Los dimes y diretes que se han suscitado entre los candidatos
presidenciales, principalmente entre los que representan a las
principales fuerzas políticas en el país, han
propiciado, con su violencia verbal, su propia reprobación,
por parte de los posibles electores.
Por una parte, tanto Roberto Madrazo como Felipe Calderón
han atacado a Andrés Manuel López Obrador, a la
vez que lo han incitado a que acepte los debates diciéndole
que si no accede es por miedo a lo que oculta, pues recuerdan
que en un principio el aspirante a la presidencia por el PRD
había dicho que no le molestaría tener 10 debates
o los que fueran necesarios, y ahora señala que sólo
aceptará uno.
De igual manera, PAN y PRD golpean al candidato del priísmo,
diciéndole a la gente por medio de spots publicitarios,
que el PRI no puede regresar al poder, porque sumiría
al país en el mismo rezago económico en el que
lo tuvieron durante más de 70 años.
Los que de alguna u otra forma se han “salvado”
de ser agredidos directamente son Patricia Mercado y Roberto
Campa Cifrián, postulados a la presidencia nacional por
los partidos Alternativa Socialdemócrata y Campesina,
y Nueva Alianza, respectivamente, quienes han preservado su
integridad debido a la poca cantidad de votantes en el país
para estas fuerzas políticas.
Una de las consecuencias de todos estos altercados verbales
es que la gente no quiera votar por ninguno, es decir que, el
fantasma del abstencionismo aún ronda a México
y amenaza con seguir haciéndolo en los próximos
comicios electorales del 2 de julio.
Ante este escenario, ¿qué opción le queda
a los votantes? ¿Quién de estos tres candidatos,
quienes representan las principales fuerzas políticas
de nuestro país, puede significar una alternativa seria
e inteligente, pero sobre todo esperanzadora para un pueblo
sediento de gobernantes honestos y propositivos?
Por otro lado, ¿cómo se puede confiar en los
tres personajes mencionados, si están inmersos en la
egolatría y los intereses personales y no en convertirse
en la luz de esperanza que saque de la corrupción y la
pobreza a este México nuestro?