Aunque el gobierno municipal de Toluca es de extracción panista y el de Texcoco de filiación perredista, o sea, de acuerdo con la geometría política, el primero es de derecha (aunque no lo reconocen) y el segundo se dice de “izquierda”, tal orientación diametralmente opuesta, lo es tan sólo en la apariencia, en el discurso, porque en los hechos ambos gobiernos se comportan como abiertamente derechistas, como gobiernos reaccionarios que desprecian al pueblo humilde y favorecen descaradamente a las clases adineradas de ambas ciudades.
En el caso de Toluca, como ya se sabe, el alcalde panista Juan Rodolfo Sánchez se ha opuesto con uñas y dientes para que un grupo de 350 familias humildes ocupe un terreno para vivienda en la delegación de Capultitlán, no obstante que los peticionarios ya habían obtenido la aprobación del gobierno municipal anterior y a pesar de que el propio gobierno del Estado de México había otorgado su anuencia y hasta adelantado parte de un crédito a los solicitantes de vivienda. A Juan Rodolfo sólo le corresponde otorgar un simple documento, cambiar el uso del suelo de agrícola a habitacional, documento que se ha negado a emitir alegando una serie de pretextos disfrazados de argumentos “técnicos”; por ejemplo, que el terreno en cuestión es “decisivo para la recarga de los mantos acuíferos que provienen de El Nevado de Toluca” (¿decisivo, si apenas abarca nueve hectáreas y entre nuestro terreno y el volcán existen decenas de miles de hectáreas?) y otras zarandajas por el estilo.
Como también se sabe, los antorchistas toluqueños en el animo de calibrar más a fondo la verdadera voluntad política de Juan Rodolfo, a inicios del mes de septiembre accedimos a levantar el plantón que sosteníamos frente al palacio municipal, con la oferta del alcalde de que nos presentaría otros predios alternos que, a decir de él, reunían todos los requisitos técnicos y legales. Hicimos el recorrido de los mencionados predios y los antorchistas nos decidimos por uno de ellos, ubicado en San Martín Totoltepec, decisión que no fue nada sencilla porque este terreno se encuentra muy retirado de Capultitlán, que es el rumbo por donde viven y trabajan los peticionarios de vivienda. Pero ¡oh sorpresa!. Cuando le dijimos a Juan Rodolfo que le tomábamos la palabra y aceptábamos quedarnos en el predio de San Martín, el señor presidente nos salió con una andanada de nuevos pretextos: que “el terreno no se puede escriturar” (le demostramos que sí es posible); que “es un terreno por donde pasará un distribuidor vial” (le demostramos que es falso) y, finalmente, ya en un plan más descarado, Juan Rodolfo mandó un recado con el Subsecretario General de Gobierno, Lic. Luís Enrique Miranda Nava, en el sentido de que él no está de acuerdo en que los antorchistas vivan en Toluca. ¡Nomás eso nos faltaba! Ahora resulta que el señor alcalde, que nació en pañales de seda y que sólo se ha preocupado por favorecer a los ricos de Toluca, se arroga el derecho de decidir quién es merecedor de vivir en la capital y quién no tiene “su” permiso. En otros términos, para Juan Rodolfo, como en la época de Don Porfirio Díaz, hay mexicanos de primera y de cuarta categoría. Así son la derecha histórica y actual: elitistas, racistas e intolerantes con los más pobres.
