Como es del dominio público, el próximo
2 de julio los mexicanos en condiciones de votar elegirán
al próximo Presidente de la República, diputados
federales y senadores de la República. Chimalhuacán
no habrá de ser la excepción, pues además
de emitir nuestro voto a favor de alguno de los aspirantes a
la Presidencia del país, en nuestro municipio elegiremos
al próximo diputado federal, que habrá de representar
a todos los ciudadanos del municipio en el Congreso de la Unión.
¿Cuál es la función de un diputado federal
y, por tanto, cuál es la utilidad que representa para
los habitantes de su distrito electoral? Un diputado federal
pertenece al llamado Poder Legislativo y, como su nombre lo
dice, se dedica primordialmente a elaborar y decretar las leyes
que rigen a la sociedad mexicana.
Sin embargo, todo diputado verdaderamente interesado en el desarrollo
de su distrito electoral no se puede limitar a esto, ya que
se encuentra en inmejorables condiciones para aprovechar múltiples
programas federales y llevarlos a sus representados; se encuentra
en condición de demandar el incremento de los recursos
que los estados y la federación le destinan a obras y
programas sociales en sus distritos; además, al diputado
federal se le abren muchas puertas, sobre todo de funcionarios
del más alto nivel, que por lo general siempre están
cerradas para el ciudadano común, gracias a lo cual adquiere
una magnífica capacidad de gestoría; finalmente,
los ciudadanos que habitan en la circunscripción electoral
correspondiente cuentan con un portavoz de sus más caros
intereses, en la más alta tribuna de nuestro país,
que es el Congreso de la Unión.
Quien estas líneas escribe ha tenido el alto honor de
representar a Chimalhuacán y San Vicente Chicoloapan
en el Congreso de la Unión de 2003 a 2006, y hablo del
asunto, por lo tanto, con pleno conocimiento de causa. Llevé,
por ejemplo, ante esta alta representación, la iniciativa
de construir el Metro para la Zona Oriente, iniciativa que fue
aprobada por la totalidad de los diputados de todos los partidos,
y cuyo proyecto ejecutivo se encuentra en proceso; desde la
diputación logramos que a todos los vecinos de San Vicente
Chicoloapan se les cobren las llamadas al D.F. y a Chimalhuacán
como llamadas locales, y no de larga distancia, como sucedía
antes; más de 10 mil familias se están beneficiando
con los programas federales “OPORTUNIDADES” y el
“Programa Hábitat”; muchos kilómetros
de encementados y guarniciones y banquetas; y cinco unidades
médicas, equipadas con equipo odontológico, atención
psicológica, etc, por citar sólo algunos ejemplos.
Pues bien, si desde la diputación pudimos realizar este
tipo de obras de gran impacto social, ello fue posible en una
gran medida, gracias a la colaboración y apoyo recíproco
que siempre existió entre el presidente municipal, Prof.
Miguel Ángel Casique y un servidor, pues pertenecemos
a la misma organización y defendemos el proyecto del
Nuevo Chimalhuacán. En todas las gestiones y logros arriba
indicados, la estrecha colaboración entre presidente
y diputado federal, fue determinante para el éxito de
las mismas.
El pasado 12 de marzo, en la elección para presidente
municipal, resultó ganador el PRI, con el Ing. Marco
Antonio Lázaro Cano como su abanderado, y sería
un grave error que el electorado de Chimalhuacán, llevado
por la influencia y el llamado “efecto Peje”, votara
el 2 de julio por un diputado federal de otro partido diferente
al del presidente electo. El primer perjudicado con una decisión
así será el pueblo de Chimalhuacán, ya
que lejos de respaldar y colaborar con su presidente municipal,
un diputado perredista o panista, se dedicará a meterle
zancadilla, a oponerse y a boicotear el trabajo del Ayuntamiento,
para ganar notoriedad política, sin importarle si con
ello perjudica o no a la ciudadanía que representa; aquello
será un pleito y una competencia permanente que distraerá
de sus altas funciones, tanto al alcalde como al diputado federal.
De todo lo anterior se concluye, sin mucha dificultad, que lo
que más conviene a los intereses de todos los chimalhuaquenses
es votar por un diputado federal que se pueda coordinar y entender
con el presidente que ya elegimos, que es Marco Antonio Lázaro
Cano, y ese diputado no puede ser otro que el Ing. Omar Carreón
Abud, que también pertenece al PRI, a quien le unen 30
años de amistad y de lucha, y con quien comparte plenamente
el propósito de seguir construyendo el Nuevo Chimalhuacán
que todos merecemos. Así es que, si en realidad nos interesa
asegurar un futuro mejor para Chimalhuacán, no le busquemos
tres pies al gato, y votemos por el ingeniero Omar Carreón.