Constanzo de la Vega, alcalde perredista de Texcoco, no conforme con negarse a cumplir con demandas muy elementales de obras y servicios en 25 comunidades de ese municipio (como son: agua potable, banquetas, electricidad, lecherías, aulas para escuelas, etc), donde realiza su labor de gestaría el Movimiento Antorchista desde hace 26 años, actitud que viola nuestro derecho constitucional de petición; no conforme con proferir todo tipo de calumnias y amenazas contra los antorchistas texcocanos, en especial contra su dirigente, Arquitecta Gloria Brito Nájera a quien ha amagado con encarcelarla por cometer el “terrible delito” de buscar una alternativa de vivienda para texcocanos de bajos recursos económicos, conculcando así nuestro derecho a la vivienda y de libertad de expresión; Constanzo, no conforme con lo anterior, se propone quebrantar nuestro legítimo derecho de organización, garantizado en los artículos octavo y noveno de la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos colocándose así como el principal infractor de la ley en Texcoco, en vez de ser el primero en respetarla.
En efecto, ante nuestra enérgica defensa de los derechos arriba enunciados (que se ha traducido en echar mano del único recurso que tiene el pueblo trabajador, como es la denuncia del abuso de poder de Constanzo, mediante la publicación de volantes, mantas, realización de mítines y de marchas), ahora Constanzo se propone enfrentar al pueblo con el pueblo mismo. ¿De qué manera? Programando una “Marcha Ciudadana por la defensa de Texcoco y contra los promotores de Asentamientos Humanos Irregulares… Cita Día Sábado 24 de Noviembre”, que arribará “a Centro Comercial Puerta Texcoco (Cuautlalpan)”, según reza un panfleto que mandó distribuir el edil y donde la consigna central es “FUERA ANTORCHA DE TEXCOCO”.
Y digo que Constanzo pretende enfrentar al pueblo con el pueblo porque, salvo algunas decenas de perredistas ideologizados e incondicionales suyos (que, por tanto, dados su dogmatismo y cerrazón ya no entienden razones), ha circulado fuertemente el rumor de que el alcalde, aprovechándose de su cargo ha amagado, por ejemplo, a los comerciantes del centro de Texcoco en el sentido de que si no asisten a la marcha por él convocada, entonces tomará represalias en contra de ellos, no permitiéndoles la venta de mercancías en las temporadas de Navidad y Día de Reyes. De igual modo ha procedido contra los delegados que representan a sus comunidades, amenazándolos con cancelar obras y algunas prerrogativas; lo mismo hace a través de los “jefes” del Ayuntamiento quienes, bajo presión (igual que Cureño en el municipio de Ecatepec), están obligando a sus empleados a asistir a la “marcha Ciudadana Por la Defensa de Texcoco” so pena de que si no acatan la orden serán despedidos de su trabajo.
A nuestro juicio, se trata de un juego sucio y perverso de Constanzo, que busca utilizar al pueblo contra el pueblo, pues hasta un niño de pecho admite que es justa la lucha de los antorchistas que únicamente pedimos servicios básicos para nuestras poblaciones, colonias y escuelas. Y también el pueblo llano, que aplica el sentido común y su solidaridad con sus hermanos de clase, seguramente apoya que los más pobres entre los pobres tengan su patrimonio propio y se dejen de pagar rentas o vivir de arrimados. Por tanto, la marcha a que convoca Constanzo debe ser calificada de antemano como una burda maniobra suya, maniobra que le niega el derecho a un terreno propio a dos mil familias y, en cambio, favorece descaradamente a los multimillonarios que invirtieron en el Centro Comercial “Puerta Texcoco”. La política de Constanzo se resume así: todas las facilidades para los ricos, aunque no sean de Texcoco, incluso se trata de empresarios extranjeros, de un lado; del otro, todos los obstáculos para los humildes que piden hacer efectivo sus derechos a la vivienda y a los servicios básicos. En otras palabras, el lema perredista se aplica al revés: “primero los ricos y los pobres… ¡nunca! Por eso la actitud correcta de todo texcocano honesto, inteligente y valiente debe ser la de no dejarse confundir ni amenazar por Constanzo y, al contrario, tomar abiertamente una posición de solidaridad con quienes no tenemos el poder político, es cierto, pero tenemos lo más importante: la razón.
La consigna “FUERA ANTORCHA DE TEXCOCO” retrata de cuerpo entero a los falsos izquierdistas que comanda Constanzo: en primer lugar, porque atenta contra otro derecho constitucional, que es precisamente el derecho de libre residencia, ¿o acaso los perredistas van ahora a decidir, por sí y ante sí, quién vive en Texcoco y quién no? En segundo lugar, porque atenta contra nuestro legitimo derecho de organización, es decir, contra la libertad individual de elegir con quién nos unimos para defender mejor nuestros intereses. ¿O acaso hay que ser perredistas, a fuerza, para tener acceso a las obras y servicios del Ayuntamiento?.
Ciertamente el PRI perdió el poder en Texcoco y hasta el poder nacional, entre otras cosas, porque cometió errores que los perredistas denunciaron con vehemencia e incluso con exageración. Lo curioso es que ahora que el PRD es gobierno (como en Texcoco, Ecatepec e Ixtapaluca), no sólo incurre en los mismos errores que el PRI cometió en otros tiempos, sino que comete otros mucho más graves, como son: violación del derecho de petición, violación del derecho de libertad de expresión, violación al derecho de organización y, el colmo, intenta violar el derecho de residencia. No hay duda: existen cambios que son para mejorar, pero en Texcoco, como se dice coloquialmente, “salimos de Guatemala para entrar a guatepeor”.
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