El próximo 22 de septiembre comparecerá Ernesto Cordero Arroyo, secretario de Desarrollo Social, en la sede de la Cámara de Diputados, en San Lázaro, Distrito Federal. Esta comparecencia, al igual que la de otros secretarios de las diversas dependencias federales, tiene por objetivo “dar a conocer los pormenores que guarda el estado de la nación”, es decir, como “glosas” al tercer informe de gobierno del presidente de México. Previa a la comparecencia de Cordero Arroyo, ya se dejó venir un alud de críticas hacia el jefe de la Sedesol, secretaría que se encarga de aplicar los programas que instrumenta el gobierno federal dizque para “combatir la pobreza”. Las críticas van desde las más inocuas, hasta las que denuncian con toda claridad la secretaría el sesgo tramposo, partidista y electorero en la utilización de los recursos de estos programas.
Muchas personas le recuerdan al gobierno de Felipe Calderón, que el PAN, cuando no tenía el poder en el país, entre las críticas más acerbas -más demoledoras, incluso-, que hacía al viejo aparato gubernamental dominado por el PRI, era la de señalar, precisamente, cómo este partido utilizaba los programas del Estado para “mantener clientela electoral”, “comprar votos”, “enganchar a millones de mexicanos, manteniéndolos cautivos” con la entrega condicionada de recursos y programas.
Bien han dicho los que sostienen que “el alumno ha superado al maestro con creces”, pues el PAN no ha necesitado 70 años en el poder para adquirir las viejas mañas, del viejo dinosaurio en cuyas entrañas se encontraban (¿todavía se encuentran?) ese revoltijo de menjurjes electorales, de ardides y chapuzas variopintas, para crear su propia clientela electoral y su propio “corporativismo” y que larga y pacientemente aprendieron los “alquimistas” del viejo partido. Los cuadros del PAN incrustados en el aparato del Estado, en cambio, con la rapidez que les ha exigido su ideario a favor de los poderosos del país, han adquirido esos viejos métodos de la trapacería, para en todo momento, tratar con sus maniobras de mantener el control del gobierno, sin necesidad de hacer el cambio al país, como tanto lo prometieron antes de tomar el poder.
Son muchas las trapazas de las que se quejan partidos, organizaciones sociales, sindicatos, ciudadanos aislados, etc., a lo largo y ancho del país cometidas por la Sedesol. Prácticamente no hay lugar de México en donde no haya denuncias sobre la utilización electorera de los recursos federales por parte de la secretaría que ahora encabeza Cordero Arroyo. Aquí en Colima en plena campaña de la ex candidata Martha Sosa Govea, muchos campesinos, colonos, amas de casa, comerciantes, etc., fueron mudos testigos de esa forma sucia de buscarse clientela electoral. En comunidades rurales de Minatitlán, como La Loma, por citar tan sólo algún ejemplo, se entregaron apoyos del programa Tu casa, condicionando así el voto de forma evidente y burda. Esto lo hizo la Sedesol, a pesar de que miles de familias afiliadas al Movimiento Antorchista de Colima tienen más de un año de haber solicitado este apoyo, sin que hasta el momento ni una sola acción se haya ejecutado por parte de esta dependencia para solucionar la demanda.
Pero no sólo es Colima, es en el Estado de México, es en Zacatecas, en San Luis Potosí, en Tabasco, en Morelos, en Querétaro, en Puebla, en Michoacán, en Jalisco, etc., en donde se hace un uso sesgado de los recursos que salen de los bolsillos de los mexicanos para favorecer los intereses partidistas y electoreros del partido blanquiazul. En todos los lugares se les niega a los integrantes del Movimiento Antorchista la solución de sus peticiones, pero también en todos los rincones del país se observa el gran disgusto por parte de millones de mexicanos que provoca esa política preferencial, ese uso indebido, faccioso y demagógico del presupuesto que por ley pertenece a todos los mexicanos. La política electorera de la Sedesol, es un mentís a la copiosa publicidad -que por cierto es muy dispendiosa- del gobierno la cual habla de “combatir a la pobreza”. ¿No acaso en los últimos años ha aumentado escandalosamente la pobreza en México?
El Movimiento Antorchista Nacional el próximo 22 de septiembre concentrará en San Lázaro a más de diez mil manifestantes para exigirle a Cordero y huestes que deje esa política facciosa. También, ese mismo día, en 13 estados del país se harán manifestaciones para exigir que la Sedesol entregue los recursos solicitados por más de 200 mil familias pobres de todo el país. Aquí en Colima también cientos de colonos y campesinos realizaremos una manifestación a la sede de la delegación de Sedesol.
* Colaboraciones anteriores