El presidente municipal perredista de Texcoco, estado de México, Constanzo de la Vega Membrillo, ha convertido en punto neurálgico de su período de gobierno, en cuestión de vida o muerte, impedir a toda costa que dos mil mexiquenses puedan construir una vivienda digna. Así como lo oye, esa es la cruzada de Constanzo de la Vega. Una autoridad emanada de un partido, el PRD, que se llena la boca presumiendo que es el único, el auténtico representante de las fuerzas populares de nuestro país, en cerrada batalla con la gente más pobre de su municipio para que no pueda tener una vivienda para su familia, no le importa al prepotente edil que la gente haya comprado con todas la de la ley el predio que pretende fraccionar para tener su lote propio.
Los pretextos son despreciables. El edil pretende convertir al municipio de Texcoco en un zona de acceso exclusivo para empresarios y comerciantes adinerados y prohíbe terminantemente que la gente modesta, la que no puede ni construir ni comprar una residencia, pueda establecerse en el municipio que él mismo considera como su propiedad privada. Llevar agua y drenaje a la gente de escasos recursos económicos le parece un dispendio imperdonable, otorgar todo género de facilidades y exenciones al gran capital, una conducta irreprochable. Constanzo de la Vega se exhibe como un miembro destacado de la reacción mexicana, como un practicante de la discriminación social y como un violador de la Constitución.
Según datos de la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi) que aparecen en el estudio denominado “Estado actual de la vivienda en México, 2007”, 15 millones de familias mexicanas tienen cerrado completamente el mercado de vivienda ya que, aunque cuentan con un trabajo, sus ingresos no son suficientes para solicitar un crédito. Ante esta realidad, la Cámara de Diputados aprobó para el año pasado 5 mil 996 millones de pesos para dar créditos a 243 mil familias que se encuentran en lo que se denomina pobreza patrimonial y, este año de 2008, la cantidad para ese mismo efecto ascenderá a 5 mil 637 millones de pesos, beneficiando a 234 mil familias. Sumando todo y suponiendo que todos los recursos se dediquen a los fines propuestos, las familias que podrán tener acceso a los créditos y subsidios que otorga el estado para hacer válido el derecho constitucional a la vivienda, ascenderán en el mejor de los casos a 477 mil familias que representan el 3.8 por ciento de la necesidad total. ¿Y las demás? Según el credo del perredista Constanzo de la Vega, que se las trague la tierra.
Pero eso si no lo van a aceptar los mexicanos dignos y en pleno uso de sus derechos, se oponen y se seguirán oponiendo con toda la fuerza de la Constitución a que México entero o Texcoco solamente se conviertan en coto exclusivo de políticos logreros y sus padrinos de la oligarquía. Por esas elementales razones, porque les asisten los principios básicos de la justicia social y porque la ley está de su parte, 10 mil mexiquenses, entre ellos los que compraron sus lotes en el llamado Rancho Santa Marta, marcharán pacífica y ordenadamente el próximo miércoles 2 de abril por las calles de Texcoco para exigir a la autoridad que respete la ley y deje de oponerse a que los mexicanos pobres tengan una vivienda digna. Ante el legítimo reclamo de los mexiquenses, Constanzo de la Vega ha respondido como un fascista. Mediante un comunicado que contiene el nombre de un sujeto que se identifica como de San Miguel Tlaixpan pero que nadie conoce, o sea que se trata del propio Constanzo de la Vega, se dice que se ha convocado a grupos de choque a que mediante la violencia impidan la marcha ciudadana. ¿Qué es esto? Son las camisas pardas del Partido Nacionalsocialista de Adolfo Hitler, es el fascismo. Si en el ejercicio de derechos ciudadanos que consagra la Carta Magna resulta una señora lastimada, un niño golpeado o un hombre herido o muerto, el único responsable será el presidente municipal perredista de Texcoco, Constanzo de la Vega Membrillo. En el momento adecuado, para sustentar una denuncia penal, bastará con exhibir el boletín de prensa con las amenazas aquí consignadas e incluir el testimonio de numerosas personas que lo recibieron lanzado directamente de las oficinas de la presidencia municipal de Texcoco.
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