Por enésima ocasión, violando todas las leyes
y todos los Derechos Humanos, la policía que comanda
Francisco Garrido Patrón, gobernador panista del estado
de Querétaro, el pasado viernes 3, volvió a golpear
salvajemente a los jóvenes que se encuentran en plantón
frente al Palacio de Gobierno y se llevó presos a 14
de ellos, 10 de los cuales, son menores de edad. A cada nueva
embestida, la rabia y la brutalidad son mayores, esta vez, los
policías, la emprendieron a macanazos y a patadas con
tal furia que varios de los jovencitos, sangrando de la cabeza,
tuvieron que ser atendidos por la Cruz Roja.
Al mediodía del lunes, los jóvenes víctimas
de la inquina oficial, seguían detenidos e incomunicados,
acusados de “resistencia de particulares” y de “lesiones”
a los policías que se los llevaron arrastrando. Recuérdese
que con esos mismos cargos y en las mismas circunstancias, el
gobierno de Francisco Garrido Patrón, mantuvo encarcelados
durante diez meses a los estudiantes Rigoberto García
Arriaga y Julio César Medina Baltasar, habiendo salido,
el primero, declarado absolutamente inocente de los cargos y,
el segundo, supuestamente culpable, pero sólo de daños
a unos lentes policiales por un monto de 900 pesos.
La historia se repite ahora, sólo que con una vesanía
mayor. El pretexto, el mismo, comer en la Plaza Principal de
la ciudad de Querétaro. La verdadera causa: que los muchachos
estén exigiendo libertad a los presos políticos
en Querétaro y solución a las demandas de los
más pobres del estado. Los jóvenes golpeados y
ahora presos y sus compañeros todavía en libertad,
exigen que se libere a Cristina Rosas Illescas, dirigente antorchista
encarcelada injustamente, y que se resuelvan las demandas de
agua, drenaje, electrificación y otros servicios básicos,
de colonias y pueblos habitados por gente pobre.
El caso de Cristina Rosas Illescas es un caso único
en Querétaro y en el país. Cuando ya casi se dictaba
sentencia absolutoria por los delitos supuestos por los que
se le encarceló hace ya casi un año, el gobierno
de Garrido Patrón, la volvió a acusar ante un
juez, exactamente por los mismos hechos y por los mismos delitos
por los que ya casi se finiquitaba su juicio. La falta de imaginación
de los testaferros de Garrido Patrón es antológica.
Pero más grave todavía, si se puede, es que el
juez haya resuelto decretarle auto de formal prisión
para juzgarla en prisión por exactamente los mismos hechos
que configuran exactamente los mismos delitos por los que ya
está siendo juzgada y a punto de obtener su libertad.
¡La independencia del poder judicial hecha pedazos!
Debo agregar, finalmente, que la noticia de la golpiza y la
arbitraria detención de los muchachos el viernes pasado,
tardó unos cuantos minutos en llegar a los medios de
comunicación, no obstante, la difusión que tuvo
el hecho no correspondió con su gravedad y trascendencia.
Entre la gente del medio, que es, por razones obvias, de la
más enterada en el estado, se asegura soto voce que el
gobierno del estado se ha empleado a fondo para limitar la libertad
de prensa. Ante los presiones oficiales por cancelar el Estado
de Derecho, me permito citar la valiente denuncia de la columna
“Actores y Escenarios del diario AM que dijo: “La
semana pasada, además de un claro ejemplo de represión
política, la policía estatal decidió que
14 menores de edad que se manifestaban diariamente frente a
la Casa de la Corregidora estaban violentando la ley por lo
que fueron detenidos y puestos a disposición del ministerio
público que a su vez los remitió ante el Consejo
Tutelar, que también depende del gobierno estatal. Frustrados
por no poder detener a los asesinos de Marco Antonio Hernández
Galván, el caso BMW negra, del activista homosexual Octavio
Acuña, y del notario Luis Felipe Ordaz, el gobierno estatal
decidió que era más fácil detener a los
jóvenes antorchistas que se manifiestan desde junio del
año pasado frente a Palacio de Gobierno, en un claro
ataque a la libertad de expresión”. ¡Bravo
Actores y Escenarios! Así se ha construido y defendido
el México de libertades del que –para pesar de
los gobiernos panistas como el de Garrido Patrón- todavía
gozamos.