Escribo el martes 25 en horas de la tarde,
desconozco, por tanto, si la pacífica marcha de 10 mil
estudiantes y colonos pobres que habrá de realizarse
en Ecatepec el día de mañana miércoles
será reprimida brutalmente por José Luis Gutiérrez
Cureño, alcalde de ese municipio, o el edil encargará
a su prensa a sueldo que calumnie, distorsione, engañe
a la opinión pública para atenuar los efectos
nocivos de la monumental protesta, o bien, tomará ambas
medidas a la vez. Pero lo que sí puedo afirmar con toda
seguridad es que una reacción visceral y violenta no
deberá sorprender a nadie ya que es completamente congruente,
tanto con el perfil sectario y antipopular del Partido de la
Revolución Democrática, como con la personalidad
inescrupulosa, prepotente y dictatorial del propio José
Luis Gutiérrez Cureño.
....El alcalde de Ecatepec montó
en furia el pasado viernes porque un grupo de ciudadanos, maestros,
estudiantes y padres de familia acondicionaban unas modestas
instalaciones para mejorar el funcionamiento de la escuela preparatoria
“Víctor Puebla” ubicada en la colonia La
Laguna de ese municipio. Abusando escandalosamente de su poder
como munícipe, José Luis Gutiérrez Cureño
mandó a cerca de 500 policías municipales que
se metieron al terreno de la preparatoria sin ninguna orden,
sin ninguna orden sacaron a golpes todo ser viviente que encontraron
a su paso y, por supuesto, también, sin derecho alguno,
los tundieron a golpes, patadas y macanazos y se los llevaron
secuestrados. ¡La “revolución democrática”
en vivo! En protesta por esta salvajada, se debió haber
llevado a cabo la marcha estudiantil y popular a que me referí
líneas arriba.
....¿Qué pasa? ¿Cómo
explicar que un presidente municipal con ínfulas de Margaret
Tatcher arremeta a plena luz del día en contra de ciudadanos
pacíficos e inermes? Tenemos que remitirnos para ello
a las características esenciales de la llamada “izquierda”
mexicana cuya pedacería se encuentra hoy cobijada en
el Partido de la Revolución Democrática y recordar
que esos grupos, desde su surgimiento como corriente política
en la segunda década del siglo pasado, consideraron –y
lo siguen haciendo- que ellos eran poseedores de esa figura
que en años recientes se conoce como franquicia para
ostentar la exclusividad en la representación del pueblo
trabajador. Con esa idea han construido un discurso demagógico,
se han trepado a la administración pública y embisten
a todo aquél que con su práctica consecuente ponga
al desnudo sus falsedades.
....Con esa idea en mente han esgrimido
el epiteto de “corporativo” para endilgárselo
al pueblo acuerpado, organizado en defensa de sus legítimos
intereses y justificar sus intentos de aniquilarlo. Los gobernantes
perredistas, por sí y ante sí, han decidido que
estar organizado es corporativismo y que el corporativismo es
razón suficiente y sobrada para tratar como delincuente
a todo aquel que se atreva a organizarse. Por ser “corporativo”
no atendió las demandas del Movimiento Antorchista cuando
fue Jefe de Gobierno del Distrito Federal, confiesa Andrés
Manuel López Obrador en su libro recientemente publicado.
Atrás de la acusación de “corporativo”
asoma la cola la fobia antipopular del Partido de la Revolución
Democrática.
....Acorde con esta visión
exclusivista de la representación popular, un grupo de
paniaguados del presidente municipal perredista de Texcoco se
manifestaron hace dos semanas en contra de que familias humildes
compren lotes y edifiquen sus viviendas en ese municipio mexiquense.
Bajo la impactante cabeza “Se unen seis poblados de Texcoco
para ‘frenar’ a la priista Antorcha Popular”,
aparecieron en el cuerpo de la nota publicada por La Jornada
el pasado 12 de septiembre, los nombres de sólo tres
personas, dos de Cuautlalpan y una de Coatlinchán, cuya
representación legal, no sólo no fue demostrada
sino ni siquiera indicada y que, muy mal adiestrados, enseñaron
el cobre, es decir, confesaron la causa real de que el gobierno
perredista de Texcoco se oponga a la edificación de vivienda
popular: “Denunciaron –dice la nota- que el verdadero
interés de Antorcha Popular, con las lotificaciones,
es crear en el municipio un capital político y electoral
favorable al PRI, al traer personas de otros municipios”.
Más claro no canta el agua; de lo que se trata en de
impedir que haya oposición al PRD en Texcoco, no importa
que mexicanos pobres se queden sin vivienda.
....Pues bien, la embestida de
José Luis Gutiérrez Cureño proviene del
mismo virus sectarista y antipopular. Por eso firma compromisos
con la gente pobre y no le cumple, por eso manda a la policía
contra la comunidad de una escuela preparatoria y por eso impide
con la fuerza pública que conforme a derecho la comunidad
atropellada instale un plantón frente al palacio municipal
para exigir la libertad de los secuestrados (como lo hizo el
viernes pasado). Pero los enemigos del pueblo organizado no
son nuevos sobre la tierra, muchas veces se han topado ya con
la resistencia, la valentía y el coraje de la gente a
la que desprecian: todo el antorchismo del país está
pendiente de Ecatepec y se prepara para una marcha nacional
como nunca se ha visto en ese municipio mexiquense.
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