En su contestación a mis aclaraciones sobre lo que dijo en su columna Vislumbres, como es de elemental justicia cuando a alguien se le acusa de algo grave, es pedir que se demuestre claramente con pruebas incuestionables e irrefutables, pues, de lo contrario, lo afirmado al no tener fundamento se convierte en mentiras, o, lo más grave, en calumnias. Quiero volver a insistir en esto porque en la segunda intervención de usted, sr. Ahumada no sólo no aporta pruebas verdaderas de sus aseveraciones sino que pretende que la opinión pública se trague la “rueda de molino” de que usted sólo dice lo que ha leído de otras personas, lo cual, lo hunde en sus argumentación y pone todavía más en duda la veracidad de lo que afirma. Veamos:
Dice usted de entrada que las acusaciones “…no las inventé yo sino que las leí en la página 6 de MILENIO Colima del 10 de junio”. Esto es una confesión paladina: usted sólo leyó lo que afirmó otra persona, pero nunca se puso a investigar con seriedad sí ésta persona dice la verdad. Pero lo que usted, o bien desconoce, o bien sabe, y pesar de ello le concede veracidad, es que, esa persona que ha calumniado a la organización es una persona incondicional de Mario Anguiano y esto no es ninguna especulación, pues decenas de colonos lo saben, por que han visto las actividades de esta persona.
Como prueba del supuesto contacto que Antorcha tuvo con Raúl Salinas de Gortari dice usted “apareció publicado en la revista Proceso en noviembre de 1994, en un artículo .de Antonio Jáquez que ‘trascendió e hizo historia’ el ‘hermano incomodo’”. Lo que dijo un periodista hace muchos años es prueba, según usted, de lo que ahora sostiene como verdad irrefutable. Pero aquí el problema es que Antonio Jáquez tampoco aportó en ese entonces ninguna prueba y usted considera como “verdad” lo que otra persona jamás demostró. Es más, la calificación de que “hizo historia y trascendió” tampoco es prueba, pues muchas mentiras en el mundo han “hecho historia y han trascendido” (recordemos como Hitler y su propagandista Goebbels utilizaron las mentiras repetidas miles de veces para “hacer verdades” que se tragó, desgraciadamente, el pueblo alemán). Usted debe saber que al repetir y repetir viejas historias como el que nos financiaba Raúl salinas, etc. sólo repite lo que nunca ha sido demostrado.
Pero el que desbarata la verdad es usted, pues, jamás hemos sido partidarios de las invasiones de tierras, una vez más sr. Ahumada no le de vueltas a lo que no puede demostrar con hechos, con documentos, con pruebas verdaderas e irrefutables y no con dichos de otros ¿Cuándo, en qué lugar, con qué personas invadimos tierras?
Usted insiste en que, cuando Carlos Salinas inició la privatización Antorcha no salió a gritar. ¿Por qué teníamos que salir a gritar? ¿Eso prueba que no defendemos a los campesinos? Ya lo dije en mi anterior carta, Antorcha considera que el minifundio no sirve a los campesinos, los mantiene en el atraso, la pobreza, les impide la falta de inversión, de aplicación de tecnología y mecanización del campo y, por tanto, les impide el verdadero desarrollo de su economía. Es el propio desarrollo de la economía el que se ha encargado de mostrar la cruda realidad: los campesinos deben asociarse para introducir una agricultura competitiva y altamente productiva ¿demuestre usted lo contrario?
Dice usted que su persona no inventó los epítetos hacia Antorcha, que esos calificativos ya existían, calificativos como “brazo armado del PRI” pues “son una constante en los medios”.Una vez más sr. Ahumada, piense bien lo que va escribir, puesto que si un medio repite lo que otro medio dice, esto no prueba nada ¿Donde están las pruebas de lo que dicen algunos medios? ¿Dónde sr. Ahumada? ¿No cree usted que ese método de la mercadotecnia moderna de repetir hasta el cansancio las supuestas “virtudes” de los productos que promueve para su venta, no hace que muchos de esos productos tengan las virtudes, sino que, como suele ocurrir a menudo, son esos productos lo contrario de lo que se anuncia con bombo y platillo? Repetir lo que otro dicen no es prueba de nada.
Al poner usted ejemplos de cómo en otros lugares como Pachuca, Hidalgo, en donde hubo denuncias de personas que fueron supuestamente secuestradas, personas a las que se les obligaba a ir marchas, no se les entregaban sus escrituras, se les vendían boletos, se les coartaba su libertad, se les obligaba a asistir a reuniones semanales, etc., etc., a esto sólo le podría yo preguntar sr. Ahumada ¿Y no cree usted que los mismos métodos que están utilizando aquí los funcionarios municipales de Colima para tratar de desprestigiar a Antorcha han sido ya utilizados por otros gobiernos en otros estados? Pero volvemos a la cuestión toral ¿Cómo prueba usted lo que afirma de Antorcha, cómo lo prueba sin repetir lo que otros dicen?
Pero cuando al final de su misiva usted menciona que yo dije que la “gente no quiere echarse compromisos”, vuelve a utilizar la información manipuladoramente, por eso dice que yo “personalmente di a entender (¿Por fin, dije o di a entender?), usted se sale por la tangente y menciona, después de su galimatías cantinflesco, que yo declaré al reportero Carlos Alberto Pérez Aguilar “nosotros ofrecemos otra alternativa porque resulta que mucha gente no quiere o no tiene dinero para comprar en otras instancias” y remata usted señalando que la ley según Mario Anguiano sostiene que la gente debe cubrir todos los “costos de los servicios”. Esto último es el meollo del asunto sr. Ahumada. En efecto, hay decenas o tal vez centenares de miles d personas en el estado que no tienen suficiente dinero para adquirir lotes en fraccionamientos y las casas del Ivecol, resultan además de muy caras, incomodas, muy pequeñas, insalubres y de muy mala calidad, entonces, estas personas buscan otra alternativa, ejerciendo su derecho y su libertad (eso que tanto se manipula en los ataques orquestados desde la presidencia) municipal. Y el meollo del asunto es precisamente que el edil de Colima no quiere gastar en los pobres, quiere que ellos paguen sus servicios, pero no hay ley que diga que los ciudadanos deban pagar la obra publica. Por el contrario, la ley protege a los ciudadanos en ese sentido. Por tanto sr. Ahumada Antorcha seguirá con sus movilizaciones hasta ver resueltas sus demandas.
* Colaboraciones anteriores