Cuatro años y medio dura ya el largo periodo de bloqueo de las administraciones municipales de Ixtapaluca en perjuicio de las comunidades antorchistas de esa localidad. La sequía de soluciones a demandas muy básicas (agua potable, drenaje, electricidad, escuelas, etc.), empezó con el expresidente de filiación priísta Armando Corona Rivera quien, a lo largo de sus tres años de gobierno, no sólo le regateó soluciones a los antorchistas, sino que, como un verdadero mafioso de la política, ajeno a todo escrúpulo, se propuso aniquilar a nuestro movimiento mediante la compra, por unas cuantas monedas, de individuos mercenarios quienes, cual Judas lilieputenses se prestaron a seguirle el juego a Armando Corona intentando desestabilizar a nuestra organización desde el interior mismo de las comunidades. Por fortuna, más de dos décadas de trabajo abnegado y fructífero de nuestro movimiento, aunado a la permanente labor de educación política de nuestros agremiados, contribuyeron a que la perversa intentona de Armando Corona fracasara y se estrellara contra la férrea unidad y conciencia de los antorchistas.
A estos tres años de puertas cerradas en el ayuntamiento de Ixtapaluca, se ha sumado otro año y medio, que es el tiempo que lleva “gobernando” el edil Mario Moreno Conrado, de supuesta filiación perredista y quien ha continuado exactamente la misma política de Armando Corona: cero soluciones y permanente incursión en las comunidades antorchistas con el propósito de convencer a nuestros compañeros de abandonar a la organización, de traicionar a sus líderes (en especial a la Licenciada Maricela Serrano Hernández, que ha sido una mujer valiente e incansable luchadora social, dirigente histórica del antorchismo en ese municipio) y prometiéndoles que si le dan la espalda a antorcha, Mario Moreno resolverá, ahora sí, todas sus peticiones. Repito, año y medio lleva Mario Moreno con su campaña desestabilizadora, queriendo rendir por cansancio o por corrupción a nuestro movimiento, y también se ha estrellado ante la dura roca de la unidad y la conciencia políticas de mis compañeros.
A estas alturas, los antorchistas ixtapaluquenses no tienen ninguna duda de que el verdadero fondo de la embestida no es otra más que el interés de políticos locales y estatales por frenar (y de ser posible exterminar) a la organización popular e independiente que representa nuestro movimiento. A dichos políticos, les provoca alergia y hasta rabia, observar que día a día los antorchistas, no sólo de Ixtapaluca sino del país entero, nos fortalezcamos concientizando al pueblo de sus derechos, organizándolo (porque la unión hace la fuerza) y poniéndolo en pie de lucha en defensa de sus intereses inmediatos e históricos. Esto es lo que incomoda a los politiquillos oropelescos, que de palabra se dicen amigos del pueblo (sobre todo cuando buscan un cargo público), pero que en los hechos son sus peores enemigos. Y son sus peores enemigos, precisamente porque esos políticos de Ixtapaluca, sean del PRI o del PRD, quisieran que el pueblo se mantuviera eternamente dormido, que jamás reclame obras y servicios, pues así podrían despacharse con la cuchara grande, es decir, robarse el presupuesto y dejar, como siempre, con un palmo de narices a la gente.
Pero se equivocan los polítiquillos quemados de siempre, los Marios Moreno, los Adelfos Toledano, los Maldonados Ruiz, los Armados Corona y los Fernandos Fernández, junto con sus padrinos políticos de Toluca, si piensan que lograrán su objetivo. Se equivocan, en primer lugar, porque los antorchistas no somos un movimiento improvisado que puede deshacerse como un terrón de azúcar en agua caliente. Así lo demuestran los cuatro años y medio de dignidad y de resistencia heroica. Se equivocan en segundo lugar, porque toda vez que nuestras demandas están afincadas en la más viva y sentida necesidad de la gente, o sea, que se trata de peticiones irrenunciables (agua, luz, drenaje, escuelas, lecherías, etc.), por lo mismo, toda negativa de solución o amenaza lejos de intimidar y echar a correr a los antorchistas, al contrario, les insufla más coraje y los dispone a dar una lucha más enérgica y radical.
Una prueba de lo que digo la veremos el próximo sábado 23 de febrero en la magna manifestación con 15 mil antorchistas que se realizará en Ixtapaluca y que culminará con un mitin frente al palacio municipal. De antemano, hacemos responsable a Mario Moreno de cualquier agresión o provocación que podamos sufrir, pues nosotros marcharemos pacíficamente haciendo uso del derecho de libertad de expresión. Y después ¿qué sigue si no encontramos una solución, que es lo más seguro?. Después nuestras marchas se trasladarán a la ciudad de Toluca para pedir la intervención del señor Gobernador, Lic. Enrique Peña Nieto, ya que Ixtapaluca no es una ínsula del Estado de México y Mario Moreno está completamente rebasado.
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