MOVIMIENTO ANTORCHISTA


Más elementos sobre el carácter político
del asesinato de Jorge Obispo

Jesús Tolentino Román Bojórquez
Dirigente antorchista en el estado de México
25 de Julio de 2006

En mi colaboración de hace dos semanas, expuse el brutal asesinato que se cometió en agravio de mi compañero Jorge Obispo, ocurrido el primero de julio en el propio domicilio particular del Secretario General del Movimiento Antorchista Nacional, Ingeniero Aquiles Córdova Morán, donde se desempeñaba como su asistente y vigilante del inmueble. También adelanté la hipótesis que sostiene nuestra organización de que se trata de un crimen político y no de un simple acto delincuencial, de esos que se cometen todos los días y en todas partes. Para sustentar mi dicho, resumidamente, hice alusión a que el homicidio se cometió a plena luz del día (14:30 horas, aproximadamente), haciendo alarde los criminales, con esta acción, de la impunidad y de la gran protección que gozan; que no se robaron ningún objeto de valor (para que no quedara duda del terrorífico mensaje que se enviaba a su destinatario, al compañero Aquiles y a la Dirigencia Nacional del Antorchismo) y que este abominable hecho se presentó antecedido de una amenaza anónima de muerte, que llegó a la página nacional de Internet de nuestro Movimiento y que, por su lenguaje, denota que fue escrito por una mente siniestra y enferma de fanatismo ultraderechista.

Los antorchistas sabemos que no es nuestra atribución realizar las investigaciones para esclarecer el homicidio; éstas dependen, en el terreno jurídico, de la Procuraduría de Justicia del Estado de México y de la Secretaría de Gobernación, en el terreno político. No obstante, como parte agraviada y por tanto obligada a no dejar en el anonimato tan grave suceso, así como también, empujados por la necesidad de evitar futuras agresiones contra cualquiera de nuestros dirigentes y en especial, en contra del compañero Aquiles, adelantamos otros elementos que refuerzan la hipótesis del móvil político como línea de investigación más probable.

Partiendo de la base de que el Movimiento Antorchista tiene presencia política en los 31 entidades del país más el Distrito Federal, es decir, en toda la República y, además, que llevamos ya 32 años realizando ininterrumpidamente nuestra labor social, trabajando y luchando contra la pobreza en México; considerando también el hecho de que en ningún otro tiempo y en ningún otro lugar se había presentado incidente alguno que tenga la extrema gravedad que tiene el crimen de Jorge Obispo, analizando, pues, las cosas con rigurosa objetividad, serenamente y sin prejuicios de ninguna índole, nosotros nos preguntamos ¿qué ha variado en la realidad inmediata y mediata anterior al primero de julio?

Como puede demostrarse en una revisión retrospectiva de las huellas que han quedado en los medios masivos de comunicación, a los que escasamente tenemos acceso, pero sí en grado suficiente como para sacar una conclusión en los dos últimos años, lo más relevante es la guerra cerrada y feroz que trae en nuestra contra el gobernador panista de Querétaro, Francisco Garrido Patrón, quien ha convertido el derecho constitucional de petición de sus gobernados en letra muerta; quien ha respondido, un día sí y otro también, con macanazos y culatazos a los antorchistas que han echado mano de la movilización política para que las autoridades les hagan un poco de caso; quien ha contestado, incluso, con el encarcelamiento de la profesora Cristina Rosas Illescas y del colono Pánfilo Reséndiz, como señal de lo que parecía la última maniobra intimidatoria para amedrentar y desterrar de Querétaro al Movimiento Antorchista.

Y como ante cada acto de protesta de los antorchistas, legal y pacífico, el PAN en Querétaro, en vez de distender el conflicto, de buscar la negociación y el acercamiento de posiciones, más bien ha contestado con más y más duros golpes, para nosotros resulta altamente revelador que, tan sólo después de transcurridos 19 días de nuestra marcha nacional en el Zócalo defeño, donde reunimos 70 mil antorchistas, se haya suscitado el crimen de Obispo, lo cual cae perfectamente en la lógica del derechista Garrido Patrón de incrementar la represión, aplicando con un criterio terrorista la Ley del Talión: ojo por ojo y diente por diente.

Con estos nuevos elementos que extraemos, no de una mente paranoica y ni siquiera prejuiciada, repito, ¿resulta mera casualidad que el asesinato de Obispo sucediera un día antes de la elecciones presidenciales y, cuando por obvias razones los antorchistas no votaríamos por el PAN? ¿No hubo cálculo en que después del 2 de Julio la agenda de los medios informativos estaría ocupada por un tema que es de interés nacional? Y hasta el hecho de que el crimen suceda en el municipio de Naucalpan, gobernado por panistas y que la policía municipal se limitara a rondar el domicilio a sabiendas de que se había denunciado por los vecinos una escandalosa balacera ¿también estos serán hechos fortuitos?

Quien sabe. Lo cierto es que para nosotros, día a día, se refuerza la tesis de que se trata de un asesinato político. Lo cierto es, también, que ningún antorchista del país bajará la guardia, ni permitirá que se prolonguen demasiado tiempo las investigaciones, ni permitiremos que se nos dé cualquier explicación del hecho. Que no quepa la menor duda.






 

 

"Si requiere mayor información sobre nuestras actividades no dude en contactarnos", "Visite nuestra seccion de Articulos para mayor información"

INICIO | DIRECTORIO | ARTICULOS | EVENTOS | PUBLICACIONES | COMUNICADOS | CONFERENCIAS
FOTOGALERIAS
| ESPARTAQUEADAS | AVISO LEGAL | MAPA DEL SITIO
Powered By:
webdesign.net.mx
Movimiento Antorchista de México - Copyright © 2000 -
antorcha@antorchacampesina.org.mx