El pasado miércoles 14 de octubre, un grupo de 35 simpatizantes del Movimiento Antorchista de Colima, encabezados por el Comité Estatal de esta organización social, se presentaron en las oficinas de la Delegación de la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL) en Colima. Ahí, después de varios meses y varias marchas realizadas para exigir la solución a la demanda de los programas de vivienda para más de mil familias, fueron recibidos, por fin, por la titular de esa delegación, Esmeralda Cárdenas Sánchez. Cárdenas al escuchar los reclamos de los colonos y los dirigentes de la agrupación, se concretó a decir “Solo hay 13 peticiones aceptadas y yo no puedo hacer nada al respecto, pues yo no decido sobre los recursos, yo sólo soy una ‘auxiliar’ de SEDESOL central”. ¡Sólo 13 acciones de vivienda¡ ¡Una limosna¡
La respuesta lacónica e indiferente de la funcionaria federal despertó indignación en los colonos y campesinos, los cuales se presentaron en la sede de la delegación, no precisamente para escuchar pretextos y evasivas de la funcionaria. A Esmeralda Cárdenas se le mostró una minuta de trabajo, firmada en agosto de 2008 por funcionarios de la delegación y el Movimiento Antorchista. En ese documento SEDESOL se compromete a atender las solicitudes de los colonos, incluso, se compromete a iniciar de forma inmediata,en una colonia de Colima, la entrega de recursos, con lo cual se desmiente aquello de que la delegación sea sólo una instancia “auxiliar” de SEDESOL nacional.
Cárdenas Sánchez se atrevió a esgrimir como “argumento” que la dependencia federal que dirige en Colima “está sufriendo por la falta de recursos generada por la crisis económica”. A este respecto la dirigencia de la organización de colonos y campesinos le señaló que la crisis no se mostró a la hora de soltar inmensos recursos en forma de paquetes de materiales y otras formas para comprar votos, en las pasadas elecciones. Se le ejemplificó mencionando la campaña de Martha Sosa Govea, cuando la ex candidata del PAN a gobernadora, repartió en muchas comunidades materiales para construir cuartos, cocinas, baños, violando, incluso, las leyes electorales. Sin embargo, fue la señora Martha Alicia Alférez Mireles, vecina de la colonia Gustavo Vázquez Montes quien con mucho tino le espetó a la señora Cárdenas “Nosotros si vivimos la crisis, pero su salario no está en crisis, su bolsillo no tiene crisis, nosotros si trabajamos y tenemos necesidad, dejamos nuestro trabajo para venir a ver a la delegada… ¿y venir a que nos diga que es auxiliar?”. Estas palabras no son dichas por una economista destacada, por una estudiosa profesional de la realidad social que viven las capas más pobres de la población mexicana. No, en realidad son las palabras de un ama de casa humilde que vive todos los días las graves penurias económicas que derivan de un miserable salario, como el que obtienen –si es que lo obtienen, dado el enorme desempleo que flagela a los pobres del país- decenas de millones de familias trabajadoras en el país.
¿Podría alguna persona haber dicho de mejor forma lo que sienten los pobres cuando ven cómo los soberbios funcionarios le dicen a los pobres que ellos son sólo “auxiliares”, cuando ganan sueldos de más de 90 mil pesos mensuales? ¿No le parece amigo lector que para estar nada más “auxiliando” a las muy centralizadas decisiones de la SEDESOL nacional, el salario de la delegada, es un salario demasiado excesivo? ¿Por qué engañar a la población con tanta publicidad del supuesto “combate a la pobreza”, sí, en los hechos, las delegaciones de SEDESOL no resuelven el problema de la pobreza?
Ahora que el gobierno federal está “atacando los privilegios”, “los despilfarros” de los trabajadores electricistas, no nos dice nada respecto del cómo, desde que asumió el poder el PAN, se han incrementado en más de un 20%, -según estudios hechos por David Penchyna Grub, diputado federal del PRI- los gastos en nómina por el aumento desmesurado de subsecretarías, direcciones, etc., en las dependencias federales. Y tampoco dice nada el gobierno federal acerca de que los principales recortes al gasto público, no se harán a los altos sueldos de la alta burocracia, sino al gasto de capital, es decir, a la atención en las obras de beneficio social. Pero, lo más grave es que, a pesar de que los funcionarios federales mexicanos son de los que obtienen los sueldos más altos del mundo, su eficiencia en los resultados de su trabajo está catalogada como de las peores a nivel mundial, situación estudiada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y otros organismos internacionales. Cárdenas y su equipo de colaboradores no atienden a los pobres, pero si están muy atentos para cuando su partido les demande eficacia para comprar votos. La próxima marcha de los antorchistas se realizará el 20 de octubre en Colima así como en 13 estados de la República. En la Ciudad de México 40 mil miembros de la organización marcharán también ese día.
* Colaboraciones anteriores