El próximo domingo, 19 de marzo, la compañera
Cristina Rosas Illescas, cumple un año encarcelada en
el penal de San José El Alto por órdenes del gobernador
panista de Querétaro, Francisco Garrido Patrón.
Cristina Rosas, ni siquiera por descuido, es una delincuente,
está en la cárcel porque se atrevió a desafiar
a un gobierno prepotente y reaccionario que desprecia al pueblo,
exigiéndole a nombre de colonos y campesinos, obras y
servicios para hacer la vida más llevadera y más
humana.
El fin de semana pasado, fue entrevistada en la cárcel
por un periodista que es amante de la verdad, que ya en otras
ocasiones no ha dudado en referirse al caso de Cristina Rosas.
Lo que preguntó Gabriel Osejo y lo que le contestó
la víctima de la inquina y del odio de clase de los gobernantes
de Querétaro, debe ser conocido y difundido lo más
ampliamente posible. Por esa razón, cedo el espacio al
diálogo que publicó el diario AM de Querétaro
el pasado lunes en la columna llamada “Actores y Escenarios”
que firma el mencionado periodista.
A un año de su detención, ¿cuáles
son sus pensamientos?
Siguen siendo los mismos. Para quienes tenemos ideales y objetivos
claros, los golpes sólo nos fortalecen. Sean del gobierno
que sean y entre más fuertes sean las pruebas que nos
pongan, más convencidos estamos de que lo que hacemos
es lo correcto.
Mi ánimo va de la mano con mis ideales. Cierto es que
el ambiente del penal es difícil, especialmente para
mí por el trato al que he sido sometida, pero jamás
me doblegarán, ni renunciaré a mis ideales de
luchar a favor de los mexicanos más desprotegidos. Si
se me está torturando física y psicológicamente,
es porque lo que estoy haciendo está bien. Las autoridades
no están haciendo su trabajo como deben y sienten que
mi lucha está evidenciando su mal gobierno.
¿Qué sentimientos despiertan en usted las autoridades?
De coraje e indignación, pero, al mismo tiempo, creo
comprenderlos; pobrecillos, su educación, su formación
y su coeficiente intelectual no da para más, todo lo
quieren resolver a través de la fuerza bruta.
Las autoridades señalan que las manifestaciones de
Antorcha tienen un fondo político. ¿Qué
piensa de ello? Es una calumnia vil, una maniobra más
de la que se vale el gobierno en estos períodos electorales
para deslegitimar nuestra lucha y para desprestigiarnos ante
la opinión pública. Pero la gente que ha seguido
nuestros pasos, que conoce nuestra historia, sabe que nosotros
encabezamos las demandas de la gente más necesitada en
todos los estados de la república y en contra de cualquier
gobierno retrógrado, sea éste del partido que
sea. Contamos con cientos de ejemplos y de experiencias con
malos políticos de todos los partidos sin excepción.
Hemos hecho manifestaciones y plantones en contra de gobierno
panistas, priístas, perredistas, etc. No nos hemos detenido
ante ninguno de ellos porque nosotros no tenemos ningún
interés partidista.
Desconocida del PRI, ¿sigue sintiéndose priísta?
Yo no nací en el PRI, no dependo de PRI, el PRI no me
mantiene. Yo le debo mi preparación a la organización
Antorcha Campesina, que es a la que pertenezco y a la que le
rindo cuentas. Y de ella sí me consta que está
luchando y estoy absolutamente segura que lo hará durante
el tiempo que sea necesario para probar mi inocencia y para
evidenciar la arbitrariedad y la soberbia del gobierno de Querétaro,
así llenen las cárceles con inocentes como yo.
El PRI se ha mantenido al margen y eso está todavía
más a mi favor, porque eso muestra claramente que nuestra
organización no depende ni del PRI ni de ningún
otro partido político. La indiferencia del PRI no hace
más que darnos la razón. Si nuestras manifestaciones
tuvieran un fondo político, probablemente el PRI ya se
hubiera manifestado en contra de Garrido Patrón.
¿Se considera usted presa política?
Sí.
¿Por qué?
Porque yo no he cometido ningún delito. Sólo me
he puesto al frente de un grupo de personas con múltiples
necesidades que no se les han resuelto durante toda su vida
a pesar de años de promesas de políticos arribistas.
Lo evidencia el hecho de que justo cuando el proceso iba a llegar
a su fin y podría obtener mi libertad por falta de pruebas,
el gobierno se vale de maniobras como la de interponer una nueva
demanda por el mismo delito, pero con otros denunciantes, para
alargar mi estancia en la cárcel. Esa es mi mejor prueba.
Sí, soy una presa política porque ahora resulta
que es delito manifestarse públicamente, que es delito
encabezar las necesidades de la gente más desprotegida
de Querétaro, que es delito exigir a las autoridades
que cumplan con sus promesas de campaña y que cumplan
con sus obligaciones.
¿Qué mensaje enviaría a los políticos
y a la sociedad?
A los políticos les digo que Antorcha no se va a amedrentar
porque nos manden golpear o porque nos manden encarcelar. Antorcha
tiene objetivos e ideales claros. Donde quiera que haya necesidades,
estará antorcha para enarbolarlas por encima de cualquier
interés político. A la sociedad le pido su apoyo
y su solidaridad con nuestra causa. Queremos el progreso y el
bienestar para los queretanos más necesitados.
A todo lo cual, me permito añadir: ¡Viva Cristina
Rosas Illescas!