En un periodiquillo, de esos de a tanto la
línea, apareció en la ciudad de Toluca una declaración
del alcalde de Ecatepec, José Luis Gutiérrez Cureño,
que alude directamente al Movimiento Antorchista y que, a mi
juicio, no puede calificarse de otra manera más que de
una declaración mentirosa y pueril de quien “gobierna”
el municipio más poblado del Estado de México.
Para demostrar los adjetivos con que califico a Cureño,
cito a la letra: “Declaró José Luis Gutiérrez
Cureño que Antorcha Campesina lo tiene en la ‘lista
negra’ para amedrentarlo y presionar a fin de conseguir
prebendas al margen de la ley, como son la inclusión
en nómina de operadores políticos de esta agrupación”.
¡Miente en toda la extensión de la palabra el señor
Cureño! Y él lo sabe y sus funcionarios lo saben
y me atrevería a decir que lo saben todos los políticos
del Estado de México y del país entero, pues el
Movimiento Antorchista no trafica con las demandas del pueblo
para negociar “en lo oscurito” prebendas para sus
líderes, a cambio de traicionar a los colonos, los campesinos
y los estudiantes más desprotegidos.
Ahora bien, ¿Por qué miente deliberadamente Cureño?
Desde el punto de vista ético, moral, lo hace porque
el señor (ya lo voy conociendo mejor) es un cínico,
un inescrupuloso, un tipo sin principios que menosprecia el
gran valor que tiene conducirse con verdad, por respeto a sí
mismo y a los demás. Desde el punto de vista político,
Cureño miente porque le interesa confundir a la opinión
pública y a los antorchistas diciendo: ¡miren,
los antorchistas piden obras y servicios, hacen mítines
y marchas, pero en realidad lo que buscan es que incluyamos
de aviadores a sus dirigentes en la nómina!, o sea, Cureño
le entra a un juego perverso que busca deslegitimar a nuestro
movimiento. Pero de nueva cuenta el señor alcalde yerra
el tiro. No confundirá a los antorchistas, porque como
dijo Pericles: “No hables ni bien ni mal de mi, que los
griegos me conocen”. En efecto, los antorchistas conocen
muy bien a sus dirigentes y saben de qué pasta están
hechos. Y por lo que hace a la opinión pública,
¿acaso piensa Cureño que ya se olvidaron los videos
donde aparecen destacados perredistas como vulgares ladronzuelos,
al estilo de los Bejarano, los Imaz, los Ponce, etc.? Yo mismo
denuncié en este espacio periodístico en el mes
de agosto pasado, que en el municipio de Chimalhuacán,
los regidores del PRD estaban chantajeando al alcalde de ese
municipio con ¡240 plazas! Ya lo dice el viejo adagio
popular: “el león piensa que todos son de su condición”.
Pero hay algo más sustancial que se
esconde detrás de las mentiras de Cureño. Me refiero,
en primer lugar a que, como no puede negar la plena justificación
de nuestras demandas, como son el desasolve del drenaje en las
colonias Progreso y Quinto Sol; lámparas en las mismas
comunidades y además en La Laguna, Niños Héroes,
Tepetzingo y La Glorieta; módulos de vigilancia en La
Glorieta y La Laguna; guarniciones y banquetas en La Laguna
y la Luis Donaldo Colosio; pavimentación en las colonias
CTM, Guadalupana y otras; despensas y jornadas médicas
en todas las comunidades mencionadas; reubicación de
los invasores perredistas de La Glorieta. En segundo lugar,
Cureño tampoco puede alegar que apenas inició
su administración pues ya casi cumple ocho meses. En
tercer lugar, Cureño no puede escudarse argumentando
que no tiene dinero: ha recibido ya cientos de millones de pesos
(por cobro de impuesto predial, del consumo anual de agua y
por recursos del Ramo 33 del gobierno federal). Por estas tres
razones a los que me refiero, que son razones de peso, veraces
y que Cureño no puede eludir, por eso, insisto, el señor
presidente se ve obligado a mentir. Y claro, cuando se lucha
contra la verdad y no se la quiere reconocer, el único
recurso que queda es la mentira.
Es muy fácil desengañarse en torno a este asunto.
Se la ponemos sencilla al alcalde: que resuelva las demandas
de la gente (que para eso está y que para eso quiso ser
presidente) y verá que se acaban los mítines y
marchas de los antorchistas. Los antorchistas no estamos locos
como para patear una puerta que está abierta, es decir,
no tenemos ninguna “lista negra” ni “lista
blanca” ni nada por el estilo. Simplemente pedimos que
se atiendan y resuelvan las demandas de la gente y punto.
Finalmente, esa declaración de Cureño, de que
si hacemos nuestra manifestación del próximo 19
de abril, él responderá con “otras manifestaciones
en Chimalhuacán y Toluca”, francamente me suena
pueril, algo así como la expresión infantil de
un menor berrinchudo. De cualquier manera, dado el perfil psicológico
del alcalde, desde este espacio lo hago responsable de cualquier
provocación u agresión que suframos los antorchistas
el próximo 19 de abril, pues la Constitución de
la República legitima y legaliza el derecho de libertad
de expresión, más aun cuando no se respeta el
derecho de petición, como hoy ocurre en Ecatepec.
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