envidiable independencia y prestigio como defensora de las causas populares, mismas que se acrecentarían, dicen los “analistas” a sueldo del gobierno, si es que se accede a sus peticiones, a costa de dejar mal parado el famoso principio de autoridad representado por el señor gobernador; así que, concluyen estos sesudos asesores del palacio de Chetumal, lo que hay que hacer es ignorarlos, atacarlos en los medios, inventarles otros negros propósitos, hasta que se desesperen y se vayan por donde vinieron, o mínimamente hasta que acepten migajas. Es decir, al desprecio a los pobres, se suma la persecución política más corriente.

Pero todo esto lo sabían los campesinos quintanarroenses cuando decidieron iniciar su movimiento dentro de las filas de Antorcha Campesina; por eso ha fallado la estrategia gubernamental, pues no sólo no han desistido de su lucha sino que han preparado, en coordinación con sus dirigentes, un plan de resistencia y apoyo nacional que se opondrá a esa política insensible y persecutoria protagonizada por el gobierno de aquella entidad.

Al negarse a resolver una petición tan sencilla de sus gobernados, el gobierno de Quintana Roo no sólo se exhibe como ajeno y lejano a los intereses de los más pobres (a los que por cierto, dentro de muy poco tendrá que irles a pedir nuevamente el voto) sino que está cometiendo un error de cálculo, pues está confundiendo al antorchismo con otros movimientos asustadizos o traicioneros. Por eso, debiera repasar la historia de esta organización y de todos los políticos que han intentado ahogarla con indiferencia, periodicazos y represión, y se darán cuenta que con procedimientos de ese tipo no logrará resolver el problema; que así, lo único que están logrando es aumentar la duración y el tamaño de la protesta, que por lo pronto ya se propuso hacerse oír el día del informe del gobernador.

* Colaboraciones anteriores


"Si requiere mayor información sobre nuestras actividades no dude en contactarnos", "Visite nuestra seccion de Articulos para mayor información"
INICIO | DIRECTORIO | ARTICULOS | EVENTOS | PUBLICACIONES | COMUNICADOS | CONFERENCIAS
FOTOGALERIAS
| ESPARTAQUEADAS | AVISO LEGAL | MAPA DEL SITIO
Powered By:
webdesign.net.mx
Movimiento Antorchista de México - Copyright © 2000 -
antorcha@antorchacampesina.org.mx