De los tres principales candidatos que contienden
por la Presidencia de la República, el único que
ha establecido compromisos claros y precisos con nuestro municipio
es el Licenciado Roberto Madrazo Pintado. De los otros dos,
en el caso de López Obrador que vino a Chimalhuacán
en el mes de febrero pasado, el señor sólo habló
en general, muy vagamente, pero no se refirió en concreto
a la solución de las principales problemas que nos aquejan.
Respecto a Felipe Calderón del PAN, simplemente no se
ha parado en nuestro municipio, no conoce Chimalhuacán,
igual que Vicente Fox que nunca nos visitó cuando fue
candidato y menos como Presidente de México, pues ya
va de salida y jamás se dignó echar la vista hacia
Chimalhuacán. Como sabemos, si tenemos el beneficio del
Programa Oportunidades, ello ocurrió gracias a que hicimos
presión, a que realizamos varias marchas y plantones
en la Ciudad de México, en la SEDESOL y en el Zócalo
del Distrito Federal.
Roberto Madrazo, en cambio, el pasado domingo 18 de Junio se
presentó en el Deportivo “El Pípila”
y, en un evento donde nos reunimos más de 20 mil priístas,
agarró “el toro por los cuernos”, como se
dice coloquialmente e hizo compromisos importantes e impactantes,
que nos alientan y nos animan porque se trata de propuestas
que solucionarían las principales necesidades que el
pueblo demanda.
Se comprometió, en primer lugar, a pavimentar todo Chimalhuacán
durante su gobierno, para salir del polvo y el lodo. Ofreció,
en segundo lugar, apoyar la demanda del Metro para nuestro municipio,
para tener un transporte más rápido, más
barato y menos contaminante. En tercer lugar, Madrazo planteó
que como Presidente de México se comprometía a
cubrir todos los servicios básicos, como son el agua
potable, la energía eléctrica, el drenaje y las
banquetas para todas las colonias de Chimalhuacán.
En cuarto lugar, reconoció que nuestro municipio justifica
sobradamente una universidad que tenga todas las carreras profesionales
y becas para los jóvenes humildes. Pero, además,
se refirió a la necesidad de fomentar el empleo para
los profesionistas que por falta de trabajo no ejercen su carrera.
En quinto lugar, Madrazo ofreció combatir la pobreza
mediante programas sociales que favorezcan a los sectores más
desprotegidos, como son las madres solteras, los discapacitados
y los adultos de la tercera edad. Finalmente, se refirió
al combate a la inseguridad empleando una policía más
capacitada, honesta y equipada; además, exigiendo que
los ministerios públicos y los jueces no se corrompan,
que no se vendan favoreciendo siempre a los más poderosos
económicamente y desamparando a los humildes, que no
tienen dinero para comprar la justicia.
Probablemente alguna gente crea que los compromisos de Roberto
Madrazo no se van a cumplir, que son puras promesas y sueños
imposibles de lograr. Es posible que así sea. No obstante,
en mi modesta opinión, veo posibilidades de que este
sueño se pueda realizar. ¿Por qué? ¿Por
ingenuo? No. Lo creo viable, posible, por el hecho de que ya
dimos dos pasos muy importantes: el triunfo de un gobernador
priísta, el Licenciado Enrique Peña Nieto y la
victoria de un Presidente Municipal también priísta:
el Ingeniero Marco Antonio Lázaro Cano. Falta ahora dar
el último jalón, apoyando al Ingeniero Omar Carreón,
candidato a Diputado Federal y, cerrar con broche de oro, colocando
en la Presidencia de la República a otro priísta,
el Licenciado Madrazo, pues todos sabemos que un Presidente
de México maneja un presupuesto enorme que puede resolver
las necesidades de Chimalhuacán y muchas más en
todo el país.
Por eso, a mis vecinos de Chimalhuacán les digo que,
si avanzamos del año 2000 a la fecha, no obstante que
tuvimos a un Presidente de México (Vicente Fox) que siquiera
nos tomó en cuenta y, por el contrario, se opuso a la
introducción del metro, este 2 de Julio se nos presenta
la gran oportunidad de nuestra vida, una oportunidad histórica
que no debemos dejar pasar: completar la cadenita: Marco Antonio
Lázaro-Enrique Peña Nieto (que ya ganaron); Omar
Carreón-Madrazo Pintado que merecen ganar. ¡Hagámoslo
por nuestro bien, hagámoslo por nuestros hijos!