Con mucha alegría recibí la noticia
de que el pasado viernes arrancó la Sexta Feria Metropolitana,
Artesanal y Cultural de Chimalhuacán, y que el fin de
semana estuvo concurridísima; hay quienes dicen que nada
más el sábado y el domingo hubo 20 mil y 30 mil
gentes respectivamente. Y si así ha estado el comienzo,
ya podemos imaginarnos cómo se pondrá en los próximos
días, hasta el 15 de octubre que es la culminación
de la feria. La buena fama de nuestra fiesta anual ha trascendido
más allá de las fronteras de Chimalhuacán,
de tal manera que cada vez son más las gentes que nos
visitan de los municipios circunvecinos, incluso, del mismo
Distrito Federal.
¿A qué se debe este impactante éxito de
nuestra feria, éxito que tiene seriamente preocupado
al Señor Presidente Municipal, Ingeniero Marco Antonio
Lázaro Cano, debido a que las instalaciones se van quedando
cada vez más chiquitas ante la creciente afluencia de
visitantes? Esto ocurre, sin duda, gracias al carácter
popular, al carácter familiar y al carácter educativo
de nuestra feria.
El carácter popular consiste, en que la entrada a sus
instalaciones es completamente gratuita, como también
gratuita es la asistencia al Teatro del Pueblo donde se presentan
espectáculos culturales de altísima calidad artística,
que duran desde las 10 de la mañana hasta las 9 de la
noche, cerrando el día con un baile popular, igualmente
gratuito, que termina a las 12 de la noche o la una de la mañana,
o hasta que el cuerpo aguante. Este amplio horario de actividades,
permite que la población organice su tiempo y busque
el momento que mejor se acomode a sus ocupaciones para asistir
a la feria. Como sabemos, en otros lugares las ferias son manejadas
por gentes que, antes que nada, buscan hacer negocio con las
mismas, en cambio, el Proyecto del Nuevo Chimalhuacán
desde el año 2001, ofrece esta festividad gratuitamente,
para lo cual el H. Ayuntamiento se auxilia de algunos patrocinios
que ayudan a financiar la feria, aunque el principal esfuerzo
económico lo realiza la Presidencia Municipal. Mi más
sincero reconocimiento a nuestro alcalde Marco Antonio por sostener
el carácter popular de este evento.
El carácter familiar se refiere, a que se fomenta la
sana diversión de los concurrentes, es decir, se cuida
celosamente que la feria no se convierta, como otras, en un
lugar donde corren el alcohol y la droga a raudales, en donde
se anida la prostitución, los juegos de casino que resultan
peligrosos y que son propicios para que surja la violencia en
el momento menos pensado. Nada de eso. Incluso, con la discreción
debida, pero también con la efectividad necesaria, la
feria es vigilada por elementos de la presidencia municipal
y del gobierno del estado. Con toda confianza, pues, se puede
asistir a la feria con los hijos, con las esposas y con los
abuelos, ya que la seguridad y la sana convivencia están
garantizadas.
El carácter educativo de la feria estriba en que, además
de los eventos de toda la feria (juegos mecánicos, jaripeo,
toros, venta de artesanías, venta de antojitos, etc.),
se ha buscado darle un contenido que fomente los vínculos
de identidad, el sentido de pertenencia a los chimalhuaquenses.
En ese tenor, van por delante las bellísimas tradiciones
de la población antigua de Chimalhuacán, entre
las que se cuentan los festejos de carnaval, el concurso de
rondallas, la presentación de música de orquesta
(aquí destaca la Banda Sinfónica del H. Ayuntamiento,
que dirige magistralmente su director, el profesor Raúl
Castillo), la muy rica comida típica de la localidad
(el mixmole, el pato a la basura, el famosísimo ahuautle,
etc.). Y en este bello marco de tradiciones, incluso prehispánicas,
tenemos precisamente la venta de artesanías talladas
en piedra de la más diversa presentación y utilidad
práctica, coronando todo este esfuerzo con la trepidante
competencia de los lapidarios Chimalhuacán, que de un
tosco e informe trozo de piedra, se enfrascan en una dura y
apasionante lucha por ver quién de ellos, día
con día, logra extraer la mejor pieza artística,
que por ser muy bien trabajadas todas, ponen en un verdadero
aprieto al jurado calificador.
Estas raíces propias de la población nativa, son
completadas con otras expresiones artísticas de otros
estados de la república, pues en Chimalhuacán
habemos mexicanos de todo el país; y, aunque en menor
medida, de otros países, pues la cultura no es sólo
regional o nacional, sino también internacional. Se presentan
así espectáculos de danza, de baile, de teatro
y de música, de la más variada diversidad y de
gran calidad, cobrando vida, de esta manera, el mosaico pluricultural
que es nuestro municipio.
Aprovecho este medio para invitar a la feria a todo aquel que
nos quiera hacer el honor de visitarnos y, muy especialmente,
a la población humilde chimalhuaquense, a esa gente modesta
que vive al día y que no puede pagar un espectáculo
artístico comercial porque su baja condición económica
se lo impide. ¡Bien vale la pena hacerse un huequito para
disfrutar de nuestra feria!