En mi colaboración
de la semana pasada externé el sentir de los antorchistas
mexiquenses con respecto al aumento de precios: a la leche Liconsa,
a la gasolina y a otros productos de primera necesidad; manifesté
que estas alzas de precios son, desde el punto de vista económico
y social, una verdadera bofetada en pleno rostro a los trabajadores
del país, para los que ganan dos salarios mínimos
o apenas 22 pesos diarios (y ya no se diga para los que ni siquiera
tienen empleo), que en conjunto suman 70 millones de mexicanos.
Consecuentemente, dije, estos injustos incrementos acarrearán
más pobreza, más hambre, más enfermedades,
más ignorancia, menos ropa, menos calzado y, en fin,
peores condiciones de vida para los desamparados de siempre.
Sostuve, también, porque es vox populi, que el fracaso
en materia de empleo del sexenio de Vicente Fox, está
orillando a millones de mexicanos, repito, a millones, a buscar
salidas a su desesperada situación, mediante acciones
que son verdaderas bombas de tiempo, como es la emigración
anual de medio millón de compatriotas a los Estados Unidos,
el crecimiento desaforado del comercio informal, el repunte,
a niveles nunca antes vistos, de la delincuencia, la prostitución
y la mendicidad. En estas condiciones, dije, el incremento de
precios le pegará, como siempre, a los más débiles,
lo cual se traducirá en un mayor número de pobres
y los que ya lo son, se harán más pobres todavía.
En consecuencia, como medida defensiva a la economía
de las clases populares, anuncié una megamarcha para
este 7 de diciembre, cuyo objetivo sería exigir a las
Cámaras de Diputados y de Senadores, así como
al Gobierno Federal, una reconsideración para echar abajo
esas ofensivas alzas de precios que están ocasionando,
como reacción en cadena, otras alzas en la canasta básica,
como es la elevación del precio del pan, de la carne,
de las medicinas, etc. Y sostuve y sostengo, que tales alzas
de precios eran, son, una verdadera burla a la inteligencia
del pueblo que apenas el 2 de julio votó por los candidatos
presidenciales, incluido el Lic. Felipe Calderón Hinojosa,
con la ilusión de que se respetara la palabra empeñada
en el sentido, de no sólo no aumentar los energéticos
(gasolina, diesel y electricidad), sino incluso, bajar el precio
de los mismos, cosa que ahora está ocurriendo al revés.
Y qué decir de la leche Liconsa, que es la única
a la que tienen acceso esos 70 millones de empobrecidos; era,
sencillamente impensable que se asestara a la mayoría
de los electores un golpe de esta magnitud cuando los candidatos
andaban en campaña.
Reflexionando sobre la tensa situación que vive el país;
teniendo en mente no sólo la falta de justicia social,
sino además que nuestro régimen democrático
quedó muy cuestionado debido a la desaseada elección
presidencial; dicho en otras palabras, considerando que vivimos
una crisis económica y también una crisis política
cuyas dimensiones amenazan con agravarse, los antorchistas hemos
decidido acogernos al llamado a dialogar que hizo público
el Lic. Calderón en su toma de protesta como presidente
de los mexicanos. Aunque no somos nada optimistas ni tampoco
ilusos porque la realidad nos ha demostrado una y mil veces
que entre lo dicho y lo hecho existe un gran trecho, hemos escuchado
de labios del Señor Presidente que su principal tarea
será la de combatir la pobreza y ello, repito, nos hace
reflexionar y plantear un pequeño ajuste a nuestra táctica
de lucha.
En estas condiciones y porque lo menos que deseamos los antorchistas
es un agravamiento de la precaria estabilidad económica
y política que vive el país, decidimos aplazar
nuestra movilización, otorgándole al gobierno
federal el beneficio de la duda y presentarnos formalmente en
Los Pinos el próximo 14 de diciembre, con una comisión
representativa. Confieso que lo hacemos con pocas esperanzas
de que este viraje táctico tenga éxito; sin embargo,
nada perdemos con dejar de manifiesto nuestra genuina voluntad
de diálogo. ¡Ojala que el Lic. Felipe Calderón,
cuya inteligencia está fuera de toda duda, analice con
la sensibilidad política que el caso amerita, la solicitud
que respetuosa y atentamente le formulamos! Seguramente él
sabe que la mejor manera de distender el ambiente de crispación
social y política que priva en el país, es combatiendo
en serio su caldo de cultivo, es decir, a la pobreza.