Como consecuencia de la movilización realizada a la ciudad de Toluca el jueves pasado por las organizaciones del Proyecto del Nuevo Chimalhuacán, los resultados conseguidos hasta el momento son los siguientes: de un lado, el Señor Procurador General de Justicia, Magistrado Abel Villicaña Estrada, respondió, primero, que se aplicará la pena máxima en contra los dos asesinos de la jovencita Isabel Anahí, de tal manera que esos torvos criminales, que fueron apresados por la policía municipal, jamás volverán a conocer la libertad ni volverán a hacer daño a nadie porque se pudrirán en la cárcel. Segundo, el Señor Procurador fue muy preciso y contundente cuando aseguró que, no obstante lo penoso y lamentable que resulta cualquier crimen, en Chimalhuacán no ha habido ni extracción de órganos ni tráfico de los mismos, ni en el caso de Anahí ni en ningún otro, sustentando su dicho en las autopsias practicadas que obran en poder de la procuraduría. Tercero, el Señor Procurador fue muy claro cuando afirmó que hay otros municipios, como son los de Tlanepantla, Naucalpan, Nezahualcóyotl y Ecatepec, cuyo índice de crímenes cometidos contra féminas está muy por encima al de Chimalhuacán.
De otro lado, el Señor Gobernador a través del Subsecretario General de Gobierno, Contador José Manzúr Quiroga, decidió apoyar al H. Ayuntamiento que preside el Ing. Marco Antonio Lázaro Cano, con recursos para adquirir en lo inmediato 32 patrullas, con un helicóptero que realiza ya tres vuelos diarios y 160 elementos de refuerzo de la policía estatal que están ya haciendo constantes operativos en los barrios y colonias más conflictivos. Es claro que la ayuda es aun insuficiente; sin embargo, debemos reconocer que sí hay un esfuerzo de parte de nuestro gobernador y que el tema no está cerrado, es decir, continuarán las pláticas con las áreas de gobierno para seguir reforzando la seguridad pública. A estos trabajos dirigidos a que se haga justicia y se mejore la seguridad en nuestro municipio, se suma la contribución de la sociedad organizada que activa diariamente los Círculos de Seguridad en los barrios y los comités de vigilancia por centro escolar, de modo que con hechos concretos que se ven, que se tocan y se sienten, está quedando claro quiénes somos partidarios sinceros de la seguridad para los chimalhuaquenses.
Esto último viene a colación, porque los cabecillas perredistas son falsos defensores de la justicia y de la seguridad. Prueba de lo que digo es que, en vez de exigirle a la procuraduría la pena máxima para los criminales, como hicimos nosotros, los señores han enfilado todas sus baterías a atacar a Marco Antonio (¡pero si el Señor Presidente se ha puesto al frente de la ciudadanía agraviada!); a pedir la destitución del director de seguridad pública (¿dónde está la lógica de tan brillante iniciativa, si la policía municipal fue quien capturó a los asesinos?). En su afán por manipular a la opinión pública, la cúpula perredista dirigida al son que le toca Alberto López Rojas, se ha querido aprovechar del estado anímico de hipersensibilidad ciudadana que produce un acontecimiento tan triste y tan desafortunado como el de Anahí, para manejar perversamente la versión, sin fundamento, del “ trafico de órganos” que, como ya dije, refutó el Procurador de Justicia; los perredistas en aras de golpear políticamente a Marco Antonio, no miden sus palabras y se ponen a gritar irresponsablemente que Chimalhuacán es un municipio igual a Ciudad Juárez, cuando esto no lo pueden demostrar con datos duros extraídos de las estadísticas de la procuraduría, que es la dependencia oficial que lleva un recuento preciso de los homicidios en todo el estado. Solo se basan en chismes, en rumores alarmistas porque así les conviene. En cambio, todo mundo sabe que el Distrito Federal, que gobierna el PRD, es la ciudad más insegura del país ¿o no? Todo mundo sabe que el estado de Michoacán, que también gobierna el PRD es la entidad campeona en cuestión de ejecuciones, decapitados y encostalados, ¿o no? Y todos sabemos que la mayoría de los cadáveres de mujeres que se avientan sobre el Río de la Compañía fueron asesinadas en Nezahualcóyotl, también perredista ¿o no? O sea, los calumniadores perredistas escupen hacia el cielo.
Por tanto, la conducta de los cabecillas perredistas no sólo hay que calificarla como falsa, sino como absolutamente contraria, como completamente enemiga de la verdadera justicia y la seguridad a la que aspiramos los chimalhuaquenses. ¿Qué se esconde detrás de esta sucia maniobra?: el interés enfermizo por el poder político, por la presidencia municipal de Chimalhuacán, que induce a los perredistas a proceder inescrupulosamente y a generar artificialmente un clima de psicosis y de terror entre la población. Por fortuna, la ciudadanía ya se percató de la maniobra y los dejó solos en su marcha del viernes pasado.