Han transcurrido ya los
primeros seis meses de la nueva administración federal
que encabeza el Licenciado Felipe Calderón Hinojosa,
Presidente de la República. Haciendo un balance objetivo
de los resultados obtenidos, es decir, haciendo un recuento
desprejuiciado (sin quitarle ni ponerle a las cosas), es claro
que lo ofertado por el otrora candidato a la silla presidencial
y el ahora jefe máximo de la nación, no sólo
no se ha cumplido sino que, en varios aspectos torales de la
calidad de vida de los mexicanos, en especial de los 70 millones
de pobres y miserables que pueblan nuestro país, nos
encontramos que aquélla se ha vuelto más dura,
más penosa y, en síntesis, el terrible flagelo
de la pobreza amenaza con aumentar en extensión y profundidad.
....Pruebas al canto. En primer
lugar, el titular del ejecutivo ofreció como divisa principal
de su gobierno (a mi juicio atinadamente), que de alcanzar el
triunfo electoral se convertiría en el “Presidente
del Empleo”. Pues bien, a medio año de haber asumido
su encargo, datos oficiales proporcionados por el INEGI y publicados
por la prensa nacional hace 15 días, reportan que el
desempleo en los primeros cuatro meses del año (de enero
a abril), no sólo no disminuyó, sino que incluso
se incrementó, es decir, ahora hay más mexicanos
en edad y capacidad de trabajar que no encuentran empleo en
comparación con los últimos días de gobierno
del expresidente Vicente Fox, que terminó su sexenio
con un dato alarmante y vergonzante, consistente en que medio
millón de mexicanos se iban de “mojados”
a Estados Unidos ¡cada año!, en búsqueda
de oportunidades laborales que no encontraban en nuestro país.
Seguramente esta escandalosa cifra ya aumentó con el
actual gobierno.
....En segundo lugar, Felipe Calderón
en campaña ofertó también, que su gobierno
se abocaría de inmediato a combatir la pobreza, instrumentando
acciones que elevarían el poder adquisitivo de los raquíticos
salarios que reciben los trabajadores. ¿Qué ha
ocurrido en este punto? Exactamente lo contrario de lo que se
prometió: a fínales del sexenio de su correligionario
panista, Vicente Fox, se elevó el precio de los combustibles,
de la gasolina y el diesel, incremento que ha disparado los
precios de todas las mercancías que todo ser humano requiere
para cubrir sus necesidades vitales; en especial, se fueron
a las nubes los comestibles básicos que forman parte
de la dieta de los trabajadores y del pueblo en general, como
son las tortillas, la leche, el huevo, la carne y otros. Con
estos incrementos se pulverizó el raquítico aumento
de apenas un peso con 89 centavos que subió el salario
mínimo de los obreros. Por lo tanto, sin mucho quebrarse
la cabeza, seguramente los mexicanos que ya eran pobres ahora
lo son más, porque su salario alcanza ahora para comprar
menos mercancías que antes.
....En tercer lugar, Calderón
Hinojosa se comprometió a bajar de inmediato los índices
de inseguridad que tanto lastiman y preocupan a la población.
¿Resultado? Ciertamente hemos testimoniado que, desde
el inicio de su mandato, el Señor Presidente arrancó
espectaculares operativos contra el narcotráfico y que
ha sacado a las calles al mismo ejército mexicano para
salir airoso en la confrontación; sin embargo, no obstante
la propaganda mediática que todos los días nos
empalaga queriéndonos persuadir de los “éxitos”
obtenidos en esta materia, honradamente opino que ahora estamos
peor que antes: de una parte, porque no se ha visto que el ejército
haya derrotado en la más mínima medida a los cárteles
de la droga, es decir, no se ha dado un sólo golpe que
verdaderamente atrape a los principales cabecillas y si, en
cambio, todos los días nos enteramos de un sinnúmero
de asesinatos que se cometen en contra de los cuerpos policíacos,
incluso de periodistas. Se observa que el Presidente de la República,
dicho sea con todo respeto, con tal de ganar notoriedad acometió
contra la poderosísima mafia del narcotráfico
sin un plan previo de inteligencia que garantizara golpes fulminantes
contra los principales capos. De otro lado, nada se ha hecho
en contra de la delincuencia organizada ordinaria (asaltantes,
secuestradores, etc.) porque todas las energías, los
recursos materiales y humanos se han sesgado a la atención
de una sola variante de la inseguridad: el narcotráfico.
....En consecuencia, en este primer
semestre el gobierno panista del Presidente Calderón
está reprobado. Y como antorchista que soy, a mucha honra,
me pregunto ¿Qué esta haciendo el principal inquilino
de Los Pinos para que se haga justicia y se libere a mi compañera
de lucha, la profesora Cristina Rosas Illescas, arbitrariamente
encarcelada por el gobernador ultraderechista, yunquista, del
Estado de Querétaro, Francisco Garrido Patrón?
Nada hasta ahora. En cambio, mucho escándalo se ha armado
porque en un país ajeno a México se canceló
el funcionamiento de una poderosa televisora, condenando este
hecho como “falta de libertad de expresión”;
andamos de acervos críticos de lo que pasa en otros países,
observando la paja el ojo ajeno y guardando sepulcral silencio
ante la tremenda viga que tenemos atravesada en el ojo propio.
Seguramente la derrota electoral del PAN en Yucatán es
una señal de que el encanto mediático se ha convertido
rápidamente en amarga decepción para el pueblo
¿Seguirán los panistas por este camino?
* Colaboraciones
anteriores