42 días cumplen hoy
mis compañeros antorchistas en su plantón indefinido
frente al palacio municipal de Toluca, con el objeto de que
el alcalde panista Juan Rodolfo Sánchez “se digne”
atender y resolver peticiones de obras y servicios muy elementales
para que miles de gentes humildes de este municipio puedan llevar
una vida menos dura y difícil. Entre las demandas se
encuentran, como ya lo hemos dicho hasta el cansancio, obras
de energía eléctrica, de agua potable, de introducción
de drenaje, de construcción de banquetas etc., además
de una petición muy especial que consiste en otorgar
un simple papel para que 350 familias sin vivienda propia, puedan
ocupar un predio en Calpultitlán, que la propia gente
pagará de su bolsillo y que desde hace dos años,
esta misma gente hizo todos, absolutamente todos los tramites
legales y administrativos correspondientes, tanto ante el expresidente
municipal Armando Enríquez como ante el propio Juan Rodolfo.
Incluso, como ya lo hemos explicado reiteradamente, Armando
Enríquez expresó por escrito su compromiso de
extender dicho papel (que consiste en cambiar el uso del suelo
de nuestro terreno que es agrícola a uso del suelo habitacional),
pero el hoy flamante diputado federal terminó su periodo
como alcalde y no cumplió su palabra. El propio Juan
Rodolfo ofreció a la dirigencia antorchista que en el
mes de abril pasado extendería la mencionada autorización,
sin embargo, el señor presidente simplemente se rajó,
como se dice en buen romance y pretende ahora burlarse de la
gente igual que Armando Enríquez, su correligionario
panista.
....¿Y como ha respondido
Juan Rodolfo en estos 42 días de plantón de los
antorchistas, plantón que no lo hacemos por gusto sino
obligados por las necesidades de servicios y de vivienda? Pues
el señor ha reaccionado como hacen siempre todos los
politiquillos que se sienten dueños del poder absoluto,
como un dictadorzuelo de derecha que quisiera tener en un puño
al pueblo y que no le permiten a éste que ande de levantisco,
so pena de que si alguien se atreve a cuestionar su “omnipotente”
gobierno, ese atrevimiento lo pagará con la cárcel
o con golpes, es decir, con la represión.
....En efecto, Juan Rodolfo ha
lanzado la amenaza de que en cualquier momento podría
desalojar con la fuerza pública a las familias que se
mantienen firmes en el plantón; para ello, ha hecho declaraciones
en el sentido de que el ruido que emite el aparato de sonido
del campamento “es muy estridente y no permite trabajar
a los funcionarios del Ayuntamiento”. Por lo tanto, dice
Juan Rodolfo, interpondrá una denuncia ante la Comisión
Estatal de los Derechos Humanos en contra de los antorchistas,
para así, de esa manera, justificar el desalojo violento
de mis compañeros.
....Esta actitud de Juan Rodolfo
no nos sorprende. Detalles más detalles menos, es la
misma postura que asumen los funcionarios de todos los partidos
políticos, particularmente los que salen de las filas
del PAN que, como ya he dicho otras veces, cuando andan en campaña
se deshacen en promesas ante el pueblo, nos bajan el cielo y
las estrellas pero que, una vez logrado el cargo o hueso que
perseguían, hacen exactamente lo contrario de lo que
dijeron: se vuelven soberbios, agresivos y hasta se burlan del
pobre porque lo ven humilde. Y si el pueblo comete la osadía
de protestar por el maltrato de que es victima y exige a esos
funcionarios panistas que cumplan con su obligación y
sus promesas de campaña, lejos de reflexionar y reconsiderar
su postura, entonces reprimen violentamente a los inconformes,
tal como ocurre en el Estado de Querétaro, donde el gobernador,
también del PAN, Francisco Garrido Patrón, encarceló
a la profesora Cristina Rosas Illescas desde hace 2 años
con tres meses, por haber cometido el “abominable delito”
de encabezar las demandas más sentidas de los campesinos,
obreros y colonos desprotegidos de esa entidad.
....Pero se equivoca Juan Rodolfo,
de medio a medio, si cree que con sus amenazas nos va a hacer
desistir de nuestra lucha por una vida más digna. ¡Claro
que como seres humanos sentimos temor a la represión!;
sin embargo, son nuestras necesidades tan elementales y urgentes,
es el hecho de saber que lo solicitado representa un derecho
apoyado en la ley, es la indignación que nos provoca
sentirnos burlados por las promesas escritas y verbales de Armando
Enríquez y de Juan Rodolfo, es todo esto lo que nos motiva
a continuar adelante, no obstante la amenaza de desalojo con
la fuerza pública. ¿Y qué más nos
alienta a correr este riego?. El hecho de saber que Antorcha
no es un merengue que se vaya a desbaratar por un eventual desalojo.
Al contrario, como ha ocurrido en Querétaro y otras partes
del país, Antorcha es ya un poderoso movimiento popular
de masas que no dejará solos a sus hermanos antorchistas
de Toluca.
....Consecuentemente, perseveraremos
todo el tiempo que sea necesario, incluso hasta el final de
este trienio, en nuestra justa lucha por reivindicar el derecho
a una mejor calidad de vida de los pobres capitalinos. Más
en concreto, iniciamos ya una campaña de recavación
de firmas, casa por casa de los toluqueños, para exigirle
una solución a Juan Rodolfo; llevaremos nuestra denuncia
ante la Comisión Estatal y Nacional de los Derechos Humanos,
pues ¿acaso no es inhumano negarle los servicios públicos
elementales a cualquier ciudadano, en especial a los más
pobres?, ¿acaso no es inhumano y hasta perverso ofrecerle
a los peticionaros de vivienda una solución y ahora,
después de dos años de espera, echarse para atrás?;
¿acaso no es inhumano tener a la gente en el plantón,
sufriendo hambre, frío, lluvia, descuidando a su familia
y su trabajo sólo porque a Juan Rodolfo no se le pega
la gana invertir unos cuantos pesos de los mil millones de pesos
al año que maneja el Ayuntamiento de Toluca, y porque
ese señor, por sus pantalones, no le da curso a un simple
tramite para la ocupación de nuestros lotes?. Con semejante
conducta, ¿qué respuesta dará Juan Rodolfo,
cuando algún día, como a todos nosotros, le toque
rendir cuentas ante El Eterno?. Allá él y su conciencia.
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colaboraciones