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La causa del plantón no es otra
más que la cerrazón
y la insensibilidad del gobierno de Toluca |
13 días están cumpliendo el día
de hoy mis compañeros antorchistas de Toluca, en plantón
indefinido frente al palacio municipal, en demanda de que el
alcalde Juan Rodolfo Sánchez Gómez resuelva peticiones
de primera necesidad en 15 comunidades de la capital, entre
las cuales se encuentran obras de drenaje, electrificaciones,
agua potable, banquetas, pavimento y autorización para
otorgar 350 lotes a gente de muy bajos recursos económicos
en un predio de Capultitlán.
....Como es sabido por los capitalinos,
esta medida de lucha (el plantón) no cayó de improviso,
como un rayo en cielo sereno, sino que fue la consecuencia obligada
de largas y tortuosas negaciones previas, después de
múltiples citas con los funcionarios del ayuntamiento
que durante nueve meses nos trajeron de la seca a la meca con
la misma cantaleta de siempre: “espérense a que
llegue el presupuesto del año 2007”; “el
señor presidente no ha revisado todavía su petición,
pero pronto lo hará”; “nos vemos dentro de
una semana”; “nos vemos dentro de 15 días”;
“se formó una comisión de regidores para
ver su asunto de Capultitlan” etc. etc. Y como todo tiene
su límite, lógicamente los antorchistas entendimos
que estas maniobras dilatorias tenían como propósito
cansarnos, enfadarnos y finalmente desanimarnos para abandonar
nuestra lucha.
.... Por eso optamos por endurecer
nuestra posición y lanzarnos a la lucha abierta, pues
la Constitución Mexicana en sus artículos octavo
y noveno legaliza y legitima el derecho de todo mexicano a pedir
atención de sus autoridades y, si no es tomado en cuenta,
a organizarse y protestar ante los oídos sordos y la
cerrazón de los funcionarios. Y nuestra protesta es aun
mas justificada, porque sabemos que el Ayuntamiento sí
tiene dinero por más de 1000 millones de pesos que ha
captado y está recibiendo por concepto del pago de nuestros
impuestos (el predial, el consumo de agua, etc.), y por el ingreso
que recibe el señor Juan Rodolfo Sánchez de diversos
programas del gobierno estatal y federal que suman cientos de
millones de pesos: el PAGIM, el Ramo 33, el Programa Hábitat
y otros. Particularmente irritante es la negativa del alcalde
panista que, en el caso de los peticionarios de vivienda en
Capultitlán, no tiene que erogar ni un centavo partido
por la mitad, pues la propia gente pagará de su bolsillo
el importe de su terreno; lo único que falta, después
de dos años y medio de espera, es un simple papel donde
el alcalde de su anuencia para que nuestros compañeros
se instalen y dejen de pagar carísimas rentas o viviendo
en casas prestadas. ¿No es, acaso, esta actitud cerrada
del señor Juan Rodolfo Sánchez una postura de
abierto maltrato y ofensa a gente de la más humilde de
su municipio? ¿Dónde quedó la actitud amable
y sensible del otrora candidato que ofreció apoyar como
presidente municipal a toda la ciudadanía de Toluca y
en especial a los que menos tienen? Vale la pena formularse
estas preguntas, a la luz de estos hechos, de lo que el pueblo
mira que ocurre con los políticos, para que en futuras
elecciones no nos vuelvan a engañar como a viles chinos.
.... Ciertamente nuestro plantón
perturba en alguna medida las actividades que los toluqueños
realizan en las inmediaciones del palacio municipal. Lo sabemos
y lo lamentamos sinceramente, razón por la cual ofrecemos
una disculpa. Sin embargo, para toda persona que razone con
honradez lo que sucede, fácilmente llegara a la conclusión
de que el plantón es un efecto de una causa que está
a la vista, es decir, la causa del plantón no es otra
más que la cerrazón, la insensibilidad y probablemente
hasta el desprecio que los más altos políticos
perfumados del Ayuntamiento sienten por los pobres; nosotros,
los antorchistas, simplemente nos estamos defendiendo, ya que
la otra alternativa sería quedarnos cruzados de brazos
y llorar de impotencia ante el desprecio de quienes ostentan
temporalmente el poder.
....¿Y las humildes familias
que están en plantón no sufren? Pues claro que
sí: aunque sea por días o por ratos, dejan casa,
dejan hijos, dejan trabajo, gastan en pasaje, pasan hambre,
pasan frió, pasan lluvias, etc., mientras que, seguramente,
el alcalde surgido del PAN posee una casa cómoda en donde
goza de todos los servicios y tiene a buen resguardo a su familia.
....Pero no estamos lloriqueando.
Los antorchistas concientes ya sabemos que la política
siempre ha sido así. Que al pueblo se le llama y se lo
utiliza cuando hay elecciones y que, pasadas las votaciones,
los partidos siempre se olvidan de él… claro, hasta
que haya nuevas elecciones. Por eso los antorchistas estamos
en pie de lucha, porque nos negamos a seguir cumpliendo el triste
papel de “carne de urna” y porque conocemos nuestros
derechos. Mis compañeros toluqueños saben bien
que en su justa brega no están solos: cuentan con el
apoyo solidario y decidido de sus hermanos antorchistas del
estado de México.
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