La actitud de Constanzo de la Vega, flamante alcalde de “izquierda” en Texcoco es muy similar. Ante la iniciativa que tomaron peticionarios de vivienda con ingresos económicos muy modestos para adquirir un lote, pagadero en plazos y barato (sale en 56 mil pesos por 120 metros cuadrados, en tanto que el precio comercial rebasa los 200 mil pesos), Constanzo de la Vega ha montado en cólera. Y en su arrebato por “argumentar” la negativa al asentamiento de los precaristas, Constanzo ha respondido con una verdadera metralla de mentiras, digna de mejor causa, lo cual revela ese mismo odio de clase que siente Juan Rodolfo para con los pobres. Así, por ejemplo, dice Constanzo: “el predio que compraron los antorchistas no es viable para urbanizarse porque se inunda”. Falso. El terreno en mención está fuera de lo que antiguamente era el exlago de Texcoco. Y a la par que así pretende frenar el legitimo derecho a la vivienda de gente que paga carísimas rentas o vive en casas prestadas, Constanzo extiende permisos a diestra y siniestra para gigantescas plazas comerciales, como la llamada “Puerta Texcoco”, que se ubica exactamente junto al predio que adquirimos los antorchistas para vivienda. ¿Entonces, por qué otorga el permiso a la plaza comercial?: primero, porque es falso que sea zona inundable; segundo, y sobre todo, porque Constanzo es un caravanero con los más ricos de este país, de los cuales seguramente recibe jugosas tajadas de dinero.
También ha dicho Constanzo: “los antorchistas presionan a los ejidatarios para que vendan sus tierras”. Otra mentira porque el predio es propiedad privada. Y queriendo asustar a los texcocanos poco informados ha trompeteado: “¡los antorchistas van a desquiciar Texcoco con 100 mil gentes que llegarán a vivir de otros municipios y del Distrito Federal!” Igualmente falso: a lo más, en nuestro predio caben dos mil familias y todas, absolutamente todas, viven en Texcoco. Ha dicho, en fin, que “el predio no tiene servicios de agua, luz, drenaje, etc., lo cual es cierto pero la pregunta es obligada ¿y entonces él para que está? ¿Acaso no es obligación de los presidentes municipales dotar de obras y servicios básicos a sus gobernados?
En el colmo del abuso de poder, Constanzo (igual que Juan Rodolfo) ha suspendido la realización de obras elementales en las 28 colonias y pueblos de Texcoco donde Antorcha realiza su labor de gestoría y de organización: cero aguas potables, cero electrificaciones, cero aulas, cero lecherías, cero banquetas y drenajes para todas las comunidades donde existan antorchistas. Pero aun hay más: Constanzo declaró que “meterá a la cárcel” a la Arquitecta Gloria Brito Nájera, dirigente antorchista en Texcoco y miembro de la Dirección Nacional de nuestro movimiento, por cometer el “abominable delito” de quererle dar un lote barato y en plazos a trabajadores humildes. Cualquier parecido de la conducta de Constanzo con la del gobernador panista, yunquista y ultraderechista de Querétaro (Garrido Patrón) no es pura coincidencia.
Y no es pura coincidencia, sino la consecuencia obligada, necesaria, de gobiernos ensoberbecidos que, como hemos dicho y redicho, sean del PAN o del PRD, de “izquierda o derecha”, todos son igualmente falsos: mientras andan en campaña, cortejan al pueblo con frases melifluas para sacarle el voto y, ya que lo obtienen, no sólo ya no se acuerdan de sus promesas sino que, incluso, arremeten contra él, más aún si ese pueblo decide organizarse y defender unido sus legítimos derechos en las filas del Movimiento Antorchista.
Por eso los antorchistas, ante el aumento descarado de gobiernos que se burlan del pueblo (remember Ecatepec), llamamos a este mismo pueblo a no arredrarse y a disponerse a luchar día a día con más conciencia de sus derechos, con más fuerza y con más decisión. Consecuentemente, el próximo jueves 25 de octubre marcharemos 5 mil antorchistas en Toluca e instalaremos un plantón, ahora sí indefinido, que no levantaremos hasta conseguir una solución en la mano. De igual modo, en Texcoco haremos nuestra primera manifestación el lunes 29 de octubre, a la cual seguirán muchas más y cada vez más numerosas, hasta que nuestras justas demandas se resuelvan. Todos los antorchistas mexiquenses y mexicanos estaremos hombro con hombro con nuestros hermanos de clase en Texcoco y Toluca. Que nadie lo dude.