Es verdad muy sabida que el problema principal de México
es la pobreza. Y es también muy conocido, que dicha
pobreza está bien medida y cuantificada por las dependencias
Federales de gobierno que se encargan de tratar esta materia
(el INEGI, la SEDESOL y la Comisión Nacional de Población),
coincidiendo todas ellas en que la pobreza abarca a 70 millones
de mexicanos de un total de 105 millones de gentes que poblamos
el país. Entre estos 70 millones de pobres se encuentran
los extremadamente pobres que “viven” apenas con
20 pesos diarios (aproximadamente 30 millones de mexicanos)
y hace unos días, el diario Excélsior, publicó
que 3.5 millones de paisanos “viven” con ¡11
pesos diarios! Increíble, pero cierto.
El Movimiento Antorchista Nacional, cuyo objetivo central
es el de trabajar y luchar contra la pobreza en México,
siempre ha sostenido que dicho mal que aqueja a la mayoría
de la población no es fatal, es decir, no obedece a
que nuestro país sea un país pobre en riquezas
naturales ; al contrario, somos una Nación privilegiada
que posee inmensas riquezas marítimas, mineras, agrícolas,
ganaderas, maderables y, en fin, ocupar el sexto lugar mundial
en la producción de petróleo, el llamado “oro
negro”, todo esto hace de México un país
rico, muy rico. Tampoco la pobreza obedece a que los trabajadores
mexicanos sean flojos e inferiores a los obreros de otras
naciones; al contrario, nuestros trabajadores están
catalogados entre los mejores del planeta y una prueba de
ello es que cada año se van de “mojados”
a Estados Unidos medio millón de compatriotas. Y por
si faltaran pruebas de la capacidad económica del país,
hace poco circuló la noticia de que en México
vive el hombre que ocupa el segundo lugar mundial en riqueza
personal acumulada: Carlos Slim.
Con esto se demuestra que la pobreza en nuestro país
sí tiene remedio. ¿Y como se combate? Muy sencillo:
distribuyendo la riqueza natural y social de manera más
equitativa. Ahora bien, la siguiente pregunta es ¿y
como se distribuye la riqueza más equitativamente?
A nuestro modo de ver, de tres maneras muy concretas: en primer
lugar, fomentando la creación de empleos, de tal forma
que todo mundo que tenga la edad y la capacidad para el trabajo,
tenga una chamba segura; en segundo lugar, elevando el monto
de los salarios y que al mismo tiempo no suban de precio las
mercancías que el obrero necesita para vivir: alimentos,
ropa, calzado, medicina, educación, vivienda, etc.,
es decir, elevar la capacidad adquisitiva del salario. En
tercer lugar (y es aquí a donde quería llegar),
aumentando el gasto social de los gobiernos en sus tres niveles:
el municipal, el estatal y el federal. El gasto social es
el dinero que se invierte en mejorar las condiciones de vida
de la población; es el que se aplica en las colonias,
barrios, ejidos y ranchos para mejorar la infraestructura
urbana, por ejemplo, introduciendo obras y servicios básicos
como agua potable, drenaje, banquetas, electricidad, pavimento,
centros de salud, escuelas, seguridad pública, etc.
Precisamente en este contexto, en el combate a la pobreza
por la vía del gasto social, se inscribe la justa lucha
de mis compañeros antorchistas del municipio de Ixtapaluca,
en contra de la cerrazón del alcalde Mario Moreno quien
se niega a resolver servicios y obras elementales como los
arriba señalados. Y, como dije en mi colaboración
pasada, Mario Moreno no puede alegar que no hay dinero, ¡Claro
que dinero sí tiene!, de lo contrario cabe preguntarse
¿y entonces a dónde fueron a parar los millones
de pesos que recaudó el Ayuntamiento por concepto de
pago del predial y de consumo anual de agua del mes de enero
a la fecha? ; ¿y entonces, qué piensa hacer
el alcalde con los 166 millones de pesos que está recibiendo
del gobierno federal por el rubro del Ramo 33?. ¿Y,
en qué va aplicar el señor Moreno los 20 millones
que está recibiendo por el gobierno estatal del programa
PAGIM?. Pero aun hay más. Mario Moreno está
recibiendo otros 12 millones adicionales del gobierno federal,
por el llamado programa Hábitat, como lo demuestra
la Gaceta de Gobierno del 30 de Abril del 2007. En suma, el
presidente municipal este año 2007 ha recibido 198
millones de pesos, más aparte los impuestos del predial,
agua y otros que aproximadamente ascienden a 60 millones adicionales.
En total ejercerá 258 millones de pesos. ¿Verdad
que este monto no es cualquier baba de perico?
Seguramente mucha gente ignora cuánto dinero maneja
el alcalde de Ixtapaluca, pero los antorchistas no. Y si mucha
gente, por desconocimiento o por falta de iniciativa no pelea
las obras y servicios que necesita, pues muy lamentable; ojalá
que pronto reaccione en consecuencia. En tanto, los antorchistas,
sabedores de que como ixtapaluquenses tenemos no sólo
el derecho, sino también la obligación de luchar
por una vida más digna para nosotros y nuestros hijos,
el próximo jueves 24 de Mayo realizaremos una manifestación
hacia el palacio municipal con 3 mil gentes y, si no hay solución,
vendrán nuevas marchas con 5, 8, 10, 15, 20, 30 y hasta
50 mil antorchistas. Nos anima saber que nuestra brega por
obras y servicios es una forma de luchar contra la pobreza.
Y saber, por tanto, que este noble ideal nos da autoridad
moral, la autoridad que otorga el estar seguros de que defendemos
nuestros justos derechos. ¿Puede decir y demostrar
lo mismo, que le asiste la razón, el perredista Mario
Moreno? Juzgue usted amable lector.