El pasado 20 de marzo, el Presidente del Comité Estatal
del Movimiento Antorchista en Querétaro, el Profesor
Jerónimo Gurrola Grave, acudió al programa radiofónico
que dirige la destacada periodista Malena Hernández en
Radio Centro 1010 AM, para una entrevista acerca de la problemática
que enfrenta su organización en el estado. A la misma
hora, a eso de las 9:15 de la mañana, acudió al
mismo programa, en representación del Gobierno del Estado,
el señor David Loyola, Director de Concertación
Política y Social, para dar a conocer la posición
oficial sobre ese mismo tema.
En el transcurso de la citada entrevista, desde el Penal de
San José El Alto, entró una llamada de la Profesora
Cristina Rosas Illescas quien, después de denunciar las
injusticias de las que ha sido víctima, dijo: “Como
han sido muy constantes las amenazas al interior del penal,
si por esta llamada y por todas las acciones de los miembros
de Antorcha Campesina, la gente que reacciona de manera democrática,
a mí se me castiga, como fue en el mes de junio, llevándome
a un ‘módulo de observación’, a ver
si se vuelve uno loco ahí, entonces, que quede constancia
de que si por esta llamada, o por las acciones, a mí
me castigan, querrá decir que el gobierno sí hace
y deshace la justicia en Querétaro como se le antoja”.
Y así fue. Por esa llamada, a Cristina Rosas se le reprimió
de una manera más severa y, sobre todo, más peligrosa
que el confinamiento solitario en un “módulo de
observación”. La directora del Penal, Martha Yáñez
Carbajo, atropellando flagrantemente la ley, restringió
el uso del servicio telefónico para todas las reclusas:
antes podían hablar de 6 de la mañana a 6 de la
tarde, es decir, todo el tiempo que pasaban fuera de su celda;
después de las arbitrarias órdenes de Yáñez
Carbajo, sólo pueden hacerlo de 10 a 13 horas y de 16
a 18 horas. Lo alarmante de la situación, consiste en
que la directora hizo correr la versión de que la culpable
del recorte del servicio telefónico, era Cristina Rosas.
Atizar el coraje, literalmente, el odio en una población
en la que existen muchos elementos con antecedentes violentos
que, además, están dispuestos a hacer lo que sea
para agradar a quien los tiene en sus manos, es, como quiera
que se le vea, poner en peligro la integridad física
y la vida de Cristina Rosas. En consecuencia, hago responsable
directa a Martha Yáñez Carbajo, Directora del
Penal de San José El Alto, de cualquier daño que
pueda sufrir en su persona la compañera Cristina Rosas
Illescas.
La entrevista mencionada terminó con las siguientes afirmaciones
de David Loyola, como queda dicho, Director de Concertación
Política y Social del Gobierno del Estado: “Nosotros,
repito, como Gobierno del Estado, no nos dedicamos a hostilizar
a la gente. Cristina Rosas está comentando que ha sido
sujeta de agresiones. Bueno, si eso fuera, para eso está
la Comisión Estatal de Derechos Humanos, en realidad,
no es cierto lo que ella está comentando. Nada más,
para terminar, comentarte que nosotros consideramos a Cristina
Rosas más bien como una presa política”.
A lo que la sorprendida entrevistadora replicó: “¿Ustedes
la consideran como una presa política?”. David
Loyola respondió: “Es decir, es decir, ella dice
que es una, una, una...” Pero la periodista le insistió:
“Usted considera que Cristina Rosas es una presa política?”.
A lo cual, el representante del Gobierno del Estado de Querétaro
respondió cambiando el orden de las palabras: “Es
una política presa”.
Destaco para los lectores desprejuiciados que Martha Yáñez
Carbajo, directora del penal de San José El Alto, viola
la ley, pues no tiene facultades para restringir el servicio
telefónico y coloca peligrosamente a Cristina Rosas como
blanco de la revancha de las reclusas; destaco que, en consecuencia,
David Loyola, miente cuando dice que el gobierno no se dedica
a hostilizar a la gente y que no se agrede a Cristina Rosas,
que el funcionario esconde la responsabilidad de la Procuraduría
de Justicia cuando dice que las agresiones son materia de la
Comisión Estatal de Derechos Humanos y que, acepta, paladinamente,
que Cristina Rosas Illescas, es una presa política.