Al más puro estilo
de las dictaduras que en el mundo han sido, el pasado miércoles
26, treinta policías del municipio de Cuautitlán
Izcalli que gobierna el panista Alfredo Durán Reveles,
arremetieron a patadas en contra de un grupo de jovencitas que
se encontraban repartiendo volantes a las afueras de un centro
comercial ubicado en la avenida Primero de Mayo. Además
de golpear brutalmente a las muchachas e insultarlas con palabras
soeces, los policías se llevaron a cuatro de ellas en
calidad de detenidas a los separos de la comandancia municipal
en donde las retuvieron tres horas. En esta ocasión,
los uniformados y quienes los enviaron, no pueden argumentar
ni siquiera que las muchachas hayan estado estorbando el tráfico
u ocupando una plaza sin permiso, como se ha hecho en la administración
panista de Querétaro que encabeza Francisco Garrido Patrón,
la agresión fue, por tanto, una arbitrariedad sin atenuantes.
Como me permití informar
en este mismo espacio hace dos semanas, el Presidente Municipal
panista de Cuautitlán Izcalli, Alfredo Durán Reveles,
prometió desde hace meses a los estudiantes de la Preparatoria
Oficial Lázaro Cárdenas de ese municipio, la aportación
de recursos municipales para la reparación de los servicios
sanitarios que utilizan casi 300 alumnos, la construcción
de una barda perimetral que protegiera las instalaciones y los
escasos bienes escolares y, entre otras ayudas muy menores,
la reubicación de la Casa del Estudiante a unas instalaciones
sin ningún uso, es decir, abandonadas, que se encuentran
ubicadas en una zona cercana al plantel. Informé también
que, cuando se trató de hacer realidad las promesas,
el edil no quiso hacer honor a su palabra y que, en consecuencia,
los muchachos y sus maestros habían decidido realizar
una marcha pacífica y ordenada para recordarle sus ofrecimientos
y demandarle respetuosamente que los cumpliera. Esa vez, el
comité de recepción a las instalaciones del Palacio
Municipal, lo integró un piquete de policías que
les cerró el paso con argumentos de locura.
Como respuesta a la cerrazón
que encontraron, los jóvenes estudiantes empezaron a
realizar pequeños mítines y volanteos para informar
a la ciudadanía acerca del trato que recibían
por parte de la autoridad municipal. En uno de esos volanteos
fue cuando las jovencitas fueron pateadas y llevadas a la cárcel
municipal. Como respuesta, los jóvenes agredidos han
interpuesto una denuncia penal por abuso de autoridad, lesiones
y amenazas y lo que resulte (II/6100/0510), así como
una queja ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos
y, como se los autoriza la Constitución General de la
República muy a pesar de los gobernantes panistas, van
a persistir en sus actos pacíficos de reclamo a la autoridad.
A los estudiantes de la
Preparatoria Lázaro Cárdenas se les cierran las
puertas de la Presidencia Municipal y no se les atiende diciéndoles
que el gobierno municipal no tiene recursos. Los jóvenes,
por supuesto, no lo creen. Y, para mayor fundamento a su incredulidad,
apenas el pasado lunes 31, mientras realizaban una nueva marcha
de protesta en la que volvieron a recibir negativas, el diario
Reforma publicaba que Alfredo Durán Reveles, el Presidente
Municipal, es quien “encabeza la lista de los que más
han viajado al extranjero durante su administración...
ha visitado dos veces Italia, una ocasión Inglaterra,
una Grecia, una España y una Alemania”. Juzgue
usted.
Los jóvenes y quienes
se enteran de esta cruda realidad se preguntan, ¿Cómo
puede escasear el dinero para servicios tan elementales como
la educación, pero lo hay de sobra para viajes al extranjero
en los que incluso van con el edil cinco miembros del cabildo
y cuatro del gabinete? Hasta ahora no hay ninguna respuesta
oficial. Muy jóvenes, los estudiantes de la PLC ya saben
perfectamente bien que los gobernantes salidos de las filas
del Partido Acción Nacional no cumplen sus promesas,
que tienen como prioridad sus viajes al extranjero y que quieren
poder absoluto sin que nadie se atreva a criticarlos, que se
sienten muy por encima de la ley y mandan golpear a quien les
viene en gana.
Las puertas del Palacio
Municipal de Cuautitlán Izcalli están cerradas
para el pueblo y los estudiantes a quienes se les dice que tienen
que acudir a “la hora ciudadana” para que “se
anoten sus peticiones”, no obstante, los asistentes a
tan moderna y eficiente forma de tratar los asuntos públicos,
refieren que nunca, jamás, han visto entre los circunstantes,
de pie y en paciente espera, a ninguno de los poderosos hombres
de negocios de Cuautitlán Izcalli. Para Alfredo Durán
Reveles, entre el pueblo trabajador y los empresarios, existe
la misma escala de prioridades que entre los gastos para la
educación y sus viajes al extranjero. No deje usted de
votar por el PAN en las próximas elecciones.