En mi comentario anterior dije que, entre las dos ultimas administraciones
municipales de Chimalhuacán, la de Jesús Tolentino
Román y la de Miguel Ángel Casique, se avanzó
seis veces más que durante toda la historia del municipio
en lo concerniente a urbanización y pavimentación
de calles, abarcando una superficie total de 120 km. de longitud,
contra 24 que pavimentaron todas las administraciones anteriores.
Ahora intentaré demostrar cómo esos 120 km.
de pavimentos, la gran mayoría de los cuales corresponden
a vialidades principalísimas, han propiciado beneficios
de diversa índole para la ciudad, entre los cuales me
interesa mucho destacar uno que es de gran importancia. Me refiero
al impulso que toda la obra pública de estas dos administraciones
ha dado a la creación de fuentes de empleo directo e
indirecto para muchos trabajadores de Chimalhuacán, que
ya no tienen que trasladarse a trabajar al D.F. y dejar en ello
lo mejor de su tiempo y buena parte de su sueldo. Para ellos,
Chimalhuacán ya no es sólo su dormitorio, sino
que ahora es el lugar donde trabajan y se ganan la vida. Dicho
brevemente, los avances alcanzados en materia de infraestructura
urbana, han impactado infundiendo confianza en grupos de inversionistas
y se ha comenzado a acelerar la actividad económica,
la inversión y la creación de empleos en Chimalhuacán.
¿Se hubieran construido las sucursales de Comercial
Mexicana, de Coppel, de Viana, y, sobre todo, el Arco Escultórico
sobre la Ave. Nezahualcóyotl, si ésta fuera todavía,
como hasta hace seis años, una brecha llena de lodo y
basura? Claro que no. Tampoco se estarían construyendo
dos fraccionamientos modernos ni se estarían construyendo,
y funcionando ya en muchos casos, nuevos hoteles, negocios de
comida rápida, sucursales de la tienda Electra, farmacias
modernas, y varias gasolineras por todos los rumbos de la ciudad.
Esto se debe al espíritu que anima el proyecto Nuevo
Chimalhuacán: por un lado construir más y mejores
vialidades, y, por otro, crear condiciones de igualdad y de
verdadera apertura para todos aquellos que desean invertir en
nuestro municipio.
La nueva infraestructura urbana y los nuevos y modernos negocios,
ya tomados en su conjunto, no sólo hacen que la ciudad
mejore su aspecto urbano, sino sobre todo la hacen atractiva
desde el punto de vista económico, tal y como debe verla
un inversionista, una gente interesada en instalar negocios
y dar empleo a la gente de Chimalhuacán, todo esto estimula
la economía del municipio y puede llegar a atraer mayores
inversiones, pues no hay que olvidar que Chimalhuacán
representa un enorme mercado para toda clase de mercancías
y servicios y, al mismo tiempo, en él abunda la mano
de obra calificada, la fuerza de trabajo especializada, lo que
desde el punto de vista económico representa una gran
fortaleza.
Pues bien, ese es, precisamente, uno de los más importantes
retos que tiene por delante el Ayuntamiento electo y que tendrá,
también, el próximo Diputado Federal: al mismo
tiempo que se mejora la infraestructura urbana de manera radical,
hay que atraer más y mayores inversiones para Chimalhuacán
que mejoren el aspecto de la ciudad, sí, pero sobre todo,
que generen empleos y reactiven toda la actividad económica
del municipio. La próxima administración municipal,
respaldada por la diputación federal, debe asumir en
este punto toda la iniciativa y emprender un ambicioso programa
para atraer inversionistas. En materia económica eso
es, entre otras cosas, lo que tenemos que hacer.