Desde hace varias semanas en el CBTIS 19 hay un ambiente de
tensión entre los estudiantes y el director de ese plantel
educativo, el C. P. Arturo Figueroa. No es necesario buscar
explicaciones justificadoras para que esté creciendo
la indignación en la mayoría del estudiantado,
pues, bastaría que cualquier persona desprejuiciada se
asomara a ver lo que ocurre ahí para darse perfecta cuenta,
que el descontento estudiantil ha crecido por la serie de atropellos
que están sufriendo los alumnos. Atropellos como el aumento
injustificado a los precios del único negocio en donde
pueden los estudiantes y profesores adquirir alimentos (imagínese,
usted, amigo lector, que esté usted con hambre y el único
lugar para comprar tenga precios elevados), lo que ha generado
un rechazo unánime por afectar la economía de
todos. También al estudiantado se le ha obligado a llevar
zapatos color negro, por lo que el pasado 5 de septiembre se
impidió la entrada a cientos de estudiantes lo que generó
una protesta pública de los mismos, quienes al verse
afectados por una medida burocrática, decidieron manifestarse
con carteles en la avenida Gonzalo de Sandoval. Es necesario
aclarar que la mayoría de los estudiantes del CBTIS 19
son hijos de obreros, pequeños comerciantes, albañiles,
etc., por lo que no le resulta a nadie difícil de entender
que comprar zapatos “especiales”, es propiamente
dicho, un lujo, dadas las condiciones de la inmensa mayoría
de los padres de familia de los estudiantes. Y la protesta también
ha brotado por la serie de carencias en infraestructura que
tiene ese centro escolar.
....El director del plantel, con
motivo de las protestas estudiantiles, ha realizado una campaña
en contra del profesor Juan Manuel Gutiérrez Corona,
señalándolo ante los propios estudiantes y los
padres de familia como el “alborotador”, “el
instigador” de los alumnos. Campaña, que, por cierto,
no ha fructificado, pues ni estudiantes ni padres de familia
se han tragado semejante “rueda de molino”. Y es
que, como suele ocurrir con los gobernantes y funcionarios que
no llegan a reconocer ningún error, no llegan a establecer
las verdaderas causas de los problemas que se generan con sus
gobernados, le echan la culpa a quienes han mantenido una actitud
crítica frente a los problemas que se suscitan.
....Es importante señalar
que ningún movimiento social, sea este de campesinos,
de obreros, de estudiantes o de cualquier índole, puede
explicarse por causas puramente subjetivas, es decir, por la
voluntad de algún individuo o algunos individuos. No,
en la historia de la sociedad, siempre de forma constante, al
aparecer una inconformidad generalizada en algún sector
social, se ha podido establecer claramente que esa inconformidad
tiene causas objetivas, causas materiales, bien definidas y
que son las verdaderas promotoras del descontento social. Y
esto es lo que no ha querido reconocer el C. P. Arturo Figueroa.
Recientemente él mismo convocó a los padres de
familia de un grupo académico a realizar una asamblea
para tratar de inducirlos a creer el cuento sobre la “agitación
de los estudiantes por parte de Juan Manuel Gutiérrez”.
Grande fue la sorpresa del director del plantel cuando la totalidad
de los jefes de familia no sólo rechazaron la especie
lanzada por el director, sino que aún con mayor vehemencia
que los propios estudiantes -sus hijos-, le reclamaron su proceder
arbitrario y lo conminaron a dejar de castigar a los alumnos
y a resolver los problemas del plantel de otra manera.
....La historia no se equivoca,
son las condiciones materiales, las arbitrariedades e injusticias
las que generan los movimientos; tampoco se han equivocado los
gobernantes sabios en la misma historia, cuando han reconocido
que las verdaderas causas que generan el descontento social,
deben ser atendidas de forma objetiva, es decir, atendiendo
las demandas de los inconformes. Por tanto, si el director del
CBTIS 19 quiere acabar con la indignación de estudiantes
y padres de familia, tiene que atender los reclamos de quienes
están siendo dirigidos en su institución educativa,
sólo así se acabarán los fuertes reclamos.
El director de centro escolar debe recordar que desde el semestre
pasado, aceptó establecer un diálogo con los estudiantes.
Cosa que nunca ha hecho y, ahora, de forma equivocada, ha decidido
que es la represión la forma de aquietar la inconformidad.
Las escuelas de todo el país deben ser centros de verdadera
superación académica, deben ser centros de formación
de individuos con la preparación que exige la globalización
de la economía a escala planetaria; para ser competitivos
hay que mejorar la educación y la lucha de los estudiantes
del CBTIS 19, aun siendo pequeña, es un ejemplo por lograr
avanzar en ese sentido.