Como resultado de la manifestación que realizamos a la ciudad de Toluca cinco mil gentes que participamos en el Proyecto Nuevo Chimalhuacán, el pasado 12 de marzo, logramos entrevistarnos con el Subsecretario General de Gobierno, Lic. Luis Enrique Miranda Nava y le planteamos respetuosa, pero muy enérgicamente, la inconformidad de la gran mayoría de los chimalhuaquenses respecto al fuerte rumor que corrió en días pasados en el sentido de que Salomón Herrera Buendía ya había sido exculpado por los muertos y heridos del 18 de agosto del año 2000 y que, incluso, pretendía incorporarse a la vida política del municipio utilizando como escudo protector al PRD de Chimalhuacán.
Aunque Miranda Nava realizó varias maniobras para impedir nuestra justa protesta (por ejemplo, giró instrucciones para que la policía estatal bloqueara nuestro arribo a la ciudad de Toluca, deteniendo el avance de los autobuses en Netzahualcóyotl, Los Reyes y La Marquesa), gracias a la combatividad de los manifestantes, éstos no se arredraron ni desanimaron, sino que se pusieron a marchar durante casi cinco horas continuas, en el raso del sol, y a gritar con más coraje las consignas exigiendo justicia y respeto al derecho de libertad de expresión; gracias a esta actitud enérgica y decidida, repito, fue que Miranda Nava no tuvo más remedio que recibir a nuestra comisión negociadora, quedando claro, pero muy claro, que la orden de aprehensión contra Salomón Herrera continúa vigente por homicidio y lesiones, contrariamente a la versión que difundió este sujeto en un correo que envió a la página de internet del Movimiento Antorchista Nacional el pasado 7 de marzo, festinando que a partir de ese día quedaba exculpado y que regresaba a Chimalhuacán para “hacer justicia”. ¡Órale!
Pero nuestra comisión negociadora fue más a fondo. Le reclamó a dicho funcionario que a pesar de que han transcurrido casi ocho años de la terrible agresión, no se ha detenido ni encarcelado a Salomón. Incluso, le dijimos de frente, que es sumamente grave que funcionarios de alto nivel del gobierno del estado, tales como Efrén Rojas Dávila (ex-coordinador del Programa de Regionalización) y Fernando Maldonado Hernández (Secretario del Transporte) admitan, con todo cinismo, que se reúnen y toman acuerdos con Salomón. En otras palabras, sostuvimos ante el Lic. Miranda Nava que el propio gobierno del estado encubre a Salomón y que, por tanto, si este sujeto logra quedar exonerado de sus delitos o bien agrede a cualquier miembro de las Organizaciones del Nuevo Chimalhuacán, la responsabilidad directa recaerá en el gobierno estatal, particularmente en las más altas autoridades.
Ante nuestra exigencia, Miranda Nava ofreció instrumentar, ¡ahora si!, la orden de aprehensión. No obstante, para quienes conocemos de sobra la costumbre de los funcionarios estatales en el sentido de que no cumplen sus compromisos firmados y menos aún los verbales, es claro que no debemos confiarnos. En efecto, como se dice en la jerga del boxeo, “no debemos bajar la guardia”, razón por la cual las Organizaciones del Nuevo Chimalhuacán estaremos literalmente encima de las autoridades del estado y no descansaremos hasta que Salomón pague con cárcel su terrible delito. De cualquier modo, es indiscutible que gracias a la movilización del pueblo organizado (13 mil gentes en Chimalhuacán y 5 mil a Toluca,) les asestamos a Salomón y a sus padrinos políticos un golpe seco que los hizo retroceder en sus pretensiones aviesas. ¡Un fuerte abrazo a todos los chimalhuaquenses que participaron en defensa de la justicia y de la paz social en nuestro municipio!
Finalmente, a los chimalhuaquenses no debe olvidársenos el significado de la alianza Salomón-PRD: se trata de un acto de inmundicia política de un partido que, dada su ambición enfermiza de poder, no vacila en establecer las más perversas alianzas, ya que el PRD, igual que “La Loba”, ven en la presidencia municipal de Chimalhuacán un jugoso botín que vale la pena conquistar a cualquier precio, aunque a los cabecillas perredistas se les tilde de prostitutas de la política. ¿O acaso merecen otro calificativo?
* Colaboraciones
anteriores